Los más recientes trabajos evidencian que la intoxicación por cannabis puede llevar a algunos individuos a experimentar episodios psicóticos transitorios (De Souza et al., 2004), y era ya sabido que puede producir, en el corto plazo, exacerbación o recurrencia de síntomas psicóticos pre-existentes. Sin embargo la controversia se plantea en términos de si puede o no ser causa de esquizofrenia u otros trastornos psicóticos en el largo plazo.
La primera evidencia de que el cannabis pueda ser un factor causal de esquizofrenia en el largo plazo fue un trabajo de N. Andreasen publicado en 1988. Otros cuatro estudios prospectivos más recientes han provisto evidencias adicionales al respecto. En este artículo del British Journal of Psychiatry los autores revisan críticamente la evidencia planteada en tales estudios.
¿Qué es una causa?
Los autores explicitan sus criterios para entender a un factor como causal antes de examinar los trabajos mencionados. Estos criterios son:
1. La asociación. Es necesario que una causa y un resultado aparezcan conjuntamente. Deberá ser mayor la tasa de resultados observados entre quienes la causa putativa esté presente, sin que sea necesario que este resultado aparezca en todos los casos donde se halle la causa.
2. Prioridad temporal. Es para los autores propiedad fundamental que la causa putativa anteceda al resultado.
3. Direccionalidad. Se refiere al hecho que cambios en la causa putativa conducirán a su vez a cambios en el resultado. Es decir, que la asociación de la causa putativa con el resultado no será efecto de un tercer factor asociado con ambos, lo que los epidemiólogos denominan "confusional" (confounding).
Artículo comentado y traducido por la Lic. Alicia Kasulin, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Psiquiatría.