La aparición de un grupo de aves muertas en la zona precordillerana de La Rioja, en cercanías de la población de Alto Jagüé, disparó el alerta a los servicios sanitarios, de Medio Ambiente y el SENASA local, que intentan determinar si la muerte de esas aves migratorias tiene relación con la gripe aviar.
Las aves, que según una primera versión podrían ser garzas, fueron halladas muertas el pasado sábado por baqueanos en cercanías de la localidad de Alto Jagué, en el departamento Vinchina, a unos cuatrocientos kilómetros al noroeste de esta capital.
Si bien es considerado normal que aparezcan aves muertas en la Cordillera y Precordillera, comúnmente son flamencos rosados, que tienen su asentamiento en la cercana Laguna Brava. Habría entre siete y diez aves muertas, según informaron los baqueanos al ingeniero Eduardo Oliva, responsable de riego, quien avisó el domingo por la tarde a las autoridades provinciales cuando bajó de la Cordillera.
El ministro de Salud de la provincia, Alejandro Buso, dijo a Clarín que con este hallazgo se entra en una etapa de "acción de vigilancia epidemiológica" en acuerdo con los organismos na cionales, especialmente el Servicio de Sanidad Animal (SENASA). Precisamente Salud Pública, el SENASA local y la Dirección de Medio Ambiente destacaron un grupo de siete especialistas que partieron a media mañana de ayer en tres camionetas para recoger las aves y "todo otro elemento que haga a conformar un cuadro lo más exacto posible".
La ruta solamente está asfaltada hasta Vinchina, la cabecera departamental. Desde allí continúa el ripio del futuro camino internacional a Chile. Si bien en esta etapa la "acción de vigilancia" está a cargo del SENASA, por una cuestión de infraestructura, la coordinación la hace Salud Pública de la provincia.
Esa comitiva está integrada entre otros por el responsable del Departamento de Zoonosis de Salud Pública, veterinario Juan C. Amaya; el responsable de SENASA La Rioja, veterinario Eduardo Dellepiane, y la entomóloga Margarita Suárez. Todos llevan trajes y equipamiento especial para estar completamente aislados de los animales y no tener contacto directo alguno con ellos. Los cadáveres serán acondicionados en bolsas especiales y mantenidos en cadena de frío. El regreso a la capital provincial de la expedición de científicos se esperaba para ayer a la noche.
Buso dijo que hoy los cuerpos de las aves serán enviados en el vuelo de línea al Instituto Malbrán de Buenos Aires, el único lugar de la Argentina que está en condiciones de confirmar si las aves murieron por gripe aviar o por otra causa.
El ministro explicó la conveniencia de no alarmar a la población, porque no es nada extraño que aves migratorias mueran en su viaje, por distintas causas. Y aunque se determine que murieron por gripe, tendría que ser por la cepa H5N1, que es la causante de las muertes en el Extremo Oriente.
Buso dijo además que hace una semana recibieron una alarma en el mismo sentido desde el otro lado de la Cordillera, pero que tras un chequeo con Carabineros de Chile y Gendarmería Nacional se comprobó que era falsa y que no hubo tales casos de aves muertas por gripe.

El mal y sus alcances
La gripe aviar se conoce en las aves desde hace unos cien años, pero no se había registrado en seres humanos. Los primeros brotes en humanos se registraron en Corea del Sur y en Vietnam y Camboya, también en Asia, el único continente donde hubo casos mortales.
Ha sido contagiada hasta ahora por animales enfermos a personas. Pero el mayor riesgo es que ocurra una mutación del virus que, combinado con la gripe humana, se haga transmisible entre seres humanos. De ahí a una pandemia, una epidemia de gran extensión geográfica, sólo hay un paso.
En América latina el único caso de gripe aviar registrado hasta ahora ocurrió en Chile, en abril de 2002. Hubo otros denunciados en Brasil y Colombia, pero eran falsas alarmas. Hace dos semanas, Canadá anunció el descubrimiento de la peligrosa cepa H5N1 en varias aves silvestres. El nuevo virus sería una combinación de las cepas que atacan a patos, gansos y codornices, que sirvieron de puente contagioso de las aves acuáticas a las de granja.
Para que una persona se contagie con el virus H5N1 debe tener contacto reiterado con aves vivas infectadas. Aunque limitado casi a las aves, el H5N1 ya mostró capacidad para afectar el sistema respiratorio de otras especies. Lo combaten las drogas oseltamivir (Tamiflu), del laboratorio Roche, y Relenza, de Glaxo. Las dosis no alcanzarían en caso de pandemia.