Los mecanismos fisiopatológicos por los cuales la independencia androgénica se desarrolla en el cáncer de próstata aún no han podido ser determinados. La identificación en varias muestras de cáncer de próstata de un receptor andrógeno mutante, el T877A, con especificidad de ligando alterada, ha proporcionado una explicación para algunas de las fallas en los tratamientos.
El receptor andrógeno mutante T877A reconoce un número de componentes no androgénicos, incluyendo ciertos estrógenos, progestinas e incluso antiandrógenos como andrógenos. Sin embargo, aún no se ha llevado a cabo una detección comprehensiva de aquellos agentes hormonales que presentan la actividad agonista en estos mutantes. En este estudio, hemos caracterizado nuevamente este receptor mutante clínicamente importante y encontramos que el mismo puede ser activado por un amplio rango de componentes, incluyendo un número de glucocorticoides endógenos.
Entre los componentes de mayor relevancia clínica identificados están el DOC y la corticosterona; ambos pueden activar efectivamente el receptor mutante en concentraciones normalmente detectadas en sangre. La dexametasona, un glucocorticoide sintético frecuentemente utilizado en varios contextos para la terapia contra el cáncer de próstata, también es reconocida como un andrógeno por el receptor mutante.
Estos hallazgos inesperados sugieren la necesidad de: (a) reevaluar el papel de los glucocorticoides derivados de la adrenal en la progresión del cáncer de próstata y (b) reconocer la potencial estimulación iatrogénica con progresión de la enfermedad por ciertas intervenciones con glucocorticoides.