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/ Publicado el 28 de junio de 2008

Psoriasis

Mitos y verdades de una enfermedad enigmática

Un mal de la piel que muchos padecen, pero pocos conocen.


Por Bárbara Roesler (Infobae.com)

La psoriasis en un mal de la piel que muchos padecen, pero pocos conocen en realidad. Infobae.com consultó a los especialistas, que echaron por tierra todas las suposiciones erróneas

Recurrir a ungüentos caseros, recetas de la abuela o "curanderos" barriales no es la opción más adecuada para tratar las enfermedades. Sin embargo, son la elección predilecta de aquellos que sufren de problemas en la piel, ya que el hecho de que estén a la vista de todos los lleva a buscar soluciones rápidas.

Uno de ellos es la psoriasis, una enfermedad inflamatoria que afecta la piel, los anexos (pelos, uñas y mucosa), y en un porcentaje variable, las articulaciones. Las lesiones que ocasiona sobresalen y son rojas, con escamas, y aparecen en cualquier parte del cuerpo y a cualquier edad por primera vez.

Consultado por Infobae.com, Javier Ubogui, dermatólogo y director médico de Psoriahue Medicina para La Piel, aseguró que para que se desarrolle la enfermedad "debe haber una predisposición genética". Sin embargo, aclaró que "no es contagiosa y no produce ningún compromiso orgánico de gravedad".

Muchos son los mitos y creencias erróneas con los que los pacientes se acercan a la consulta. Según contó Ubogui, "me llegaron a decir: 'Prefiero tener cáncer a tener psoriasis', por el impacto que la enfermedad tiene en la calidad de vida".

Mitos y verdades sobre la psoriasis

El especialista enumeró una serie de creencias falsas que los que sufren de psoriasis tienen respecto a la enfermedad. Ellas son:

1. La psoriasis es una enfermedad contagiosa. "Lamentablemente, la mayor parte de la población la confunde con la lepra, la sarna y el SIDA", explicó. Por eso, las personas tratan de evitar el contacto con los pacientes, atormentándolos. Por otra parte, el enfermo debe saber que no hay posibilidades de que la psoriasis "pase" a sus hijos. "No es lo mismo predisposición hereditaria que predisposición con el contagio", explicó Ubogui.

2. La psoriasis tiene una cura universal. "El tratamiento no es igual en todas las personas. Depende mucho de la localización, la extensión, el grado de inflamación y descamación de las lesiones, y el estado general de salud de cada paciente", señaló el especialista. Por eso, los "ungüentos mágicos" o soluciones que resultaron exitosas para algunos pacientes pueden no servir a otros.

3. La psoriasis es incurable. Si bien no se puede hacer nada con la predisposición a la enfermedad, sí se pueden tratar con éxito las heridas. "Hay personas que con un tratamiento adecuado ven desaparecer las lesiones durante muchos años", aseguró Ubogui.

4. Si a alguien le tocó padecer psoriasis, se "salvó" de otras enfermedades peores. "La psoriasis no es para ponerse contento. Tener psoriasis no es garantía ni vacuna de nada", sentenció el especialista.

5. La enfermedad es producto de impurezas que "salen para afuera". Esto, para Ubogui, es absolutamente falso. "Hay quienes piensan 'que viene del hígado' o que es producto de una intoxicación. Los que creen en estos mitos se someten a dietas irracionales y se privan de lo que más les gusta sin necesidad", explicó. Lo que sí aclaró es que, muchas veces, la psoriasis es la manifestación corporal de distintos problemas emocionales. "Usted no tiene nada de malo ni impuro en su interior: sólo sus sentimientos", señaló.

"Una correcta información por parte del paciente y del medio cercano va a hacer que recurra al profesional adecuado, el dermatólogo. Así evitará las tentaciones por fuera de la medicina, respuestas mágicas que distancian el inicio de un tratamiento adecuado y pueden ser graves para la persona", finalizó Ubogui.

En la Argentina, la psoriasis afecta al 3% de la población, lo que equivale a entre 800 mil y 1 millón de personas.

Causas y tratamientos de la psoriasis

Esta enfermedad de la piel se puede desencadenar, en aquellos con predisposición genética, por distintas razones. El doctor Ubogui enumeró cuatro: ciertos medicamentos (como corticoides o antiinflamatorios), traumas (golpes, quemaduras, etc), infecciones (anginas u otras de las vías aéreas superiores) y factores emocionales (nacimientos, pérdidas, muertes, una mudanza, un casamiento).

Con respecto a los tratamientos de la enfermedad, éstos pueden ser tópicos (con cremas o lociones), con fototerapia (luz natural o artificial), sistémicos (por boca o inyectables), tradicionales o con nuevos agentes biológicos, que imitan la acción de las proteínas del cuerpo y actúan en un lugar preciso e indicado.