Múltiples estudios muestran que el descenso de peso (DP) de 5% o más, se asocia con disminución de la masa ósea. El riesgo de fracturas está aumentado en mujeres que perdieron peso, relacionado con que durante la restricción calórica hay una continua movilización ósea. Los autores mostraron en estudios previos que durante el DP, en mujeres menopausicas obesas, aumenta el recambio óseo acompañado de cambios en el perfil hormonal, como el aumento de la parathormona (PTH) y reducción de los esteroides sexuales.
En estos trabajos se observó que la suplementación de calcio (C) con 1 g/d, suprime estos efectos. Con una ingesta de C constante, es probable que un aumento de la PTH reduzca la absorción intestinal. El propósito de los autores es evaluar si la absorción intestinal de C se altera a corto plazo, por restricción calórica moderada en mujeres obesas post menopausia, y analizar los efectos de la administración de 2 cantidades de C diferentes.
Objetivo:
Evaluar el efecto del DP sobre la fracción de absorción de calcio real (FACR), el recambio y las hormonas reguladoras del hueso en mujeres posmenopausicas con sobrepeso, que bajaron de peso luego de una intervención de 6 semanas.
Material y Métodos:
Se incluyeron 73 mujeres voluntarias, con peso estable en los últimos 3 meses, que tenían más de 3 años de menopausia y sobrepeso con Índice de Masa corporal (IMC) de 26,9±1,9. 1 mes previo al inicio del estudio, mantuvieron el peso e ingirieron 1 g/d de C a través de la dieta y 1 suplemento polivitamínico que fue administrado también durante todo el estudio. Se randomizaron en forma de doble ciego, para recibir un suplemento de 1 g de C diario o 0,2 g de C/d. Las mujeres fueron divididas en 2 grupos: a) G1 debió mantener el peso con un programa de educación alimentaria y b) G2 debió bajar por lo menos 2,5% del peso en 6 semanas. Al final fueron reevaluadas. Se midió la FACR por métodos radioisotópicos con C marcado.
Se calculó la FACR y se estimó el C diario absorbido a través de la fórmula FACR x Promedio de ingesta de C diaria. Se dosaron en sangre y orina los marcadores del metabolismo óseo.
Resultados:
57 mujeres terminaron el estudio. La edad fue 61±5 años, con un rango de 52-75 años. Las de G2 bajaron 3,4±1,5 kg con un ritmo de DP de 0,7±0,2 kg/semana. Al inicio tenían una FACR de 24,9±7,4%. La restricción calórica disminuyó significativamente la FACR en el grupo que bajó de peso. El análisis estadístico mostró que la mayor pérdida de peso ocasionó menor FACR también en el grupo que recibió mucho calcio, aunque en este grupo la absorción de calcio fue adecuada (348±118 mg/d), comparando con las que recibieron calcio normal, cuya absorción fue inadecuada (195±49 mg/d). La vitamina D 1,25 fue mayor en las G2 y la estrona sérica fue menor. La osteocalcina no aumentó en las que recibieron 1 g/d de C extra.
Discusión:
Este trabajo mostró que el DP de 0,7 kg/semana altera la absorción de C. Si se mantiene el aporte dentro de las recomendaciones, el C puede ser insuficiente en los planes de DP. Se observó que a mayor velocidad de DP, menos FACR. Se estima que las mujeres de esta edad requieren 1200 mg/d de C, para absorber 240 mg/d (el 20%). Luego del DP, la FACR es menor, y si no se aumenta el aporte de C, éste se obtiene de la resorción ósea. Si bien los mecanismos no se conocen con exactitud, el aumento de la vitamina D 1,25, la disminución de los estrógenos séricos luego del DP, el aumento del cortisol y la disminución del factor de crecimiento insulino-like 1 contribuyen a este hecho.
Se recomienda aumentar el aporte de C a 1800 mg/ en mujeres que están en plan de DP, para compensar las alteraciones metabólicas que predisponen a perder masa ósea.
Conclusión:
La pérdida de peso se asocia con requerimentos elevados de C, que si no son cubiertos, pueden activar el eje de hormonas paratiroideas. La ingesta de C normal durante la restricción calórica resulta insuficiente y puede comprometer la salud ósea.
Publicado el 31 de marzo de 2001
Calcio y adelgazamiento
Absorción del Calcio en mujeres que bajaron de peso
Este trabajo muestra que las mujeres que bajan de peso durante la menopausia deben recibir 1800 mg de calcio diarios para mantener su salud ósea
Autor/a: Dres. Cifuentes M, Riedt CS, Brolin RE, Field MP
Fuente: Am J Clin Nutr. 2004 Jul;80(1):123-30
Múltiples estudios muestran que el descenso de peso (DP) de 5% o más, se asocia con disminución de la masa ósea. El riesgo de fracturas está aumentado en mujeres que perdieron peso, relacionado con que durante la restricción calórica hay una continua movilización ósea. Los autores mostraron en estudios previos que durante el DP, en mujeres menopausicas obesas, aumenta el recambio óseo acompañado de cambios en el perfil hormonal, como el aumento de la parathormona (PTH) y reducción de los esteroides sexuales.
En estos trabajos se observó que la suplementación de calcio (C) con 1 g/d, suprime estos efectos. Con una ingesta de C constante, es probable que un aumento de la PTH reduzca la absorción intestinal. El propósito de los autores es evaluar si la absorción intestinal de C se altera a corto plazo, por restricción calórica moderada en mujeres obesas post menopausia, y analizar los efectos de la administración de 2 cantidades de C diferentes.
Objetivo:
Evaluar el efecto del DP sobre la fracción de absorción de calcio real (FACR), el recambio y las hormonas reguladoras del hueso en mujeres posmenopausicas con sobrepeso, que bajaron de peso luego de una intervención de 6 semanas.
Material y Métodos:
Se incluyeron 73 mujeres voluntarias, con peso estable en los últimos 3 meses, que tenían más de 3 años de menopausia y sobrepeso con Índice de Masa corporal (IMC) de 26,9±1,9. 1 mes previo al inicio del estudio, mantuvieron el peso e ingirieron 1 g/d de C a través de la dieta y 1 suplemento polivitamínico que fue administrado también durante todo el estudio. Se randomizaron en forma de doble ciego, para recibir un suplemento de 1 g de C diario o 0,2 g de C/d. Las mujeres fueron divididas en 2 grupos: a) G1 debió mantener el peso con un programa de educación alimentaria y b) G2 debió bajar por lo menos 2,5% del peso en 6 semanas. Al final fueron reevaluadas. Se midió la FACR por métodos radioisotópicos con C marcado.
Se calculó la FACR y se estimó el C diario absorbido a través de la fórmula FACR x Promedio de ingesta de C diaria. Se dosaron en sangre y orina los marcadores del metabolismo óseo.
Resultados:
57 mujeres terminaron el estudio. La edad fue 61±5 años, con un rango de 52-75 años. Las de G2 bajaron 3,4±1,5 kg con un ritmo de DP de 0,7±0,2 kg/semana. Al inicio tenían una FACR de 24,9±7,4%. La restricción calórica disminuyó significativamente la FACR en el grupo que bajó de peso. El análisis estadístico mostró que la mayor pérdida de peso ocasionó menor FACR también en el grupo que recibió mucho calcio, aunque en este grupo la absorción de calcio fue adecuada (348±118 mg/d), comparando con las que recibieron calcio normal, cuya absorción fue inadecuada (195±49 mg/d). La vitamina D 1,25 fue mayor en las G2 y la estrona sérica fue menor. La osteocalcina no aumentó en las que recibieron 1 g/d de C extra.
Discusión:
Este trabajo mostró que el DP de 0,7 kg/semana altera la absorción de C. Si se mantiene el aporte dentro de las recomendaciones, el C puede ser insuficiente en los planes de DP. Se observó que a mayor velocidad de DP, menos FACR. Se estima que las mujeres de esta edad requieren 1200 mg/d de C, para absorber 240 mg/d (el 20%). Luego del DP, la FACR es menor, y si no se aumenta el aporte de C, éste se obtiene de la resorción ósea. Si bien los mecanismos no se conocen con exactitud, el aumento de la vitamina D 1,25, la disminución de los estrógenos séricos luego del DP, el aumento del cortisol y la disminución del factor de crecimiento insulino-like 1 contribuyen a este hecho.
Se recomienda aumentar el aporte de C a 1800 mg/ en mujeres que están en plan de DP, para compensar las alteraciones metabólicas que predisponen a perder masa ósea.
Conclusión:
La pérdida de peso se asocia con requerimentos elevados de C, que si no son cubiertos, pueden activar el eje de hormonas paratiroideas. La ingesta de C normal durante la restricción calórica resulta insuficiente y puede comprometer la salud ósea.