La investigación se basó en el análisis de datos de 3.654 personas del Blue Mountains Eye Study, cuyas edades estaban entre 49 y 97 años. De 324 participantes (8,9%) de este estudio que tenían historial de enfermedad tiroidea, 147 (4,0%) seguían tratamiento con tiroxina en el momento de la selección y 92 habían sido operados.
En 108 casos (3,0%), se diagnosticó glaucoma de ángulo abierto y más frecuentemente en las personas que habían sufrido con anterioridad problemas tiroideos. Con todo, esta relación no resultó estadísticamente significativa, tras los ajustes por factores de confusión. No obstante el glaucoma de ángulo abierto fue más habitual en pacientes que estaban tratados con tiroxina o tenían antecedentes de operación de tiroides.
Webs Relacionadas
University of Sydney
http://www.usyd.edu.au/
Eye
http://www.nature.com/