Se trata de una investigación que ha durado 14 años. La reducción del riesgo observado en el grupo de individuos que consumen más folatos es del 30% respecto a aquellos cuya ingesta es baja.
Firman el artículo investigadores de la Northwestern University (Estados Unidos), quienes recuerdan que su estudio no es el primero que plantea esta relación. Por ello, creen necesario recomendar una ingesta de ácido fólico diaria de 400 microgramos, que puede obtenerse mediante la dieta o suplementos.
En la investigación llevaron a cabo el seguimiento a más de 43.000 varones de 40 a 75 años de edad. A lo largo de 14 años se diagnosticaron 725 ictus, de los cuales 455 fueron isquémicos.