Noticias médicas

/ Publicado el 19 de julio de 2005

Cuando pesan menos de un kilo al nacer

Altos índices de trastornos físicos en los bebes muy prematuros

Son las conclusiones de un estudio realizado en 219 casos

NUEVA YORK (The New York Times).- A pesar de los avances terapéuticos, los bebes prematuros nacidos con un kilo o menos durante la década del noventa tienen altos índices de trastornos físicos, informó ayer el Journal of the American Medical Association.

Aunque esos chicos tuvieron muchas más posibilidades de sobrevivir que los nacidos en las décadas previas -el 70% lo hizo en los años noventa, comparado con el 50% en los setenta y ochenta-, también tuvieron mucho riesgo de sufrir discapacidades significativas.

Asma, parálisis cerebral, desórdenes visuales y auditivos, bajo cociente intelectual, pobre desempeño en la escuela y dificultades sociales son algunos de los problemas descriptos en el trabajo realizado por médicos de Rainbow Babies y el Hospital de Niños de Cleveland. Tales discapacidades fueron mucho más comunes en los chicos nacidos prematuramente que en los de peso normal de similar extracción social. Por ejemplo, el 38% de los bebes prematuros tenía un cociente intelectual por debajo de 85, en comparación con el 14% de los que habían nacido con peso normal. Entre los prematuros, el 21% tenía asma, comparado con el 9% entre los que habían nacido con peso normal.

"Nos asombramos por el alto número de chicos que tenían por lo menos dos de estas condiciones", dijo la doctora Deanne Wilson-Costello, uno de los autores del trabajo. "La mayoría tenía algún tipo de necesidad especial."

Avances terapéuticos ayudaron a hacer madurar los pulmones de los pequeños y a prevenir hemorragias cerebrales que habían sido una fuente de problemas serios en el pasado, pero no a prevenir otros tipos de daños causados por la prematurez, afirmó.

El estudio fue el primero en analizar cómo les iba a los chicos nacidos muy prematuramente en el hospital de Cleveland durante la década del noventa. Incluyó a 219 chicos nacidos entre 1992 y 1995.

Otros especialistas dijeron que los hallazgos, aunque frustrantes, no eran sorprendentes, dada la fragilidad de esos bebes diminutos nacidos a las 26 semanas de gestación en promedio.

Decidir si tratar de salvarlos, a pesar del alto riesgo de sufrir discapacidades que padecen, ha sido siempre una disyuntiva angustiosa y controvertida. La doctora Wilson-Costello no piensa que la tendencia a tratar bebes cada vez más pequeños vaya a variar: "En octubre fui madre de un bebe de 750 gramos y sé como madre que uno se aferra a cualquier esperanza", afirmó. 

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