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Publicado el 9 de enero de 2005

Prueba cruzada aleatoria prospectiva

Alternativas terapéuticas contra las enfermedades de la superficie ocular

El presente estudio tiene la finalidad de evaluar la eficacia de gotas de 50% de suero autólogo en relación con los tratamientos convencionales.

Autor/a: Dres. Noble BA, Loh RS, MacLennan S, Pesudovs K, Reynolds A

Fuente: Br J Ophthalmol. 2004 May;88(5):647-52

La mayoría de los pacientes con ojo seco responden a los tratamientos convencionales que tienden a optimizar el microambiente de la superficie ocular. El ecosistema de la superficie ocular depende de la interacción dinámica de un reflejo de parpadeo adecuado, producción normal de lágrimas y un normal tejido de la superficie ocular, compuesto de córnea y conjuntiva. Los tratamientos convencionales consisten en suplementos de lágrimas, oclusión del punto lagrimal, lentes de contacto y adecuado tratamiento de otras enfermedades.    
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Existe un grupo de pacientes que a pesar de los tratamientos convencionales tienen síntomas persistentes. Este cuadro de la superficie ocular es más serio en pacientes que tienen impedimentos o incapacidad visual. Las gotas de suero autólogo  han probado tener resultados positivos en estos pacientes mejorando la superficie ocular y reduciendo los síntomas.

Por lo tanto el presente estudio intenta evaluar la eficacia del tratamiento con suero autólogo en casos de enfermedad severa de la superficie ocular mediante un estudio con permutación de tratamientos, controlado, aleatorio y prospectivo, que compara el tratamiento con gotas oftálmicas de suero autólogo 50% con el tratamiento convencional.

Pacientes y métodos

Los pacientes que cumplieron con los requisitos oftalmológicos y hematológicos del estudio fueron sometidos, aleatoriamente, a un tratamiento de tres meses de suero autólogo 50% seguido de tres meses de tratamiento convencional o a tres meses de tratamiento convencional, seguido de tres meses de tratamiento con suero autólogo. La evaluación clínica consistió en prueba de Schimer, rosa de Bengala y tinción con fluoresceína en el inicio del estudio y cada mes. La impresión citológica se realizó al inicio, a los tres y seis meses. También se registraron las impresiones subjetivas de los pacientes.

El presente estudio es la primera prueba controlada aleatoria que confirma los efectos positivos de suero autólogo en pacientes con enfermedad severa de la superficie ocular. Aunque se trata de un estudio reducido, dado el estricto criterio de inclusión, la mejoría observada con suero autólogo es estadísticamente significativa.

Seis pacientes (16%) fueron excluidos de la investigación por razones médicas. Otros ocho pacientes (18%) se retiraron por intolerancia a la rosa de bengala o molestias luego de la impresión citológica y dos pacientes no se presentaron a las evaluaciones. Esto no afecto el equilibrio de los grupos aleatorios. Aunque la mayoría de los pacientes presentaban ojo seco, no se excluyeron otras causas de enfermedad severa de la superficie ocular.

Las mediciones subjetivas mostraron que 12 de 16 pacientes informaron mejoría y cuatro no obtuvieron ningún beneficio del tratamiento. La impresión citológica proporcionó una medición objetiva que coincidió con la subjetiva. 12 de 25 ojos mostraron mejoría de la superficie ocular según la impresión citológica. Diez ojos no mostraron cambios y tres presentaron deterioro. Mientras que estas mediciones señalaron beneficios significativos del suero autólogo, no se hallaron diferencias en las pruebas con rosa de bengala, test de Schimer y fluoresceína.

La enfermedad de la superficie ocular severa constituye uno de los mayores desafíos en cuanto a su  tratamiento. En el presente estudio, los pacientes presentaban sintomatología que no respondía a los tratamientos convencionales, como ser suplemento de lágrimas libre de preservativos y oclusión del punto lagrimal.  La razón de la supuesta ventaja del suero sobre los tratamientos convencionales es la presencia de factores de crecimiento en las lágrimas que también se encuentran en el suero.

El diseño con permutación de tratamientos de este estudio confirma la mejoría debido a las gotas de suero, ya que el efecto se revierte al pasar al tratamiento convencional. Indirectamente, esto señala que los componentes activos presentes en el suero son necesarios para el mantenimiento de una superficie ocular saludable.

Varios factores lagrimales han sido identificados como importantes en el mantenimiento del epitelio de la córnea y la conjuntiva normales, éstos incluyen el factor de crecimiento epidérmico (FCE), la vitamina A, el factor de crecimiento transformante ß (FCT- ß), fibronectina y otras citoquinas. El FCE que está presente tanto lágrimas básicas como reflejas, ha demostrado acelerar la proliferación epitelial corneal. La vitamina A, al no estar presente en las lágrimas en una concentración suficiente puede provocar metaplasia epitelial. Se cree que el FCT- ß  controla la proliferación epitelial y mantiene las células en un estado indiferenciado. Todos estos factores también se encuentran en el suero, aunque en concentraciones diferentes. En especial, el FCT- ß y la vitamina A se encuentran en una concentración mayor en el suero, no así el FCE.

Debe considerarse la posibilidad de que la causa de la mejoría sea multifactorial, ya que aún no se conoce que componentes del suero son responsables de su efecto positivo. Además aún no se ha determinado cuales son las concentraciones ideales de los componentes del suero diluido.

Ninguno de los pacientes tuvo reacciones adversas al tratamiento con suero ni presentaron infecciones secundarias durante el transcurso de la investigación. Se desarrolló, con la ayuda del Servicio Nacional de Sangre del Reino Unido, un método confiable para la producción de suero autólogo.

La principal desventaja de este tratamiento es la donación de sangre. El presente estudio muestra que la continuidad del tratamiento y por lo tanto reiteradas donaciones de sangre, son necesarias para conseguir un buen resultado. Los componentes activos del suero se mantienen estables hasta seis meses de congelamiento. Entonces, la extracción de sangre y preparación del suero deberán realizarse dos o tres veces al año. Se podría reducir la cantidad de sangre necesaria si se determina cual es la dilución óptima del suero y las dosis a utilizar, sólo o en combinación con medidas terapéuticas convencionales.

Hasta el momento no se han informado los efectos o riesgos de la aplicación prolongada de suero autólogo sobre la superficie ocular humana. Existe la posibilidad de que el suero contenga componentes activos que puedan afectar adversamente la superficie ocular si la concentración es errónea o si se aplica por períodos prolongados. Estos temas deberán ser objeto de futuras investigaciones.

Conclusiones:

Los resultados del presente estudio aleatorio proporcionan nuevas evidencias acerca de los efectos positivos del suero autólogo en enfermedades severas de la superficie ocular. Para la mayoría de los pacientes, el suero autólogo tuvo mejores resultados que los tratamientos convencionales.

Síntesis y traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed, en la especialidad de oftalmología.