Los ácidos grasos omega-3 son abundantes en pescados como el salmón o las sardinas, mientras que los omega-6 se encuentran en algunos aceites derivados de plantas, como el de semillas de soja.
Los investigadores extrajeron genes de algas y hongos y los insertaron en una variedad de berro con el fin de que esta planta alterada acumulara varios tipos de dichos ácidos grasos.
Webs Relacionadas
Nature Biotechnology
http://www.nature.com/
Bristol University
http://www.bris.ac.uk/