Los autores han encontrado altas tasas de psicosis entre los reclusos, así como de depresión mayor y trastorno de personalidad antisocial, tanto en varones como en mujeres.
Señalan que la enfermedad psicótica y la depresión mayor son entre dos y cuatro veces más frecuentes entre los presos que en la población general. La tasa de psicosis entre los presos se sitúa en el 4%, la de depresión mayor entre el 10 y el 12%. El trastorno de personalidad antisocial afecta a la mitad de los presos varones y a una quinta parte de las reclusas.