Plasticidad y carga alostática | 21 SEP 18

Respuesta cerebral al estrés

La plasticidad cerebral o capacidad de adaptarse mediante cambios estructurales y en los procesos fisiológicos permite evitar la aparición de diversos cuadros clínicos
Autor/a: McEwen B, Gray J, Nasca C Fuente: Journal of Endocrinology 226(2):67-83 2015 Redefining Neuroendocrinology: Stress, Sex and Cognitive and Emotional Regulation

Resumen:
Los mensajeros químicos esteroideos y metabólicos y las señales nerviosas provenientes del sistema nervioso autónomo confieren protección a las funciones cerebrales y corporales al modular su adaptación en respuesta a estímulos estresantes.

La plasticidad cerebral o capacidad de adaptarse mediante cambios estructurales y en los procesos fisiológicos permite evitar la aparición de diversos cuadros clínicos.

 

Introducción

Diversos factores como el nivel socioeconómico y el condicionamiento de la salud provocado por la experiencia de situaciones estresantes representan una carga alostática, la cual produce cambios epigenéticos a nivel genómico o en ciertos mecanismos reguladores mediante la acción de hormonas como las esteroideas (suprarrenales y sexuales) y moléculas de señalización celular.

De esta forma, la carga alostática ejerce un efecto determinante en la comunicación entre el cerebro y los sistemas energético, inmunitario, nervioso autónomo y neuroendocrino. En este sentido, a la comunicación y retroalimentación existente en el eje hipotalámico- hipofisiario-suprarrenal (HHS) se suma el efecto que los mediadores químicos ejercen en los mecanismos reguladores de la cognición, la emoción y las funciones neurológicas.

Dicho efecto se manifiesta en la presentación de trastornos del estado de ánimo, el grado de afección del individuo por su contexto social y el envejecimiento. En particular, las hormonas esteroideas regulan la secreción de factores de liberación y hormonas del hipotálamo y la hipófisis mediante un mecanismo de retroalimentación activado en respuesta a la acción de estos mensajeros químicos en la expresión de genes al unirse a sus receptores intracelulares en los órganos diana (útero, próstata e hígado).

Asimismo, en estudios preclínicos (modelos murinos y con primates) se ha demostrado que existen receptores específicos de las hormonas esteroideas suprarrenales y los estrógenos, en el hipocampo y diversos núcleos cerebrales, implicados en la regulación de las emociones y las facultades intelectuales.

El objetivo de la presente revisión fue exponer el efecto que los diversos mensajeros químicos ejercen en el cerebro y que explica las modificaciones en su arquitectura y función.

Cambios estructurales y funcionales en el cerebro mediados por mensajeros químicos

El hipocampo no sólo constituye una alerta temprana del compromiso de las funciones cerebrales provocado por procesos naturales como el envejecimiento o por lesiones producidas por convulsiones o isquemia, sino que al presentar los receptores de hormonas esteroideas suprarrenales (de mineralocorticoides y glucocorticoides) media la propagación de la señal de las hormonas a otras áreas cerebrales que modulan la conducta, las emociones, el estado de ánimo y las facultades intelectuales (memoria y aprendizaje).

De esta forma, la función de los glucocorticoides en el cerebro no se limita a la señalización de retroalimentación negativa en el eje HHS, sino que incluye otros procesos cerebrales. Por otra parte, la memoria espacial, proceso elaborado en el hipocampo, como la memoria episódica, puede ser afectada por las hormonas sexuales.

Los diversos mensajeros químicos esteroideos y metabólicos (como el factor de crecimiento tipo 1 similar a la insulina [IGF1], insulina y grelina), las citoquinas secretadas por las células inmunitarias y las señales nerviosas provenientes del sistema nervioso autónomo, simpático y parasimpático, actúan en respuesta a estímulos estresantes, de manera de asegurar la permanencia de la homeostasis en el organismo o la alostasis.

Asimismo, los cambios en la señalización de uno de los sistemas implicados en la alostasis, repercuten en los demás sistemas, en lo que constituye una red de alostasis. Si bien la participación de los diversos sistemas, en ese contexto, confiere protección a las funciones cerebrales y corporales, al modular su adaptación puede generar una respuesta anómala, provocada por la acumulación de cambios, que resulte nociva para dichas funciones (se produce carga y sobrecarga alostática).

La alteración en las señales que modulan la alostasis puede determinar la aparición de diversas condiciones como obesidad, aterosclerosis y diabetes

En este sentido, los efectos de la carga alostática se ponen de manifiesto en los cambios estructurales observados en neuronas del hipocampo y en la corteza prefrontal medial, en las cuales se produce la retracción de dendritas y la disminución en el número de espinas dendríticas, en respuesta al estrés crónico (en las dendritas del complejo basolateral de la amígdala se observa el efecto contrario).

An external file that holds a picture, illustration, etc.
Object name is nihms687813f4.jpg
La respuesta al estrés y el desarrollo de carga alostática. La percepción del estrés está influenciada por las propias experiencias, la genética y el comportamiento. Cuando el cerebro percibe una experiencia como estresante, se inician las respuestas fisiológicas y conductuales, que conducen a la alostasis y la adaptación. Con el tiempo, la carga alostática puede acumularse, y la sobreexposición a los mediadores del estrés neural, endocrino e inmune puede tener efectos adversos en varios sistemas de órganos, lo que lleva a la enfermedad. Reimpreso de (McEwen 1998).

Cabe destacar que las modificaciones registradas en las dendritas de las neuronas del hipocampo se encuentran, asimismo, luego de la administración continua de glucocorticoides. Esta hormona esteroidea ejerce su acción mediante la unión de su receptor al elemento de respuesta a glucocorticoides en el núcleo celular, complejo que regula la expresión de genes diana o, de manera indirecta, mediante la interacción de su receptor con otros factores de trascripción (AP1, Stat5 y NF-kappaB), implicados en el control de dicha expresión.

 

Comentarios

Para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión debe ingresar con su cuenta de IntraMed.

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2022