Los signos tempranos de enfermedad cardíaca en jóvenes fumadores desaparecerían rápidamente después de abandonar el hábito, indica un nuevo estudio llevado a cabo en Japón y que publica “Journal of Nuclear Medicine”.
Fumar interrumpe el funcionamiento normal del endotelio; esto favorece la aparición de la aterosclerosis, lo que aumenta el riesgo de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular (ACV).
Los investigadores usaron tomografías por emisión de positrones o PET para examinar los efectos de la cesación tabáquica en el flujo sanguíneo de las arterias coronarias de 15 hombres de 20 y 30 años, que habían consumido unos 20 cigarrillos diarios durante más de 5 años y aceptaron dejar de fumar durante al menos 6 meses. Los hombres no tenían evidencia de enfermedad cardíaca y, además de fumar, no se observaron otros factores de riesgo de enfermedad cardíaca ni vascular.
Según el equipo dirigido por el Dr. Nagara Tamaki, de la Hokkaido University Graduate School of Medicine en Sapporo, después de un mes sin cigarrillos, el funcionamiento anormal de las arterias coronarias registrado con el estudio PET se había normalizado. La mejoría se mantuvo durante seis meses después de que los participantes dejaron de fumar, ha indicado el equipo.
El hallazgo de que jóvenes fumadores sanos tendrían una alteración en el funcionamiento arterial que se puede revertir en el primer mes después de abandonar el cigarrillo respalda la importancia de dejar el cigarrillo para prevenir la enfermedad cardíaca en los jóvenes, sostienen los investigadores.
El próximo paso es observar si se pueden obtener los mismos beneficios en los fumadores de mediana edad.
Journal of Nuclear Medicine 2006;47:1914-1920