Los estadounidenses mantienen un affaire con las máquinas. Aunque parezca difícil de creer, la estrecha relación con las computadoras hace temblar las relaciones de pareja. Al menos es lo que se desprende de una encuesta realizada por Kelton Research que determinó que cada día el 65% de los estadounidenses presta más atención a la pantalla de la computadora que a las necesidades de sus seres queridos.
Este factor comienza a destacar como una importante fuente de riñas familiares y rupturas sentimentales. “Te aleja de los demás sin que te des cuenta. Tiene efectos muy negativos si descuidas los sentimientos de tu pareja. Puede intoxicar una relación”, advirtió en un comunicado el Dr. Robi Ludwig, psicoterapeuta de parejas y presentador del programa de televisivo Una semana para salvar un matrimonio. “Los ordenadores se están convirtiendo en un elemento cada vez más persuasivo y sugestivo en nuestras vidas. Nuestra relación con ellos parece que empieza a equipararse en importancia con la que tenemos con nuestros allegados”, añadió.
Ella y yo
Los expertos apuntan que la creciente dependencia de las computadoras, unida al sentimiento de frustración que se produce cuando aparecen averías en el ordenador, puede generar en los usuarios un estrés emocional similar al que aparece en las discusiones conyugales. De hecho, el estadounidense medio se pasa cerca de 12 horas al mes tratando de solucionar los problemas de su equipo informático, y más de la mitad reconoce que su relación con el aparato está dominada por “la ira, la tristeza y la alienación”. El “drama” entorno a las computadores ha dado pie para que investigadores crearan un nuevo término: el “ciber estrés”, según informó el Boston Herald.
Amor en la web
Sin embargo, no todo es negativo en la relación del hombre y el chip: los ordenadores han abierto nuevas posibilidades sentimentales a los más de 90 millones de solteros de EE.UU. gracias a las páginas de citas en Internet. En el país existen más de 850 sitios de Internet dedicados exclusivamente a la búsqueda de pareja, lo que lo convierte “en el mayor mercado del mundo” para ese tipo de relaciones, según John LaRosa, director de la compañía Marketdata.
Las citas online son un gran negocio en el que más de tres millones de estadounidenses, de toda edad y condición, pagan una cuota mensual para hacer de páginas como Yahoo Personals, Match.com, American Singles o eHarmony, su cupido digital. Este mercado representa casi US$ 500 millones al año y ha incrementado su popularidad de manera exponencial desde 2001.
El proceso ha propiciado una fragmentación del mercado, ya que los grandes sitios pierden cuota respecto a otros enfocados a reunir a personas con afinidades comunes como la religión, la raza, la ideología política, e incluso la preferencia por una u otra mascota.
Paralelamente, existen otras cerca de 100 páginas web gratuitas de encuentros, destinadas a aquellos a los que no les convence la idea de pagar una cuota por conseguir una cita o iniciar una relación romántica.
Publicado el 6 de febrero de 2007
Encuesta en EE.UU.
Affaire con computadoras: peligro para las parejas
La computadora se ha convertido en el centro vital para miles de estadounidenses. ¿Qué tan lejos estamos de eso los uruguayos?
Autor/a: El Observador
Los estadounidenses mantienen un affaire con las máquinas. Aunque parezca difícil de creer, la estrecha relación con las computadoras hace temblar las relaciones de pareja. Al menos es lo que se desprende de una encuesta realizada por Kelton Research que determinó que cada día el 65% de los estadounidenses presta más atención a la pantalla de la computadora que a las necesidades de sus seres queridos.
Este factor comienza a destacar como una importante fuente de riñas familiares y rupturas sentimentales. “Te aleja de los demás sin que te des cuenta. Tiene efectos muy negativos si descuidas los sentimientos de tu pareja. Puede intoxicar una relación”, advirtió en un comunicado el Dr. Robi Ludwig, psicoterapeuta de parejas y presentador del programa de televisivo Una semana para salvar un matrimonio. “Los ordenadores se están convirtiendo en un elemento cada vez más persuasivo y sugestivo en nuestras vidas. Nuestra relación con ellos parece que empieza a equipararse en importancia con la que tenemos con nuestros allegados”, añadió.
Ella y yo
Los expertos apuntan que la creciente dependencia de las computadoras, unida al sentimiento de frustración que se produce cuando aparecen averías en el ordenador, puede generar en los usuarios un estrés emocional similar al que aparece en las discusiones conyugales. De hecho, el estadounidense medio se pasa cerca de 12 horas al mes tratando de solucionar los problemas de su equipo informático, y más de la mitad reconoce que su relación con el aparato está dominada por “la ira, la tristeza y la alienación”. El “drama” entorno a las computadores ha dado pie para que investigadores crearan un nuevo término: el “ciber estrés”, según informó el Boston Herald.
Amor en la web
Sin embargo, no todo es negativo en la relación del hombre y el chip: los ordenadores han abierto nuevas posibilidades sentimentales a los más de 90 millones de solteros de EE.UU. gracias a las páginas de citas en Internet. En el país existen más de 850 sitios de Internet dedicados exclusivamente a la búsqueda de pareja, lo que lo convierte “en el mayor mercado del mundo” para ese tipo de relaciones, según John LaRosa, director de la compañía Marketdata.
Las citas online son un gran negocio en el que más de tres millones de estadounidenses, de toda edad y condición, pagan una cuota mensual para hacer de páginas como Yahoo Personals, Match.com, American Singles o eHarmony, su cupido digital. Este mercado representa casi US$ 500 millones al año y ha incrementado su popularidad de manera exponencial desde 2001.
El proceso ha propiciado una fragmentación del mercado, ya que los grandes sitios pierden cuota respecto a otros enfocados a reunir a personas con afinidades comunes como la religión, la raza, la ideología política, e incluso la preferencia por una u otra mascota.
Paralelamente, existen otras cerca de 100 páginas web gratuitas de encuentros, destinadas a aquellos a los que no les convence la idea de pagar una cuota por conseguir una cita o iniciar una relación romántica.