En este estudio los autores analizaron la influencia de la hostilidad como factor predictivo de supervivencia en una amplia muestra de individuos de diversas edades con enfermedad coronaria.
Entre 1985 y 1989 todos los pacientes sometidos a angiografía coronaria en el Duke University Medical Center por sospecha de enfermedad vascular completaron una batería de pruebas psicológicas, entre ellas la escala Cook-Medley Hostility. Sólo se incluyeron en la investigación pacientes con enfermedad coronaria significativa (más del 75% de estenosis en una o más arterias y sin síntomas de angina inestable); la cohorte final de análisis estuvo integrada por 1 328 enfermos de 60 años en promedio (76% de sexo masculino).
También se aplicó una versión abreviada (ACM) de la escala mencionada como parámetro predictivo de supervivencia.
La ACM incluye 4 secciones que reflejan el concepto de hostilidad: cinismo, atribuciones hostiles, afecto hostil y respuestas hostiles, cuya sumatoria constituye la escala. Los autores destacan que dos estudios prospectivos previos revelaron que la ACM es un mejor parámetro predictivo de evolución en salud que el puntaje total de hostilidad.
El valor promedio de la ACM fue de 16.25 mientras que el de la escala global resultó de 19.96. La relación entre ambas mediciones y la mortalidad se evaluó mediante modelos de riesgo proporcional de Cox que incluyeron edad y gravedad de la patología como covariables. En relación con el último punto se consideraron tres aspectos: número de vasos con obstrucción; intensidad de la insuficiencia cardíaca congestiva y fracción de eyección ventricular.
Una amplia proporción de enfermos (n: 725) habían sido sometidos a cirugía de derivación coronaria con injerto. En modelos adicionales se analizó también la interacción entre la edad y la hostilidad como elemento predictivo de supervivencia, bajo la presunción de que dicho rasgo es constante a lo largo del tiempo. Las muertes por causa coronaria se determinaron a partir de la información brindada por los médicos de los pacientes. Los criterios de valoración fueron la mortalidad global y la mortalidad cardiovascular.
El seguimiento se efectuó a los 6 y 12 meses del cateterismo y, posteriormente, cada año hasta junio de 2002. Para ese entonces 622 pacientes habían fallecido, 365 por enfermedad coronaria. El seguimiento promedio en sujetos que no presentaron eventos cardiovasculares fue de 14.26 años.
El puntaje de la ACM se asoció con la mortalidad cardiovascular (p < 0.04) y con la mortalidad global (p < 0.007) con hazard ratios (HR) de 1.26 y de 1.25, respectivamente. El puntaje global de hostilidad también se asoció con mayor mortalidad cardiovascular y total (p < 0.02 y p < 0.004, respectivamente) con HR de 1.29 y 1.27, en igual orden.
Se registró una interacción significativa entre la edad y el valor de la ACM para mortalidad global, p < 0.05.
En un modelo posterior se consideró la edad de 61.2 años como punto de corte y se observó que en los sujetos más jóvenes (de menos de 61.2 años) el puntaje de la ACM se asoció sustancialmente con la mortalidad global (p < 0.003) con un HR de 1.52. En cambio, la escala no fue predictiva de mortalidad global en los pacientes de mayor edad (HR de 1.13). Lo mismo se registró en términos de mortalidad cardiovascular (HR de 1.44 en pacientes menores de 61.2 años y de 1.15 en los mayores).
Este estudio confirma que la hostilidad es un parámetro predictivo importante de mortalidad cardíaca y global, pero que el efecto es más notable en pacientes más jóvenes, posiblemente a causa de un fenómeno de supervivencia selectiva. Así, añaden los autores, es factible que los enfermos con un elevado nivel de hostilidad que sobreviven hasta edades avanzadas representen un grupo más "fuerte" y menos "vulnerable" a los efectos negativos de dicho rasgo de la personalidad. Sin embargo, los resultados no coinciden con los de otras investigaciones al respecto, tal vez por factores metodológicos, concluyen los autores.
Publicado el 24 de enero de 2006
Pacientes con enfermedad cardíaca
Analizan la relación entre la hostilidad y la mortalidad cardíaca
Luego del ajuste por la gravedad de la enfermedad, la presencia de hostilidad se asoció significativamente con menor supervivencia en pacientes con enfermedad cardíaca.
Autor/a: Boyle SH, Williams RB, Mark DB y colaboradores
Fuente: Am J Cardiol. 2005 Jul 1;96(1):64-6.
En este estudio los autores analizaron la influencia de la hostilidad como factor predictivo de supervivencia en una amplia muestra de individuos de diversas edades con enfermedad coronaria.
Entre 1985 y 1989 todos los pacientes sometidos a angiografía coronaria en el Duke University Medical Center por sospecha de enfermedad vascular completaron una batería de pruebas psicológicas, entre ellas la escala Cook-Medley Hostility. Sólo se incluyeron en la investigación pacientes con enfermedad coronaria significativa (más del 75% de estenosis en una o más arterias y sin síntomas de angina inestable); la cohorte final de análisis estuvo integrada por 1 328 enfermos de 60 años en promedio (76% de sexo masculino).
También se aplicó una versión abreviada (ACM) de la escala mencionada como parámetro predictivo de supervivencia.
La ACM incluye 4 secciones que reflejan el concepto de hostilidad: cinismo, atribuciones hostiles, afecto hostil y respuestas hostiles, cuya sumatoria constituye la escala. Los autores destacan que dos estudios prospectivos previos revelaron que la ACM es un mejor parámetro predictivo de evolución en salud que el puntaje total de hostilidad.
El valor promedio de la ACM fue de 16.25 mientras que el de la escala global resultó de 19.96. La relación entre ambas mediciones y la mortalidad se evaluó mediante modelos de riesgo proporcional de Cox que incluyeron edad y gravedad de la patología como covariables. En relación con el último punto se consideraron tres aspectos: número de vasos con obstrucción; intensidad de la insuficiencia cardíaca congestiva y fracción de eyección ventricular.
Una amplia proporción de enfermos (n: 725) habían sido sometidos a cirugía de derivación coronaria con injerto. En modelos adicionales se analizó también la interacción entre la edad y la hostilidad como elemento predictivo de supervivencia, bajo la presunción de que dicho rasgo es constante a lo largo del tiempo. Las muertes por causa coronaria se determinaron a partir de la información brindada por los médicos de los pacientes. Los criterios de valoración fueron la mortalidad global y la mortalidad cardiovascular.
El seguimiento se efectuó a los 6 y 12 meses del cateterismo y, posteriormente, cada año hasta junio de 2002. Para ese entonces 622 pacientes habían fallecido, 365 por enfermedad coronaria. El seguimiento promedio en sujetos que no presentaron eventos cardiovasculares fue de 14.26 años.
El puntaje de la ACM se asoció con la mortalidad cardiovascular (p < 0.04) y con la mortalidad global (p < 0.007) con hazard ratios (HR) de 1.26 y de 1.25, respectivamente. El puntaje global de hostilidad también se asoció con mayor mortalidad cardiovascular y total (p < 0.02 y p < 0.004, respectivamente) con HR de 1.29 y 1.27, en igual orden.
Se registró una interacción significativa entre la edad y el valor de la ACM para mortalidad global, p < 0.05.
En un modelo posterior se consideró la edad de 61.2 años como punto de corte y se observó que en los sujetos más jóvenes (de menos de 61.2 años) el puntaje de la ACM se asoció sustancialmente con la mortalidad global (p < 0.003) con un HR de 1.52. En cambio, la escala no fue predictiva de mortalidad global en los pacientes de mayor edad (HR de 1.13). Lo mismo se registró en términos de mortalidad cardiovascular (HR de 1.44 en pacientes menores de 61.2 años y de 1.15 en los mayores).
Este estudio confirma que la hostilidad es un parámetro predictivo importante de mortalidad cardíaca y global, pero que el efecto es más notable en pacientes más jóvenes, posiblemente a causa de un fenómeno de supervivencia selectiva. Así, añaden los autores, es factible que los enfermos con un elevado nivel de hostilidad que sobreviven hasta edades avanzadas representen un grupo más "fuerte" y menos "vulnerable" a los efectos negativos de dicho rasgo de la personalidad. Sin embargo, los resultados no coinciden con los de otras investigaciones al respecto, tal vez por factores metodológicos, concluyen los autores.