La hipertensión y el daño renal relacionados con la administración de ciclosporina para la supresión del rechazo, son contingencias habituales luego del trasplante. En este trabajo se utilizó ácidos grasos omega 3 para evaluar su eficacia a largo plazo en estos pacientes.
Métodos: Cuarenta y cinco pacientes hipertensos clínicamente estables entre 1 y 12 años después de haber sido trasplantados, fueron divididos en un estudio aleatorio doble ciego para recibir durante un año, 3-4 gr. de ácidos grasos omega 3 diarios o placebo. Se determinaron la presión arterial de 24 horas y otros parámetros hemodinámicos.
Resultados: Respecto a los valores basales, la presión arterial sistólica (PAS) aumentó 8±3 mmHg (P<0·01) en el grupo placebo, sin aumento significativo de la PAD: 3±2 mmHg (P=0·10). La resistencia vascular sistémica aumentó 14% (P<0·05). En contraste con estos resultados en el grupo intervenido, no se observaron cambios significativos en estos valores. Además, mientras que en el grupo placebo aumentó el nivel de creatinina (P<0·01) y disminuyó el grado de filtración glomerular (P<0·05), en el grupo tratado no se produjeron cambios.
En conclusión: El tratamiento a pacientes trasplantados con ácidos grasos omega-3, puede reducir la hipertensión que se produce a largo plazo con un aumento de la protección renal. El efecto sería debido a un aumento en plasma de ácido eicosapentanoico y dicosohexanoico.