Las psicosis epilépticas constituyen un grupo de cuadros clínicos en permanente revisión. Aunque no se encuentran incorporadas como tales en los sistemas diagnósticos actuales, como la CIE-10 y DSM-IV, se han propuesto definiciones y clasificaciones que están orientadas a lograr un acuerdo en torno a su unidad nosológica. Autores como Carmeil, Morel, Chavany, Kraepelin, Falret y, más recientemente, Bruens, Toone, Trimble, Slater, Wolf, Parada y otros han realizado contribuciones para comprender los aspectos psicopatológicos de frecuente aparición en el paciente con epilepsia.
Diversas publicaciones mencionan una mayor presencia de alteraciones psicopatológicas en epilépticos que en la población general, lo que se ha relacionado con factores biológicos como el tipo de crisis, su frecuencia, edad de inicio, efectos colaterales de anticonvulsivantes, presencia de daño orgánico cerebral, etc. Sin embargo, a pesar de que sólo un 10% de la literatura sobre epilepsia ha sido dedicada al estudio de los factores psicosociales en la génesis y manutención de la psicopatología, una mayor atención se ha puesto recientemente sobre el papel de estos factores en la comprensión integral de la psicopatología del epiléptico 2.
Una serie de autores aportan cifras acerca de la frecuencia de alteraciones psicopatológicas en epilépticos. Gudmunson en Islandia encontró un 10% de alteraciones neuróticas en hombres y un 25% en mujeres. Menciona que un 52% presentan cambios de personalidad de algún tipo. Pond halló un 29% de alteraciones calificadas como de tipo neurótico13.
Zielinski menciona un 58% de anormalidades en epilépticos del lóbulo temporal. De los pacientes asistidos en centros neurológicos un 41% fue hospitalizado, mientras que sólo la experimentó un 11% los que se atendían en centros psiquiátricos 23.
Edeh y Toone en Londres detectaron un 48% de epilépticos que catalogaron como casos psiquiátricos 14. Stevens menciona que un 25% de los consultantes en una institución médica universitaria presentaron patología psiquiátrica17. Whitman y col., utilizando el MMPI, obtuvieron mayores cifras de alteraciones psicopatológicas en epilépticos con relación a otros pacientes con enfermedades crónicas inhabilitantes. Resultados semejantes son mencionados por Rutter y col., Kogeorgos y col.13.
La frecuencia de alteraciones psicopatológicas en epilépticos varía según los diversos autores debido a las dificultades metodológicas para obtener muestras homogéneas y representativas de los epilépticos que viven en una comunidad. En un estudio efectuado en Polonia mediante encuestas poblacionales se encontró que un 26% de los epilépticos nunca habían sido diagnosticados previamente y la mayoría de los que asistieron a un centro asistencial no continuaban con los tratamientos23. Esto implica que los datos obtenidos sobre alteraciones psicopatológicas son extraídos de epilépticos que concurren a un especialista o bien solicitan atención en centros especializados neurológicos o psiquiátricos.
Otras dificultades se relacionan con el uso de instrumentos adecuados de investigación que toman en consideración las características propias de la enfermedad ya que la mayoría de las pruebas psicométricas están diseñadas para poblaciones generales no epilépticas. Intentos por superar estas dificultades se reflejan en la aparición de tests diseñados específicamente para epilépticos, como los de Bear y Fedio y el Inventario Psicosocial de Washington (WPSI) 1.
Como se ha mencionado, es frecuente que los epilépticos no consulten a especialistas y por lo tanto es imposible establecer con certeza la real frecuencia de alteraciones psicopatológicas. La literatura menciona cifras entre un 10% y un 60%, por lo que cabe señalar que la prevalencia de morbilidad psiquiátrica en los epilépticos se podría situar alrededor del 30-40% 9.
Con respecto a la frecuencia de cuadros psicóticos en epilépticos surgen las mismas consideraciones metodológicas mencionadas. Gudmunson en Islandia encontró un 7,1%, Zielinski un 3%, Gibbs un 9,5% , Small un 4,4%, Bruens un 2,4%, Standage un 8% 13,20.
Trimble efectuó una recopilación sobre la frecuencia de psicosis según diversos autores, y señaló cifras que van desde un 0,7% (en un estudio de Davison y Bagley) hasta un 50,2% (mencionado por Echeverría en 1873). Este autor sugiere un rango entre un 4,5-7% en la presencia de psicosis, subrayando que se necesitan estudios estandarizados con criterios válidos para llegar a resultados concluyentes 21.
Publicaciones que estudian epilépticos hospitalizados en clínicas psiquiátricas mencionan cifras cercanas al 60% de psicosis epilépticas. Bartlet señala un 0,7% y Betts un 60,2% 21, confirmando los disímiles resultados encontrados; aunque la mayoría de los autores confirman la importante frecuencia de estos padecimientos en la práctica médica con epilépticos que consultan en centros psiquiátricos.
Con respecto al tipo de crisis y psicosis epiléptica, las crisis generalizadas se han relacionado con episodios de alteración de conciencia y con status de ausencias, mientras que crisis focales están vinculadas a status de crisis parciales complejas 6.
Respecto a las psicosis epilépticas lúcidas es polémico el papel de las crisis generalizadas y focales en estos tipos de psicosis, incluyéndose a las crisis focales como parte de estas psicosis6, o bien a las crisis generalizadas como el tipo de crisis asociada con estos cuadros clínicos 14, 22.
En la presente exposición se presentan los resultados de un estudio de las formas clínicas en estas psicosis, su relación con las crisis epilépticas y frecuencia de estas alteraciones en centros psiquiátricos de Santiago, Chile.
Características clínicas, frecuencia y tipo de crisis
Psicosis Epilépticas
Se presentan los resultados sobre la frecuencia de psicosis epilépticas en dos centros psiquiátricos de Santiago, Chile y la relación entre las formas de presentación de las psicosis epilépticas y el tipo de crisis epiléptica involucrada.
Autor/a: Fernando Ivanovic y col.
Indice
1. Introducción
2. Material y método
3. Resultados
4. Discusión
5. Referencias bibliográficas