Arte & Cultura

/ Publicado el 27 de octubre de 2003

Nuevo rodaje

Adolfo Aristarain filma 'Roma'

Adolfo Aristarain está rodando su próxima película, 'Roma", un filme distinto a toda su obra anterior y mucho más complejo, "tan complejo como la vida", dice, y donde reúne a José Sacristán y Juan Diego Botto en un rodaje que transcurre mayoritariamente en Buenos Aires.

Autor/a: EFE

Indice
1. La historia
2. Mensaje abierto

Aristaráin no recuerda un germen concreto para la historia de Roma, sino "una suma de distintos hechos que le han pasado a otra gente" y que llevaban metidas en un cajón desde que terminó el rodaje de Martín Hache.
"Entonces no tenía ni para 20 minutos de película, así que lo dejé ahí y ahora, con la ayuda de Mario Camus hemos conseguido crear la estructura del filme. Una estructura compleja de apariencia simple", comentó el cineasta durante la presentación de este rodaje, en la que estuvo acompañado por José Sacristán y Juan Diego Botto.

La historia arranca en el presente, cuando el escritor Joaquín Góñez está escribiendo sus memorias y la editorial le envía a un joven periodista, Manuel Cueto, como corrector. El encuentro con el joven despertará en el escritor emociones olvidadas que le transportarán a los años cincuenta y sesenta, los años de su niñez y su juventud y de la íntima relación que guardó con su madre, Roma, a quien le debe haber sido siempre un espíritu libre, bohemio, fiel a sí mismo y a los ideales que, un día, soñaron.

"Joaquín es un hombre que a una edad determinada escribe su autobiografía y le mandan a un chico para que pase a limpio su memoria. Es un hombre que sólo está abierto a recuerdos parciales, y la relación con el chico se hace tan común que llega a ocupar la realidad del escritor, metiéndose en su propia memoria", explica José Sacristán, quien considera a la vez "un lujo y una responsabilidad" volver a trabajar con el director argentino después de Un lugar en el mundo.

En Roma, Juan Diego Botto encarna al joven periodista Manuel Cueto, pero también es él quien revive los años de juventud del escritor, desdoblándose así en un doble trabajo que le obligará a actuar en el rodaje que se lleva a cabo en España, cuando interpreta al periodista, con acento español y, con acento argentino, durante el rodaje en Buenos Aires, donde se revive la juventud del escritor.