Diagnóstico y tratamiento oportunos | 18 AGO 19

Psicosis posparto

La psicosis posparto incluye diferentes cuadros y representa una emergencia psiquiátrica, ya que pone en riesgo la vida de la madre y del niño
Autor/a: Bergink V, Rasgon N, Wisner K Am J Psychiatry. 2016 Dec 1;173(12):1179-1188

Introducción y objetivos

La psicosis posparto (PPP) fue descrita en el siglo XIX. La primera serie de casos de esta enfermedad fue detallada por Esquirol en 92 mujeres con síntomas maníacos, depresivos o psicosis no afectiva.

Luego, otros psiquiatras describieron casos similares en forma sistemática con el transcurrir de los años. Hasta el momento de este estudio (2016), no existía información sobre la relación molecular y celular entre el nacimiento de un niño y la PPP en la madre.

En el presente estudio, las autoras evaluaron las características clínicas, la epidemiología, la fisiopatología, el curso y el pronóstico de las pacientes con PPP. Finalmente, las investigadoras elaboraron recomendaciones para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de este cuadro clínico.


Presentación y curso clínico

El riesgo de trastornos afectivos aumenta en forma considerable durante el puerperio, con un riesgo de psicosis afectiva 23 veces mayor durante las 4 primeras semanas en comparación con otros períodos de la vida de la mujer.

Además, el puerperio es un tiempo de alta vulnerabilidad para la aparición de recaídas en mujeres con enfermedades psiquiátricas preexistentes. Según los datos obtenidos en mujeres con PPP, generalmente el inicio de los síntomas tiene lugar entre los 3 y los 10 días luego del parto, aunque en mujeres bipolares puede ser más temprano.

Los síntomas más tempranos observados en pacientes con PPP incluyen el insomnio, las fluctuaciones anímicas, la irritabilidad, la manía, la depresión y los estados mixtos.

Las mujeres con PPP generalmente presentan síntomas atípicos, como los delirios incongruentes con el estado de ánimo; también, se observa conducta inusual y desorganizada, pensamientos obsesivos y síntomas cognitivos, como desorientación, confusión, desrealización y despersonalización.

Los delirios de homicidio altruista y el riesgo de suicidio e infanticidio constituyen cuadros graves que deben ser evaluados. La duración de los episodios observados en mujeres con PPP puede ser de un mes en presencia de síntomas maníacos y de 2.5 meses en pacientes con características mixtas o depresivas.
 
La menor duración de los episodios agudos, así como la ausencia de antecedentes de este tipo de síntomas, se asocian con un pronóstico más favorable. Es posible que, en algunos casos, se observe la repetición de los episodios luego del puerperio. En general, las pacientes con PPP presentan un cuadro aislado o síntomas asociados con un trastorno bipolar subyacente.


Etiología

El nacimiento es el evento desencadenante de la PPP; no obstante, no se cuenta con información clara sobre la fisiopatología. La primiparidad es un factor predictivo significativo de PPP; en cambio, los eventos estresantes no parecen relacionarse con el riesgo de esta enfermedad.

Tampoco se identificaros factores obstétricos vinculados con dicho riesgo en forma sistemática. Es posible que el inicio de la PPP se relacione con cambios fisiológicos generados por el parto en mujeres genéticamente vulnerables.

Según los datos disponibles, existen variantes del gen que codifica para el transportador de serotonina (5-HTT) que podrían relacionarse con el riesgo de PPP. Asimismo, se sugirió que la disminución abrupta de los niveles de estrógenos y progesterona luego del parto se asocian con la etiología de la PPP.

Los estrógenos intervienen en el tono dopaminérgico hipotalámico y, en consecuencia, la PPP podría asociarse con el aumento de la sensibilidad de los receptores dopaminérgicos; de todos modos, los datos al respecto son heterogéneos. También se demostró que existe una relación entre el cortisol y la dopamina.

En animales de experimentación se halló que la secreción de glucocorticoides durante el período posparto está regulada por la dopamina, entre otros factores; no obstante, al analizar estos hallazgos debe tenerse en cuenta el efecto de la oxitocina liberada durante la lactancia. Según las autoras, es necesario contar con más información al respecto.

La activación del sistema inmunitario luego del parto podría contribuir con el inicio agudo de la manía, la psicosis, la depresión y la ansiedad. Se sugirió que la PPP podría vincularse con mecanismos de autoinmunidad, aunque los datos al respecto son limitados.

La afectación de los ritmos circadianos también podría relacionarse con la PPP; de hecho, se informó una asociación entre la alteración grave del sueño y la aparición de síntomas maníacos o mixtos. Las investigadoras indican que la PPP parece asociarse con cambios hormonales, inmunológicos y circadianos, entre otros.


Diagnóstico

La detección sistemática de la depresión perinatal es recomendada por los US Preventive Services Task Force. Ante la presencia de depresión debe descartarse el diagnóstico de trastorno bipolar. En presencia de PPP, el nivel de atención debe ser intensivo.

 

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