Por: Mariana Iglesias
El organismo produce sustancias de todo tipo: algunas pueden intoxicar al propio cuerpo, mientras que otras son capaces de curarlo. La clave entonces está en conocer qué actitudes o actividades favorecen la producción de estas sustancias buenas y malas y así poder llegar a controlar, de cierta manera, la salud del cuerpo.
René Anaya, cirujano mexicano, acaba de publicar un libro, "La farmacia humana: cómo producimos sustancias que conservan la salud", en el que sostiene que el organismo fabrica sustancias. Y da ejemplos: "que mejoran la memoria y el aprendizaje", "eliminan el dolor", "combaten el asma y la alergia", "calman la ansiedad", "hacen desaparecer los ataques de pánico", y "acaban con los insomnios".
Especialistas locales consultados por Clarín avalan esta postura y hablan de endorfinas, oxitocinas, interleukinas.
"La mayoría de las sustancias que se usan en la terapéutica reemplazan o hacen disparar estas sustancias del organismo", explica Juan Gagliardino, director del Centro de Experimentación y Laboratorio de Endocrinología Aplicada del Conicet.
"Durante mucho tiempo se creyó que la psiquis, el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune funcionaban de manera independiente. Llevó años demostrar que estos sistemas estaban funcionalmente relacionados. Actualmente es conocido que en el hipotálamo (región del cerebro) se puede controlar el comportamiento y la respuesta inmunológica. Si esta región está en armonía protege de las enfermedades, y por el contrario, su alteración predispone a las enfermedades --explica Alberto Intebi, director del Instituto Argentino de Psiconeuroinmunoendocrinología--. Las emociones afectan al cuerpo. Los pacientes mejoran más rápido y gastan menos si el tratamiento de su enfermedad abarca sus comportamiento, pensamientos y sentimientos".
"Toda emoción y conducta humana producen sustancias, positivas y negativas", explica Daniel López Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés. Dice que el enojo eleva en sangre la proteína C reactiva y las interleukinas 1 y 2: "Son sustancias proinflamatorias que inflaman el interior de las arterias y aumentan la coagulación sanguínea, que predispone al infarto". También habla de estrés, nervios, ansiedad, miedo, inseguridad, temor, incertidumbre, sensaciones que elevan la adrenalina y el cortisol en sangre. "Las hormonas del estrés hacen que se deprima el sistema inmunológico y el organismo está más predispuesto a enfermarse. Todas estas sustancias que produce el organismo influyen en los órganos nobles, como el corazón, el cerebro o el hígado".
Hay sustancias que se "disparan" inconscientemente. Y hay otras que son conscientes. Cuidarse puede ser una decisión.
Los consejos para activarlas
La actividad aeróbica (correr, caminar, nadar y andar en bicicleta) hace subir las endorfinas, sustancias que provocan ralajación, bienestar, plenitud y buen humor.
Dormir bien genera interleukinas (sustancias antiinflamatorias) que protegen al cuerpo.
Tener amigos, grupos de apoyo y redes de contención hacen que el organismo produzca oxitocina, una sustancia que da placer y bienestar.
Practicar yoga, relajación, meditación y respiración profunda estimula la actividad del parasimpático (aintiinflamatorio) y vasopresinas, que producen placer y bienestar. Suben los glóbulos blancos y por ende, las defensas del sistema inmunológico.
Masajes, acupuntura y taichi activan el parasimpático.
Publicado el 24 de agosto de 2008
"La farmacia humana"
Afirman que el cuerpo produce sustancias para su propio alivio
Un autor mexicano escribió "La farmacia humana", en alusión a esa particular y saludable propiedad.
Por: Mariana Iglesias
El organismo produce sustancias de todo tipo: algunas pueden intoxicar al propio cuerpo, mientras que otras son capaces de curarlo. La clave entonces está en conocer qué actitudes o actividades favorecen la producción de estas sustancias buenas y malas y así poder llegar a controlar, de cierta manera, la salud del cuerpo.
René Anaya, cirujano mexicano, acaba de publicar un libro, "La farmacia humana: cómo producimos sustancias que conservan la salud", en el que sostiene que el organismo fabrica sustancias. Y da ejemplos: "que mejoran la memoria y el aprendizaje", "eliminan el dolor", "combaten el asma y la alergia", "calman la ansiedad", "hacen desaparecer los ataques de pánico", y "acaban con los insomnios".
Especialistas locales consultados por Clarín avalan esta postura y hablan de endorfinas, oxitocinas, interleukinas.
"La mayoría de las sustancias que se usan en la terapéutica reemplazan o hacen disparar estas sustancias del organismo", explica Juan Gagliardino, director del Centro de Experimentación y Laboratorio de Endocrinología Aplicada del Conicet.
"Durante mucho tiempo se creyó que la psiquis, el sistema nervioso, el sistema endocrino y el sistema inmune funcionaban de manera independiente. Llevó años demostrar que estos sistemas estaban funcionalmente relacionados. Actualmente es conocido que en el hipotálamo (región del cerebro) se puede controlar el comportamiento y la respuesta inmunológica. Si esta región está en armonía protege de las enfermedades, y por el contrario, su alteración predispone a las enfermedades --explica Alberto Intebi, director del Instituto Argentino de Psiconeuroinmunoendocrinología--. Las emociones afectan al cuerpo. Los pacientes mejoran más rápido y gastan menos si el tratamiento de su enfermedad abarca sus comportamiento, pensamientos y sentimientos".
"Toda emoción y conducta humana producen sustancias, positivas y negativas", explica Daniel López Rosetti, presidente de la Sociedad Argentina de Medicina del Estrés. Dice que el enojo eleva en sangre la proteína C reactiva y las interleukinas 1 y 2: "Son sustancias proinflamatorias que inflaman el interior de las arterias y aumentan la coagulación sanguínea, que predispone al infarto". También habla de estrés, nervios, ansiedad, miedo, inseguridad, temor, incertidumbre, sensaciones que elevan la adrenalina y el cortisol en sangre. "Las hormonas del estrés hacen que se deprima el sistema inmunológico y el organismo está más predispuesto a enfermarse. Todas estas sustancias que produce el organismo influyen en los órganos nobles, como el corazón, el cerebro o el hígado".
Hay sustancias que se "disparan" inconscientemente. Y hay otras que son conscientes. Cuidarse puede ser una decisión.
Los consejos para activarlas
La actividad aeróbica (correr, caminar, nadar y andar en bicicleta) hace subir las endorfinas, sustancias que provocan ralajación, bienestar, plenitud y buen humor.
Dormir bien genera interleukinas (sustancias antiinflamatorias) que protegen al cuerpo.
Tener amigos, grupos de apoyo y redes de contención hacen que el organismo produzca oxitocina, una sustancia que da placer y bienestar.
Practicar yoga, relajación, meditación y respiración profunda estimula la actividad del parasimpático (aintiinflamatorio) y vasopresinas, que producen placer y bienestar. Suben los glóbulos blancos y por ende, las defensas del sistema inmunológico.
Masajes, acupuntura y taichi activan el parasimpático.