Tras la publicación de los resultados obtenidos en el estudio STOP-NIDDM, donde se demostraba que este fármaco reducía la progresión de un estado de intolerancia a la glucosa (ITG) al establecimiento de la diabetes y, además, disminuía sensiblemente el riesgo cardiovascular de estas personas, el metaanálisis MeRIA7 ha revelado ahora que este fármaco también ofrece una significativa protección cardiovascular en los pacientes que ya son diabéticos.
Los resultados de este reciente estudio, que es un metaanálisis de siete ensayos en los que se incluyen a más de 2.000 pacientes diabéticos (1.248 recibieron acarbosa y 932 placebo), han sido presentados en el transcurso de un Seminario Internacional celebrado en Lanzarote. Tal y como ha anunciado el Dr. Ramón Gomis, jefe de la Unidad de Diabetes del Hospital Clínico de Barcelona, “este nuevo trabajo, que incluye varios estudios doble ciego, aleatorizados, controlados con placebo y de larga duración (con un periodo mínimo de tratamiento de 12 meses), ha puesto de manifiesto que acarbosa reduce en un 35% el riesgo relativo de sufrir un evento cardiovascular en los pacientes diabéticos, destacacando entre los eventos cardiovasculares una reducción del 64% del infarto de miocardio (el 75-80% de los pacientes diabéticos muere por esta causa).
Estas nuevas evidencias complementan los resultados recogidos recientemente en el estudio STOP-NIDDM, un estudio de más de tres años de duración llevado a cabo en 1.429 pacientes con intolerancia a la glucosa (ITG). Se trata de un estudio multicéntrico, doble ciego, controlado con placebo y aleatorizado en el que han participado hospitales de 9 países, entre ellos España.
En este estudio, además de confirmarse que el tratamiento con acarbosa en personas con ITG reduce la progresión a diabetes en un 36% y aumenta el retorno a una situación de tolerancia normal a la glucosa en un 29,5% de los casos, se disminuye en un 49% el riesgo relativo de presencia de acontecimientos o eventos cardiovasculares en las personas con ITG (en el caso del infarto de miocardio, la disminución del riesgo es de un 91%); además, el tratamiento con acarbosa reduce en un 34% el riesgo relativo de aparición de hipertensión.
Sin embargo, quedaba por demostrar si esta protección cardiovascular conseguida con el uso de acarbosa en sujetos con ITG se repetía también en pacientes con diabetes tipo 2 diagnosticada, algo que ahora se ha corroborado en el estudio MeRIA7.
Las implicaciones sociosanitarias de estos hallazgos son, en palabras del Dr. Gomis, “muchas y muy importantes”. A su juicio, “lo más sobresaliente es que se ha evidenciado como la hiperglucemia postprandial (la excesiva elevación de los niveles de glucosa en plasma que se producen tras la ingesta de alimentos) debe ser abordada terapéuticamente con acarbosa, tanto en los estadios iniciales de la enfermedad como en los más avanzados, reduciéndose así el riesgo cardiovascular aumentado que presentan los pacientes diabéticos tipo 2".
El metaanálisis MeRIA7 ha sido publicado en el "European Heart Journal".
Webs Relacionadas
Bayer HealthCare
http://www.salud.bayer.es/
European Heart Journal
http://www.eurheartj.org/