Introducción |
La periodontitis es una enfermedad inflamatoria crónica multifactorial cuyo principal factor etiológico es la presencia de una biopelícula de placa disbiótica. Se considera la enfermedad inflamatoria crónica más común en humanos.
Su diagnóstico se basa en la evaluación de parámetros clínicos biométricos, como la profundidad de sondaje (PS), el nivel de inserción clínica (NIC) y el sangrado al sondaje (SS). Sin embargo, la evaluación de los niveles de inflamación mediante parámetros clínicos puede no proporcionar una visión completa de la actividad actual de la enfermedad ni del riesgo futuro de deterioro.
Desde esta perspectiva, se ha promovido el uso creciente de biomarcadores para detectar y predecir la aparición temprana de periodontitis. Los biomarcadores son sustancias biológicas que sirven como indicadores de salud biológica, procesos patógenos, exposición ambiental y respuestas farmacológicas a una intervención terapéutica. Pueden medirse en diversas muestras biológicas, como sangre, orina, saliva, cabello, heces, líquido cefalorraquídeo y tejidos corporales. La orina es uno de los biofluidos más útiles para las pruebas de rutina, y varios estudios experimentales y clínicos respaldan su papel como herramienta para el diagnóstico, la prevención y el tratamiento de diversas enfermedades.
La literatura respalda la evaluación de marcadores biológicos diagnósticos como indicadores del estado periodontal. El líquido crevicular gingival (LCG) y la saliva se han postulado como posibles depósitos de cambios moleculares asociados con la destrucción de tejidos periodontales. El LCG se considera relevante para la evaluación del estado de los tejidos periodontales, ya que es rico en anticuerpos contra microorganismos orales presentes en la biopelícula dental, mediadores inflamatorios y productos de degradación tisular. Los biomarcadores salivales abarcan una amplia variedad de citocinas e inmunoglobulinas relacionadas con la inflamación, que pueden indicar la presencia de periodontitis. Con la creciente evidencia sobre la relación entre periodontitis e inflamación sistémica, la evaluación de las fluctuaciones de la proteína C reactiva (PCR) en sangre durante la periodontitis o después de su tratamiento ha arrojado luz sobre la relación de los biomarcadores en el curso de las enfermedades periodontales crónicas.
Si bien la relación entre los biomarcadores sanguíneos y salivales y la periodontitis se ha estudiado ampliamente, el análisis de orina se ha sugerido recientemente como un posible método para evaluar la salud periodontal. El objetivo del presente estudio fue revisar sistemáticamente la evidencia sobre biomarcadores urinarios en el curso de la periodontitis y evaluar su relevancia diagnóstica.
Resultados |
Selección de estudios. De 768 artículos recuperados mediante búsqueda electrónica, se analizaron 25 artículos a texto completo, incluyéndose finalmente seis artículos en la revisión.
Características de los estudios. Los estudios identificados se publicaron entre 1997 y 2022. Dos se realizaron en Turquía y los demás en España, India, Austria y República Checa. El tamaño de la muestra osciló entre 16 y 70 individuos. Todos los artículos informaron sobre estudios observacionales. Las definiciones de casos de periodontitis y los parámetros periodontales fueron heterogéneos. Solo dos estudios presentaron la clasificación de enfermedades periodontales actualmente en uso. Dos artículos incluyeron pacientes con periodontitis crónica (PC) y otros dos se refirieron a pacientes con periodontitis agresiva (PAG). Tres estudios incluyeron un grupo control de pacientes sanos.
Síntesis de los resultados. Los estudios proporcionaron datos sobre la concentración de 8-hidroxi-2′-desoxiguanosina (8-OHdG) y neopterina en un total de 199 pacientes. El metanálisis se realizó únicamente para neopterina, cuyos datos estaban disponibles en cinco estudios con 129 participantes.
El género femenino en la muestra fue un predictor significativo de la estimación de la concentración urinaria media de neopterina, y representó casi el 60% de la heterogeneidad del modelo. Debido al número limitado de observaciones y a los valores faltantes en los estudios incluidos, no se realizó ninguna metarregresión utilizando la edad promedio de los pacientes como posible predictor.
En cuanto a otros factores de confusión, solo un estudio incluyó fumadores, que representaron el 34,3% de la muestra. Dos estudios incluyeron solo pacientes sistémicamente sanos. Los estudios restantes no proporcionaron información sobre el estado de salud sistémica.
Concentración media de 8-OHdG. La concentración de 8-OHdG se investigó en un estudio. No se observaron diferencias en los niveles urinarios de 8-OHdG entre los grupos de pacientes con diferentes estadios de periodontitis.
Concentración media de neopterina. Se encontró una concentración urinaria media de neopterina de 195,75 mmol/mol creatinina en pacientes periodontales al momento del diagnóstico. Al comparar pacientes periodontales y controles, estos últimos mostraron niveles más bajos de neopterina, aunque no se observaron diferencias estadísticamente significativas. Tras el tratamiento periodontal, se registró una disminución estadísticamente significativa de los niveles de neopterina.
Evaluación del riesgo de sesgo. La evaluación del riesgo de sesgo de los estudios incluidos fue realizada de forma independiente por dos revisores como parte del proceso de extracción de datos. Un artículo mostró un riesgo de sesgo bajo, un artículo un riesgo de sesgo moderado y tres artículos un riesgo de sesgo alto, mientras que un artículo mostró un riesgo crítico de sesgo de ejecución debido a la falta de datos.
Discusión |
La presente revisión sistemática destaca la escasez de literatura sobre la asociación entre los biomarcadores urinarios y el estado de salud periodontal. Los resultados sugieren la presencia de mayores concentraciones de biomarcadores urinarios en pacientes con periodontitis en comparación con los pacientes tratados o los controles sanos. La neopterina podría ser un biomarcador relevante del estado periodontal, ya que su concentración es significativamente menor tanto en sujetos sanos como en pacientes que reciben tratamiento periodontal. La evidencia sobre la 8-OHdG es escasa y no se detectaron diferencias estadísticamente significativas en función del estadio de la periodontitis. Sin embargo, cabe destacar que solo un estudio investigó este biomarcador y presentó una muestra de estudio limitada. Estos resultados deben interpretarse con cautela debido a la escasa evidencia disponible.
Los biomarcadores periodontales son un tema de actualidad. La creciente atención a la medicina periodontal ha impulsado la investigación sobre las implicaciones sistémicas de las enfermedades periodontales. Cabe destacar que se ha encontrado una relación entre la periodontitis y las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, los resultados adversos del embarazo y, en general, con la inflamación sistémica. Entre los biomarcadores de inflamación estudiados en relación con la periodontitis, la PCR sérica es la que se examina con mayor frecuencia. La evidencia sugiere que los niveles de PCR tienden a disminuir después del tratamiento periodontal. Se pueden titular otros biomarcadores en la saliva y el líquido crevicular gingival, como la proteína inflamatoria de macrófagos 1 alfa (MIP-1α), la interleucina 1 beta (IL−1β), la interleucina 6 (IL-6) y la metaloproteinasa de matriz 8 (MMP-8).
Existe un creciente interés en el rol de la neopterina y su relación con la periodontitis. La neopterina es una pteridina derivada del trifosfato de guanosina, involucrada en la inmunidad celular y se considera un biomarcador de la activación macrofágica con un efecto regulador sobre la biodisponibilidad del óxido nítrico. Sus efectos incluyen el aumento del potencial citotóxico de los macrófagos activados y la activación de especies reactivas de oxígeno. En el muestreo de fluidos corporales fijos, la titulación de neopterina puede indicar la presencia de inflamación, junto con la detección de células T y otros infiltrados inflamatorios. En muestras urinarias, la neopterina se titula en proporción con la creatinina, mostrando valores más altos en mujeres y personas mayores. Además, se ha observado una oscilación circadiana con un pico entre las 7:00 y las 00:00 h. El presente análisis también confirmó el rol del género como predictor de la concentración urinaria media de neopterina. Sin embargo, la escasa bibliografía disponible dificulta la validación de una relación directa entre los niveles de neopterina y la periodontitis. Si bien es posible que los niveles de neopterina estén involucrados en la periodontitis, presumiblemente debido a la activación de macrófagos asociada tanto con la periodontitis como al aumento de los niveles de neopterina, no debe olvidarse que otros factores, además de la periodontitis, pueden contribuir a las fluctuaciones de la neopterina, ya que es un biomarcador muy sensible e inespecífico de la activación del sistema inmune celular. La evidencia disponible destaca la necesidad insatisfecha de ensayos clínicos que investiguen la relación real entre los niveles de neopterina y la periodontitis.
Al igual que la neopterina, la 8-OHdG es un biomarcador del estrés oxidativo y la carcinogénesis, que se ha empleado para la evaluación del riesgo de cáncer y enfermedades degenerativas. El papel de la 8-OHdG como biomarcador asociado con la periodontitis se ha evaluado previamente mediante titulación salival, mostrando una correlación positiva con la presencia de periodontitis crónica y parámetros microbianos. Además, se han reportado niveles elevados de 8-OHdG en el líquido crevicular gingival de las zonas periodontalmente afectadas. Sin embargo, el estudio incluido en esta revisión no destacó una correlación entre las concentraciones urinarias de 8-OHdG y la actividad de la enfermedad periodontal.
En general, la literatura parece controvertida al atribuir un papel tanto a la neopterina como a la 8-OHdG como biomarcadores periodontales, lo que resalta la necesidad de más estudios clínicos sobre este tema. Si bien se informan variaciones en los niveles de estos biomarcadores en pacientes con periodontitis en comparación con controles o pacientes tratados, el nivel de evidencia parece aún limitado para extraer conclusiones firmes.
La presente revisión presenta algunas limitaciones. En primer lugar, la escasez de literatura sobre biomarcadores urinarios en periodontitis permitió evaluar únicamente la neopterina y la 8-OHdG. En segundo lugar, solo un estudio informó sobre la 8-OHdG, proporcionando evidencia insuficiente sobre este biomarcador. La calidad de los estudios incluidos se consideró con un riesgo de sesgo moderado/alto, lo que pudo afectar negativamente la calidad de los resultados. Los estudios que informaron sobre los niveles de neopterina en pacientes periodontales antes y después del tratamiento evaluaron a los pacientes tras diferentes períodos de seguimiento. Además, no fue posible evaluar el posible rol de los factores de confusión que contribuyen a la inflamación sistémica. Los estudios incluidos incluyeron muestras relativamente limitadas, lo que resalta la necesidad de realizar evaluaciones adicionales en cohortes más amplias.
Sin embargo, se puede plantear la hipótesis de una tendencia hacia un aumento de la neopterina urinaria en presencia de periodontitis no tratada, ya que la literatura disponible sugiere una normalización de sus niveles tras el tratamiento periodontal. Por el contrario, la evidencia sobre la 8-OHdG es aún extremadamente escasa y no puede validarse.
Conclusiones |
La evidencia disponible en la presente revisión busca concienciar sobre el posible papel de los biomarcadores urinarios en el diagnóstico, pronóstico y seguimiento de la periodontitis, ya que hasta la fecha no hay suficiente evidencia para extraer conclusiones firmes. Se recomienda realizar más estudios que evalúen las variaciones de los biomarcadores urinarios en el curso de la periodontitis, en comparación con sujetos tratados o sanos, para enriquecer la literatura sobre este tema.