Un relato descarnado y veraz | 23 FEB 18

Apología del aprovechamiento cadavérico

La educación médica y los abusos acerca de los que nadie se detiene a reflexionar
Autor/a: Dr. Jorge A. Guzmán Lozano Fuente: IntraMed 

Almuerzo en marcha, 12:33 y comunicado. El interno responsable por el paciente de la cama 33 recibe el indeseado mensaje: ¡33 hizo parada cardiorrespiratoria!

En pocos segundos la solitaria sala se desborda de un mocerío de delantales blancos que pese a sus aguerridos y asincrónicos esfuerzos no impiden que la existencia de 33 se diluya hacia su fin.

Cesadas las maniobras, y muy de repente, el gran jefe del servicio emite un comando inesperado.     

Vamos a “aprovechar” al 33 para practicar intubación

Respuestas mixtas, unos se emocionan, otros sucumben al pánico, y otros, quizás los menos, se anulan. Pertenezco a los últimos.

Afuera en el corredor, y sin noticia alguna, los familiares de 33 aguardan esperanzados mientras persisten e intensifican sus respectivas oraciones, las cuales ahora se tornan estériles pues hace 13 minutos que se determinó la muerte clínica.

Larga y eternamente transita por el lecho una temblorosa y serpenteante fila de delantales blancos, acertando y errando, abriendo y cerrando las fauces de 33. Unos logran insuflar los pulmones, otros insuflan el estómago; los primeros satisfechos, los segundos avergonzados. Cada resonar de dientes contra el crudo metal del laringoscopio puebla enérgicamente el dominante silencio, hecho que desata un torbellino de risas de medianos decibeles. A cada Planck! gran jefe gruñe, a cada falsa vía gran jefe ciñe la frente.

 

Comentarios

Usted debe ingresar al sitio con su cuenta de usuario IntraMed para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión. Si ya tiene una cuenta IntraMed o desea registrase, ingrese aquí

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2021