Medical News

/ Published on December 6, 2006

Reprcusiones tras el anuncio de operaciones en el país

Advertencias por el trasplante de cara

Observaciones desde la bioética.

Valeria Román

El avance médico ya permite que el trasplante total de cara esté al borde de alcanzarse. Los especialistas en bioética no se oponen a ese tipo de intervención, que podría hacerse el año que viene en la Argentina, pero hacen algunas advertencias.

Como informó Clarín ayer, un equipo multidisciplinario liderado por Fortunato Benaim está preparándose para realizar trasplantes totales de caras en tres niños con quemaduras severas. El implante se haría en el Hospital Alemán o en el Hospital de Pediatría Juan P. Garrahan. También en los Estados Unidos, Holanda e Inglaterra, hay equipos que esperan realizar un trasplante similar. Los antecedentes más parecidos son los trasplantes parciales de cara en Francia a Isabelle Dinoire, en noviembre de 2005, y en China, a Li Guoxing, en abril.

Esta nueva práctica médica sí despierta ciertos reparos. Consultada por Clarín, la coordinadora del comité de ética del Incucai, Beatriz Firmerich, dijo: "No se puede hacer un trasplante de cara por razones estéticas livianas o para falsear la identidad. En el Incucai, haremos una evaluación de la historia de cada paciente por trasplantar y sobre cómo se piensa enfrentar el posoperatorio, antes de autorizar el protocolo experimental".

María Luisa Pfeiffer, investigadora del Conicet, opinó que el donante de cara "debe dar su consentimiento autónomamente y el papel de los psicólogos para que los receptores acepten la nueva cara será crucial". En tanto, Eduardo Rivera López, experto en bioética de la Universidad Torcuato Di Tella dijo que como se trata de "una cuestión muy poco clara y discutible en cada caso, ningún tercero (incluyendo el Estado) debería intervenir para prohibir u obligar a que se haga la operación. Sólo los involucrados directamente (y eventualmente el comité de ética de la institución) pueden tomar la decisión".

Jorge Mitelman, de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires y profesor de la Universidad Católica Argentina, sostuvo: "Estoy de acuerdo con el trasplante. El único conflicto potencial es que el paciente no acepte su nueva cara".