Historias de un cirujano de trauma | 03 OCT 21

2 litros en el sifón

Un trauma cerrado de tórax con PCR; una decisión dramática que desafía el nihilismo médico
Autor/a: Guillermo Barillaro 

4.00 a.m.

Me despertó el grito de ¡cirujano! ¡cirujano! que provenía desde el pasillo oscuro del subsuelo, al cual daban las habitaciones en las que dormía el personal de guardia.

A pesar de la cefalea y del malestar instantáneo que experimenté, eso no impidió que visualizara una hipótesis de lo que podía estar sucediendo.

Un paciente muy grave.

A tal punto que el residente no pudo bajar a avisarme.

—¡Voy! — grité, y me  puse los zapatos.

Salí al pasillo donde vi como un enfermero se alejaba corriendo en la oscuridad, hacia la luz que llegaba desde la sala de médicos. Comencé a correr detrás de él y crucé la sala, que estaba desierta  aunque con su  televisor  encendido. La escalera circular me llevo directamente a un shock room ruidoso, donde había mucha gente en torno a la camilla central, esa en la que solían colocar a las urgencias más importantes.

Carlos 9, R2, y el Flaco Madero, R1,  estaban insertando un drenaje pleural en el hemitórax izquierdo de un joven pálido e hirsuto, mientras el emergentólogo Lucas N. le estaba realizando la intubación orotraqueal.

—¡¿Que le pasó?! — pregunté.

—Un accidente de moto— respondió Lucas mientras  aseguraba el tubo orotraqueal—…. ¡Tenía signos vitales cuando ingresó!

 

Comentarios

Para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión debe ingresar con su cuenta de IntraMed.

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2021