Una proyección preocupante | 15 ABR 20

¿La vigilancia del SARS-CoV-2 deberá mantenerse hasta 2024?

Analizan mediante modelos de simulación la posible evolución de los brotes
Autor/a: Stephen M. Kissler, Christine Tedijanto2, Edward Goldstein, Yonatan H. Grad, Marc Lipsitch Fuente: Science 14 Apr 2020: eabb5793 DOI: 10.1126/science.abb5793 Projecting the transmission dynamics of SARS-CoV-2 through the postpandemic period

La actual pandemia grave de síndrome respiratorio agudo-coronavirus 2 (SARS-CoV-2) ha causado casi 500.000 casos detectados de enfermedad por enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19) y ha cobrado más de 20.000 vidas en todo el mundo a partir del 26 de marzo de 2020.

La experiencia de China, Italia y los Estados Unidos demuestra que COVID-19 puede abrumar incluso las capacidades de atención médica de las naciones con recursos suficientes. Sin tratamientos farmacéuticos disponibles, las intervenciones se han centrado en el rastreo de contactos, la cuarentena y el distanciamiento social.

La intensidad requerida, la duración y la urgencia de estas respuestas dependerán tanto de cómo se desarrolle la onda pandémica inicial como de la dinámica de transmisión posterior del SARS-CoV-2. Durante la ola de pandemia inicial, muchos países han adoptado medidas de distanciamiento social, y algunos, como China, las están levantando gradualmente después de lograr un control adecuado de la transmisión.

Sin embargo, para mitigar la posibilidad de resurgimiento de la infección, pueden requerirse períodos prolongados o intermitentes de distanciamiento social.

Después de la ola pandémica inicial, el SARS-CoV-2 podría seguir a su pariente genético más cercano, el SARS-CoV-1, y ser erradicado por medidas intensivas de salud pública después de causar una epidemia breve pero intensa. Cada vez más, las autoridades de salud pública consideran que este escenario es poco probable. 

Alternativamente, la transmisión del SARS-CoV-2 podría parecerse a la de la gripe pandémica al circular estacionalmente después de causar una ola global de infección inicial. Tal escenario podría reflejar la aparición previa de coronavirus humanos conocidos de origen zoonótico, p. coronavirus humano (HCoV). Distinguir entre estos escenarios es clave para formular una respuesta de salud pública efectiva y sostenida al SARS-CoV-2.

Resumen

Es urgente entender el futuro de la transmisión del síndrome respiratorio agudo severo - coronavirus 2 (SARS-CoV-2).

Utilizamos estimaciones de estacionalidad, inmunidad e inmunidad cruzada para los betacoronavirus OC43 y HKU1 a partir de datos de series temporales de los EE. UU. para informar un modelo de transmisión de SARS-CoV-2.

Proyectamos que los brotes recurrentes de SARS-CoV-2 durante el invierno probablemente ocurrirán después de la onda pandémica inicial más grave.

En ausencia de otras intervenciones, una métrica clave para el éxito del distanciamiento social es si se exceden las capacidades de atención crítica. Para evitar esto, puede ser necesario un distanciamiento social prolongado o intermitente en 2022.

Las intervenciones adicionales, incluida la capacidad expandida de cuidados críticos y una terapéutica efectiva, mejorarían el éxito del distanciamiento intermitente y acelerarían la adquisición de la inmunidad colectiva.

Se necesitan con urgencia estudios serológicos longitudinales para determinar el alcance y la duración de la inmunidad al SARS-CoV-2. Incluso en el caso de una eliminación aparente, la vigilancia del SARS-CoV-2 debe mantenerse ya que un resurgimiento del contagio podría ser posible hasta 2024.

Efectos del agotamiento de los susceptibles y la estacionalidad en el número de reproducción efectiva por cepa y temporada. Efectos multiplicativos estimados de la incidencia de HCoV-HKU1 (rojo), incidencia de HCoV-OC43 (azul) y forzamiento estacional (oro) sobre los números de reproducción efectiva semanal de HCoV-HKU1 (paneles superiores) y HCoV-OC43 (abajo), con 95% intervalos de confianza. El punto negro (con un intervalo de confianza del 95%) trazado al comienzo de cada temporada es el coeficiente estimado para esa cepa y temporada en comparación con la temporada 2014-15 HCoV-HKU1. La spline forzada estacional se establece en 1 en la primera semana de la temporada (sin intercepción). En el eje x, la primera "semana en la temporada" corresponde a la semana epidemiológica 40

 

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