El aumento de la demanda sanitaria y la limitación de los recursos son la causa de un replanteo de la asistencia sanitaria, más acorde con la realidad socioeconómica del siglo XXI. El estudio de las causas de variabilidad en la práctica médica entre pacientes de características similares, así como el desarrollo del pago prospectivo por proceso, hizo necesario el establecimiento de agrupaciones de pacientes en condiciones de consumir un nivel de recursos similar. Con este propósito, a finales de la década de los setenta aparecieron los grupos relacionados con el diagnóstico (GRD),(1) que constituyen un sistema de clasificación de episodios de hospitalización, con definiciones clínicamente reconocibles, en el que se espera que los pacientes de cada clase consuman una cantidad similar de recursos como resultado de un proceso de cuidados hospitalarios parecidos.
Aunque la estancia media ha mostrado una buena correlación con el consumo de recursos,(2) según Peiró y col.(3) no es un indicador válido de la estancia clínicamente necesaria para cada GRD .En 1981 Gertman y Restuccia (4) presentaron un protocolo de revisión de utilización de los recursos sanitarios hospitalarios: The Appropriateness Evaluation Protocol (AEP) ,orientado a la identificación de días de estancia hospitalaria innecesarios, sobre la base de la inexistencia de diversos procedimientos médicos, cuidados de enfermería o condiciones clínicas del paciente que justifiquen su permanencia en el hospital en un día concreto de la estancia hospitalaria. Peiró y col.(3) definen como utilización inapropiada el empleo de tecnologías sanitarias de eficacia demostrada en situaciones en las que no están indicadas, o sea el uso de servicios hospitalarios cuando, desde el punto de vista estrictamente clínico, el paciente se podría haber atendido en niveles asistenciales menos costosos o en menor tiempo.
Durante su desarrollo el protocolo ha sufrido diversos cambios y retoques, encaminados a clarificar su contenido y simplificar su aplicación, para juzgar la adecuación de la presencia del paciente en el hospital.(5)A través del empleo de los Ap ropriateness Evaluation Protoco l (AEP) ,(6) cuya validez y confiabilidad fue demostrada por evaluadores independientes en diversos países,(6)en múltiples hospitales se evaluó la proporción de ingresos y estancias hospitalarias. Esta se ha mostrado una herramienta útil para el conocimiento de las estancias e ingresos inadecuados de los pacientes en hospitales de agudos y de las causas que los determinan, aunque en época reciente Smeets y col.(7), en una revisión del AEP en un hospital universitario de Maastrich, cuestionan la validez y confiabilidad de las diferentes versiones del AEP, que según ellos todavía no están estandarizadas. Por el contrario, en 2000, McDonagh y col.(8) lo consideran válido y confiable.
Hay varias versiones del AEP: a) para pacientes adultos médico quirúrgicos, b) el protocolo pediátrico y c) el protocolo de cirugía electiva. El concepto de adecuación o inadecuación no cuestiona la indicación médica, sino que ésta podría ofrecerse en un nivel asistencial inferior o en menor tiempo. Sus principales ventajas son: (6) valoran la adecuación de ingresos y estancias; además es un protocolo validado y con criterios explícitos. Sus principales limitaciones son la necesidad de revisar las historias clínicas, la dificultad para comparar entre servicios y hospitales, y, por último, no toda inadecuación depende del hospital. El objetivo de este trabajo es evaluar el número de ingresos y estancias adecuados e inadecuados, así como las causas de inadecuación, en los pacientes en edad pediátrica (0a 14 años) ingresados y dados de alta con los GRD 774 (bronquitis o asma, o ambas, en menores de 18 años, con comorbilidades o complicaciones) y 775 (bronquitis o asma, o ambas, en menores de 18 años, sin comorbilidades o complicaciones) durante 1997 en el Hospital Universitario" Virgen de la Arrixaca".
Publicado el 24 de noviembre de 2003
Pacientes con bronquitis, asma, o ambas
Adecuación de ingresos y estancias hospitalarias
Se evalúa el número de ingresos y estancias adecuados e inadecuados, así como las causas de inadecuación, en los pacientes en edad pediátrica ingresados y dados de alta.
Autor/a: Dres. Negro Alvarez JM, Jiménez Molina JL,Toledo RF,Camus AP
Fuente: Archivos de Alergia e inmunología clinica 2003,34,1:12-21
El aumento de la demanda sanitaria y la limitación de los recursos son la causa de un replanteo de la asistencia sanitaria, más acorde con la realidad socioeconómica del siglo XXI. El estudio de las causas de variabilidad en la práctica médica entre pacientes de características similares, así como el desarrollo del pago prospectivo por proceso, hizo necesario el establecimiento de agrupaciones de pacientes en condiciones de consumir un nivel de recursos similar. Con este propósito, a finales de la década de los setenta aparecieron los grupos relacionados con el diagnóstico (GRD),(1) que constituyen un sistema de clasificación de episodios de hospitalización, con definiciones clínicamente reconocibles, en el que se espera que los pacientes de cada clase consuman una cantidad similar de recursos como resultado de un proceso de cuidados hospitalarios parecidos.
Aunque la estancia media ha mostrado una buena correlación con el consumo de recursos,(2) según Peiró y col.(3) no es un indicador válido de la estancia clínicamente necesaria para cada GRD .En 1981 Gertman y Restuccia (4) presentaron un protocolo de revisión de utilización de los recursos sanitarios hospitalarios: The Appropriateness Evaluation Protocol (AEP) ,orientado a la identificación de días de estancia hospitalaria innecesarios, sobre la base de la inexistencia de diversos procedimientos médicos, cuidados de enfermería o condiciones clínicas del paciente que justifiquen su permanencia en el hospital en un día concreto de la estancia hospitalaria. Peiró y col.(3) definen como utilización inapropiada el empleo de tecnologías sanitarias de eficacia demostrada en situaciones en las que no están indicadas, o sea el uso de servicios hospitalarios cuando, desde el punto de vista estrictamente clínico, el paciente se podría haber atendido en niveles asistenciales menos costosos o en menor tiempo.
Durante su desarrollo el protocolo ha sufrido diversos cambios y retoques, encaminados a clarificar su contenido y simplificar su aplicación, para juzgar la adecuación de la presencia del paciente en el hospital.(5)A través del empleo de los Ap ropriateness Evaluation Protoco l (AEP) ,(6) cuya validez y confiabilidad fue demostrada por evaluadores independientes en diversos países,(6)en múltiples hospitales se evaluó la proporción de ingresos y estancias hospitalarias. Esta se ha mostrado una herramienta útil para el conocimiento de las estancias e ingresos inadecuados de los pacientes en hospitales de agudos y de las causas que los determinan, aunque en época reciente Smeets y col.(7), en una revisión del AEP en un hospital universitario de Maastrich, cuestionan la validez y confiabilidad de las diferentes versiones del AEP, que según ellos todavía no están estandarizadas. Por el contrario, en 2000, McDonagh y col.(8) lo consideran válido y confiable.
Hay varias versiones del AEP: a) para pacientes adultos médico quirúrgicos, b) el protocolo pediátrico y c) el protocolo de cirugía electiva. El concepto de adecuación o inadecuación no cuestiona la indicación médica, sino que ésta podría ofrecerse en un nivel asistencial inferior o en menor tiempo. Sus principales ventajas son: (6) valoran la adecuación de ingresos y estancias; además es un protocolo validado y con criterios explícitos. Sus principales limitaciones son la necesidad de revisar las historias clínicas, la dificultad para comparar entre servicios y hospitales, y, por último, no toda inadecuación depende del hospital. El objetivo de este trabajo es evaluar el número de ingresos y estancias adecuados e inadecuados, así como las causas de inadecuación, en los pacientes en edad pediátrica (0a 14 años) ingresados y dados de alta con los GRD 774 (bronquitis o asma, o ambas, en menores de 18 años, con comorbilidades o complicaciones) y 775 (bronquitis o asma, o ambas, en menores de 18 años, sin comorbilidades o complicaciones) durante 1997 en el Hospital Universitario" Virgen de la Arrixaca".