Estudio prospectivo de observación | 01 DIC 19

Psoriasis y enfermedad coronaria

Los trastornos observados en los pacientes con psoriasis son equivalentes a los que se comprueban en los enfermos con hiperlipidemia, a pesar de ser alrededor de 10 años más jóvenes
Autor/a: Lerman J, Joshi A, Mehta N y colaboradores Circulation 136:263-276, Jul 2017

Introducción

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel asociada con riesgo cardiovascular incrementado, de modo que representa un modelo clínico humano para estudiar el proceso inflamatorio de la aterosclerosis.

Los pacientes con psoriasis presentan infarto agudo de miocardio (IAM) a edades más tempranas que los enfermos sin psoriasis, y el riesgo cardiovascular acelerado es más pronunciado aun en los enfermos con psoriasis de menos de 50 años.

Sin embargo, dicho riesgo no se detecta correctamente con la valoración de los factores tradicionales de riesgo cardiovascular y probablemente sea atribuible a enfermedad coronaria (EC) subclínica más importante.

La angiografía coronaria por tomografía computarizada (ACTC) es un estudio no invasivo de alta calidad que permite valorar y cuantificar la totalidad de las placas coronarias (total burden [TB]) y las placas coronarias no calcificadas, e identificar las placas más susceptibles a la ruptura (placas de alto riesgo), asociadas con riesgo aumentado de eventos cardiovasculares.

De hecho, las placas ricas en lípidos tienen mayor cantidad de macrófagos y son más inflamatorias, con expresión aumentada de citoquinas proinflamatorias. Otros estados inflamatorios, como la enfermedad por el virus de la inmunodeficiencia humana, también se asocian con aumento de placas no calcificadas y de placas de alto riesgo.

Los pacientes con psoriasis presentan los primeros eventos cardiovasculares a edades más tempranas, de modo que tienen puntajes de riesgo de Framingham reducidos. Asimismo, por lo general, los enfermos con psoriasis no reúnen los criterios para el tratamiento con estatinas.

En el presente estudio se comparó la EC (TB, placas no calcificadas y placas de alto riesgo) mediante ACTC en pacientes con psoriasis y en un grupo de comparación con riesgo cardiovascular aumentado, es decir enfermos con hiperlipidemia diez años mayores, aptos para el tratamiento con estatinas, según las recomendaciones del National Cholesterol Education Program - Adult Treatment Panel III.

Asimismo, una muestra de 50 enfermos con psoriasis fue seguida durante un año con la finalidad de determinar si la modulación de la gravedad de la enfermedad de la piel modifica la enfermedad aterosclerótica en las coronarias.


Pacientes y métodos

Se evaluaron tres cohortes de pacientes reclutados en los National Institutes of Health Clinical Center: 105 enfermos con psoriasis, 100 pacientes con hiperlipidemia sin psoriasis y 25 sujetos sanos, comparables en edad y sexo a los sujetos con psoriasis.

Los pacientes con psoriasis tenían más de 18 años y enfermedad confirmada por un especialista; los enfermos con hiperlipidemia tenían más de 55 años y eran candidatos a recibir tratamiento con estatinas. Los enfermos con psoriasis se clasificaron en grupos por décadas de edad; los controles sanos fueron comparables en edad con los pacientes con psoriasis.

A todos los participantes se les efectuaron estudios bioquímicos para la determinación del perfil de lípidos, glucosa, proteína C-reactiva ultrasensible y biomarcadores inflamatorios. La gravedad de la psoriasis se determinó con el Psoriasis Area Severity Index (PASI). Los agentes biológicos utilizados para el tratamiento de la psoriasis fueron el metotrexato, los antagonistas del factor de necrosis tumoral alfa (TNF-a, por su sigla en inglés) y los anticuerpos monoclonales contra la interleuquina (IL) 12/IL-23 y contra la IL-17.

Todos los pacientes fueron sometidos a ACTC para la determinación de la carga aterosclerótica (TB y placas no calcificadas en mm2) en las arterias coronarias principales; las placas con riesgo alto de ruptura fueron aquellas con remodelado positivo (índice de remodelado > 1.1), baja atenuación (menos de 30 unidades de Hounsfield) o calcificación en parches. Cincuenta pacientes con psoriasis fueron seguidos durante un año, luego del cual se repitieron los estudios.

Las comparaciones entre los grupos se realizaron con pruebas de la t de Student, de la U de Mann-Whitney y de chi al cuadrado, según el caso. Mediante análisis de regresión de variables únicas se determinó la asociación entre la prevalencia de placas de alto riesgo y las variables en estudio.

En los modelos de variables múltiples se consideraron diversos factores de confusión, como los factores tradicionales de riesgo cardiovascular; se calcularon los odds ratio (OR), con intervalos de confianza del 95% (IC 95%). Los cambios en los 50 pacientes con psoriasis seguidos durante un año se analizaron con pruebas de la t, de Wilcoxon o de chi al cuadrado.


► Resultados

Los pacientes con psoriasis tenían 50.4 años en promedio y enfermedad cutánea moderada a grave (mediana del puntaje PASI de 5.7). La edad promedio de los enfermos con hiperlipidemia fue de 61.2 años, en tanto que la de los controles sanos fue de 47.7 años. En los tres grupos predominaron los sujetos de sexo masculino (61%, 54% y 76%, respectivamente).

Los enfermos con psoriasis presentaron un índice de masa corporal (IMC) más alto (29.9 kg/m2 en promedio), en comparación con los sujetos con hiperlipidemia (27.5 kg/m2 en promedio). El 33% y el 81% de los sujetos con psoriasis e hiperlipidemia, respectivamente, utilizaban fármacos hipolipemiantes.

Los pacientes con hiperlipidemia presentaban riesgo cardiovascular más alto a los diez años, a juzgar por los valores del índice de Framingham y del Atherosclerosis Cardiovascular Disease (ASCVD). En cambio, los sujetos sanos presentaron riesgo cardiovascular similar al de los enfermos con psoriasis, posiblemente en relación con la menor edad de los individuos de estos dos grupos.

Los pacientes con psoriasis presentaron valores de TB similar a los de los enfermos con hiperlipidemia (p = 0.16) , pero tuvieron considerablemente más placas no calcificadas (p = 0.02), en comparación con estos pacientes, a pesar de tener casi diez años menos y un riesgo cardiovascular más bajo a los diez años, valorado con los instrumentos tradicionales.

Además, si bien presentaron puntajes similares de placas densas calcificadas, los enfermos con psoriasis tuvieron menor calcificación coronaria, como puntaje de Agatston promedio, en comparación con los sujetos con hiperlipidemia (p = 0.006). En el grupo de psoriasis se comprobó mayor TB (p = 0.001) y mayor puntaje de placas no calcificadas (p = 0.004), respecto del grupo control.

Se encontró una asociación significativa entre el PASI y la duración de la psoriasis y el puntaje de placas no calcificadas (beta = 0.16; IC 95%: 0.13 a 0.20; p = 0.004; beta = 0.17; IC 95%: 0.15 a 0.18; p = 0.028, respectivamente).

La prevalencia de placas de alto riesgo fue similar entre los pacientes con psoriasis y en los enfermos con hiperlipidemia (34% y 38%, respectivamente; p = 0.58), como también el número promedio semejante de placas de alto riesgo (p = 0.33). Sin embargo, ambos parámetros fueron sustancialmente más altos en los sujetos con psoriasis, respecto de los controles (p = 0.01 en ambos casos). Las diferencias fueron esencialmente atribuibles a la presencia de remodelado positivo y a las calcificaciones en parches.

 

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