La práctica de ejercicio refuerza el funcionamiento de la memoria a todas las edades, según un estudio realizado con ratones por investigadores de la Universidad de Yale (Estados Unidos), que se publica en "Behavioral Neuroscience".
Los investigadores asignaron de forma aleatoria a 160 hembras jóvenes de ratón, de mediana edad y mayores, a un grupo de tratamiento o a un grupo control. El tratamiento incluía jaulas en las que los ratones podían realizar ejercicio en ruedas para correr, jaulas en las que podían jugar con juguetes o jaulas en las que existían ambos tipos de entretenimiento. Las jaulas de los ratones control carecían de estos objetos. Todos los grupos vivían en tales condiciones durante cuatro semanas antes de comenzar las pruebas de memoria y durante dichas pruebas.
Tras las cuatro primeras semanas de tratamiento, los investigadores evaluaron la capacidad de los animales para navegar en un laberinto de agua, una prueba común para medir aprendizaje y memoria. En todos los ratones del experimento la memoria espacial empeoraba con la edad, pero observaron que aquellos que realizaban más ejercicio preservaban mejor esta función cerebral.