Antecedentes:
Actualmente existen gran cantidad de datos acerca del uso de las imágenes tridimensionales (3-D) que utilizan tomografías computadas o imágenes por resonancia magnética para el planeamiento quirúrgico de lesiones complejas en neurocirugía. En dermatología, la terapia con YAG láser intralesional y percutánea se ha establecido como un procedimiento de elección para numerosos tipos de malformaciones vasculares. Para planificar la terapia láser de estas malformaciones es necesario recurrir a imágenes diagnósticas que utilizan ultrasonido, tomografías computadas o imágenes por resonancia magnética. El problema terapéutico actual es localizar la malformación venosa exactamente antes del tratamiento a partir de imágenes bidimensionales regionales.
Observaciones:
Hemos descrito una mujer de 27 años de edad con una malformación venosa del cuello. La información obtenida a partir de imágenes diagnósticas por resonancia magnética fue utilizada para realizar una reconstrucción tridimensional de la malformación venosa para demostrar la extensión anatómica de la misma y el compromiso subcutáneo para la planificación de la cirugía láser. La terapia láser intralesional y percutánea se realizó a intervalos de 3 meses con un YAG láser utilizando la reconstrucción 3-D como un mapa de ruta. Ocho semanas luego del último tratamiento láser, las lesiones abultadas del cuello mostraron una regresión. Utilizando la reconstrucción 3-D para la planificación de la cirugía láser, los médicos pudieron realizar el tratamiento láser intralesional con mayor exactitud. La compleja anatomía de la malformación venosa puede descubrirse a través del estudio de imágenes 3-D antes y durante la cirugía láser.
Conclusión:
El uso de reconstrucciones 3-D basadas en imágenes por resonancia magnética para la planificación de una cirugía láser puede demostrar la habitualmente poco esperada extensión de las lesiones y mejorar la terapia láser intralesional utilizada en el tratamiento de las malformaciones venosas.