Se trata de una alteración en el gen que codifica la hormona del crecimiento, lo que apoya las teorías de que dicha hormona, así como el factor de crecimiento I similar a la insulina (IGF-I), desempeñan un papel en este tipo de tumor.
De hecho, se sospecha desde hace un tiempo que ambas sustancias pueden estar involucradas en varios tipos de cáncer. Se plantea la posibilidad de que la hormona de crecimiento provoque mayores niveles en sangre del IGF-I, algo que se ha asociado a un mayor riesgo de cáncer colorrectal. Pero no se sabe seguro si esos altos niveles son una causa del cáncer o una consecuencia de otros factores de riesgo como el tabaquismo o la dieta.
Sin embargo, una variante recién descubierta en el gen de la hormona de crecimiento parece asociarse a menores niveles de IGF-I. Por ello, los investigadores de Hawai decidieron investigar el riesgo de desarrollar el tumor en portadores y no portadores de la alteración. Para ello, analizaron dos estudios. En uno de ellos se compararon 535 pacientes diagnosticados de este cáncer con 650 personas sanas. El otro incluyó a 139 personas con adenomas benignos y un grupo control de 202 personas.
Comparados con las personas que presentan dos copias normales del gen GHI, los portadores de una copia alterada conocida como alelo A- tienen menor riesgo de cáncer colorrectal y de adenoma benigno. En concreto el riesgo de cáncer es un 25% inferior entre los portadores de una copia de la variante y de un 38% menos entre los que tienen dos copias. En cuanto al riesgo de adenoma benigno, la reducción del riesgo es, respectivamente, del 24% y del 38%, si bien esta última diferencia no fue estadísticamente significativa.
Webs Relacionadas
University of Hawai'i
http://www.hawaii.edu/
Journal ofthe National Cancer Institute
http://jncicancerspectrum.oupjournals.org/