Han observado cómo el ácido graso oleiletanolamida (OEA), que se encuentra de forma natural en la dieta, se une a las células que emiten la señal para dejar de comer. Así, opinan que la OEA puede ser un importante regulador de la conducta alimentaria.
En su investigación alimentaron con dietas altas en grasa a dos grupos de ratones, uno formado por roedores normales otro manipulado genéticamente para carecer de receptores celulares que interactúan con la OEA. Tras haber engordado, estos animales fueron tratados con la OEA durante 4 semanas.
Los ratones normales comieron menos y perdieron peso gracias al tratamiento, que sin embargo no ejerció ningún efecto sobre los ratones manipulados. Asimismo, entre los primeros disminuyeron los niveles de colesterol.
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University of California, Irvine
http://www.uci.edu/
Nature
http://www.nature.com/