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/ Publicado el 14 de mayo de 2002

Información Médica en la web

La calidad de los contenidos médicos en Internet

La calidad de la información en los sitios médicos a diferencia de otros sitios de la web es sumamente importante, ya que la información errónea puede ocasionar serios problemas de salud.

Autor/a: Dr. Ariel L. Melamud *

Indice
1. Introducción
2. Sellos de Calidad
3. Bibliografía

Internet se ha convertido en un medio de comunicación de masas que ha permitido que, los distintos integrantes del sistema de salud, pacientes y otros consumidores accedan rápidamente a un importante volumen de información.

Nadie sabe exactamente el número de sitios de salud que actualmente existen en la red, pero la mayoría de los buscadores generales (Yahoo – www.yahoo.com -, Altavista – www.altavista.com -) a nivel mundial mencionan aproximadamente 15 a 20.000 sitios en este ítem. Asumiendo que el 30% de ello estén registrados en el buscador Yahoo, podríamos calcular la existencia de alrededor de 100.000 sitios relacionados con el tema en diversas formas: noticias, foros, publicaciones electrónicas, bases de datos, grupos de autoayuda, asociaciones gubernamentales y no gubernamentales, etc.

En los últimos años han surgido decenas de portales médicos o e-health en español, muchos de ellos simples traducciones del inglés. A principios del año 2000, el ex editor de la revista JAMA , el Dr. George Lundberg publicó un estudio donde analizó el contenido de 17 mil sitios médicos. Al final del estudio, concluyó que más del 90 % de ellos contenían graves errores conceptuales, que podían implicar daño a la salud, postergación de tratamientos o simplemente burdos conceptos que nada tienen que ver con la ciencia médica de hoy.

Los médicos utilizan la red principalmente, para encontrar información o para recursos de telemedicina (entendiéndose esta última como toda forma de ejercicio de la profesión médica a distancia) estas son quizás las dos herramientas más importantes que ha aportado la autopista de la información. La proporción de médicos que usan Internet casi se ha duplicado, pasando del 20% en 1997 al 60% en 2001 de acuerdo a lo publicado por la Asociación Médica Americana (AMA)

El número de personas que actualmente se hayan conectadas a la red continúa en aumento. Hoy 60 millones de personas están conectadas a Internet en los Estados Unidos y aproximadamente un 40% la usan para buscar temas relacionados con la información médica.

Esto necesariamente produce y producirá cambios en la relación médico - paciente. Tradicionalmente esta relación ha estado caracterizada por un alto grado de control por parte del médico, quien es el depositario del “saber” y el “conocimiento”, en tanto que el paciente se caracterizó como un “consumidor” de dicha información.

La proliferación de páginas de salud en Internet no necesariamente repercute en mejorara los conocimientos que tiene el paciente, pues la calidad de los contenidos es, muchas veces, dudosa, pero lo que sí esta cambiando es el papel del enfermo que, ante la avalancha de información, necesita de asesoramiento médico, abandona su papel de mero "paciente" en la comunicación con el profesional, y se convierte en intercomunicador pudiendo detectar en esta evolución tres sectores de cambio: en la selección del profesional, en los roles médico-paciente per se y en la educación del paciente.

El interrogante para los médicos no es si sus pacientes utilizan o no Internet, pues de hecho ya lo usan, sino si los profesionales participarán en la educación de sus pacientes a través de consejos sobre la calidad de los contenidos en Internet o dejarán a los mismos librados a su suerte. Si deciden no participar su rol como educadores habrá sido desaprovechado.

Por otro lado si deciden participar de esta nueva forma de interactuar con los mismos, ayudarán a ellos y a si mismos, no solo porque le darán al individuo una clara idea sobre cuales contenidos son buenos sino también porque continuarán jugando un papel central en la relación. Uno de los principales dilemas que plantea Internet es la dificultad para valorar en términos de calidad el contenido de los sitios médicos, debido a su estructura anárquica, su crecimiento desmedido y la libertad de publicación.

Definimos entonces a la calidad, como la totalidad de las características que una entidad determinada presenta y para la evaluación de la misma es importante y absolutamente necesario definir un set de ciertos criterios mínimos, de manera que exista un parámetro a seguir que refleje las características de la entidad estudiada.

La calidad de la información en los sitios médicos a diferencia de otros sitios de la web es sumamente importante, ya que la información errónea puede ocasionar serios problemas que involucran situaciones de vida o muerte. Por lo tanto es importante que dicha información cumpla con el principio hipocrático “Primum non noccere” (Primero no dañar).

La mayoría de las comunicaciones que tratan sobre la calidad de los contenidos médicos en la web hacen referencia entre otras cosas al origen, aval y credibilidad de los datos, pero pocas de ellas especifican el porque los contenidos en la web deben ser tratados en forma diferente a los publicados en otros medios. Uno de los problemas fundamentales de los sitios médicos es el anonimato, en general no hay referentes ni responsables médicos.

Cualquiera con una PC y un módem puede armar un sitio de salud. La responsabilidad de un médico debería ser exigida y controlada por alguna repartición pública, de la misma forma que se fiscalizan las clínicas o los consultorios privados.

Por ello, dichos contenidos deberían cumplir determinados requisitos para ser considerados como autorizados.