Noticias médicas

Publicado el 15 de mayo de 2008

25% menos de riesgo

Actividad física frente a las enfermedades mentales

Un estudio dirigido por investigadores españoles muestra que el ejercicio en el tiempo libre disminuye el riesgo de depresión, ansiedad o estrés.

Las personas que practican más actividad física en su tiempo libre presentan menor riesgo de desarrollar enfermedades como depresión, ansiedad, estrés o trastorno bipolar. Así lo revela un estudio realizado en graduados universitarios españoles por investigadores de la Universidad de Navarra, la Facultad de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos) y las universidades de Las Palmas de Gran Canaria, Zaragoza y Pública de Navarra.

Según el Dr. Miguel Ángel Martínez González, profesor del Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad de Navarra y director del trabajo, "en la investigación, quienes acumulaban el equivalente de al menos dos horas y media a la semana de actividades en el tiempo de ocio, como correr o jugar a fútbol o a tenis, presentaban un 25% menos de riesgo de desarrollar alguno de esos trastornos".

El artículo señala, asimismo, que los sujetos con niveles más altos de sedentarismo -más de 42 horas a la semana frente a la televisión y/o el ordenador- incrementan en un 31% la probabilidad de desarrollar estos problemas, en comparación con los individuos más activos. Asimismo, durante el seguimiento se observó que las mayores tasas de sedentarismo se daban entre las mujeres casadas y fumadoras.

El Dr. Martínez apunta que "un estilo de vida más activo y menos sedentario contribuye a aliviar los síntomas de las perturbaciones anímicas". "De acuerdo con ensayos clínicos -indica-, una vez que se logra el suficiente nivel de actividad, las tasas de remisión pueden compararse a otros tratamientos contra la depresión como la medicación o la terapia cognitiva del comportamiento".

En ese sentido, añade que "la cantidad de ejercicio, más que la frecuencia, parece ser un determinante más fuerte del efecto terapéutico en los problemas mentales. Recientemente, se halló una asociación inversa entre inactividad y salud mental: incrementos relativos en la buena forma se vinculaban con una sintomatología depresiva más baja y un mejor bienestar emocional".