¿Qué es? ¿Cuál es su utilidad clínica? ¿Cómo implementarlo? | 18 MAY 15

Ayuno intermitente y salud metabólica

Se resume la evidencia científica acerca de los beneficios para la salud que brindan los programas de ayuno intermitente.
Autor/a: Patterson RE, Laughlin GA; LaCroix AZ et al Fuente: Journal of the Academy of Nutrition and Dietetics, 2015 Intermittent fasting and human metabolic health
INDICE:  1.  | 2. Referencias

Resumen

El ayuno en días alternos modificado produce descenso del peso del 3,2% al 8,0%, con evidencia limitada y variada de reducciones en los valores de insulina, mejoras en los valores de los lípidos o disminuciones de los factores inflamatorios.

Varias líneas de evidencia apoyan la hipótesis de que los patrones de alimentación que reducen o eliminan la alimentación durante la noche y prolongan el intervalo de ayuno nocturno podrían producir mejoras sostenidas de la salud.

Esta revisión sugiere que el ayuno intermitente puede ser un enfoque prometedor para adelgazar y mejorar la salud metabólica para las personas que pueden tolerar intervalos de ninguna o escasa alimentación en ciertas horas del día o ciertos días de la semana. Si se muestra que son eficaces, estos sistemas de alimentación pueden ofrecer enfoques no farmacológicos prometedores para mejorar la salud a nivel poblacional con numerosos beneficios para la salud pública.


Introducción

El ayuno intermitente, es decir los períodos de abstinencia voluntaria de comida y bebida, se practica en todo el mundo desde la antigüedad. Los libros sobre etnología y religión mencionan una gran variedad de formas y prácticas de ayuno. El renovado interés por el ayuno se evidencia por un exceso de publicaciones y recomendaciones dietéticas de la prensa popular.

Docenas de libros promueven diversas formas de ayuno y en Internet se pueden encontrar cientos de sitios relacionados con el tema. Sin embargo, la evidencia científica sobre las ventajas para la salud del ayuno intermitente en los seres humanos, a menudo extrapolada de estudios en animales, se basa sobre datos de observación acerca del ayuno religioso (especialmente Ramadán) o proviene de estudios experimentales con muestras modestas.

El objetivo de este estudio es proporcionar una visión general de los programas de ayuno intermitente y resumir la evidencia sobre sus beneficios para la salud. Debido a que muchos de los datos sobre el tema provienen de investigaciones en modelos animales, se resumen brevemente estudios clave en roedores.

Los resultados de interés para la salud son los cambios en el peso y en los parámetros metabólicos asociados con la diabetes tipo 2, la enfermedad cardiovascular y el cáncer. También se presenta una visión general sobre los principales mecanismos que se postulan para vincular el ayuno con la salud humana, es decir la biología circadiana; la microbiota gastrointestinal y los hábitos de vida modificables, como la alimentación, la actividad y el sueño. Por último, se presentan conclusiones acerca de la evidencia sobre el ayuno intermitente como intervención para mejorar la salud y se propone una agenda para las investigaciones.


Métodos

Como ya se mencionó, se presenta brevemente la literatura sobre el ayuno intermitente en modelos animales. Para los seres humanos, los autores se centran en datos de intervenciones que examinaron distintas formas de ayuno.

Se realizó una búsqueda en PubMed con el empleo de palabras clave. Además, se seleccionaron artículos pertinentes del listado de referencia, así como revisiones de los sistemas de ayuno. Esta no es una revisión formal ni un metanálisis. Estos estudios no se pueden combinar porque son muy diferentes en cuanto a la intervención, el grupo de comparación, la composición de la muestra, el diseño del estudio y la duración de la intervención. El ayuno intermitente como práctica religiosa se analiza por separado y con menos detalle porque estos modelos de alimentación no obedecen a motivos de salud.


Ayuno intermitente: estudios de intervención en seres humanos

Se hace hincapié en los datos de estudios intervencionistas que proporcionan evidencia para revaluar la influencia del ayuno intermitente sobre la salud humana.

Ayuno en días alternos

Este método comprende días de ayuno en los que no se consumen alimentos o bebidas que contienen calorías alternando con días en que se consumen alimentos y bebidas a voluntad. En 2007, Varady and Hellerstein repasaron los estudios de ayuno en días alternos en animales y llegaron a la conclusión de que este método de ayuno era tan eficaz como la simple restricción de calorías para disminuir la insulinemia y la glucemia en ayunas. El ayuno en días alternos en animales también redujo el colesterol y los triglicéridos (TG) plasmáticos y tuvo efectos beneficiosos sobre factores de riesgo del cáncer, tales como la proliferación celular.

Tres estudios de intervención exploraron los efectos metabólicos del ayuno en días alternos. El tamaño de las muestras fue modesto, de 8 - 30 adultos de peso normal. No se informó sobre la actividad física de estos participantes. Dos de tres estudios informaron adelgazamiento significativo, aunque el descenso de peso en un estudio de un solo día es cuestionable.

En un estudio de 22 días sobre ayuno en días alternos, los participantes tuvieron un descenso medio del 2,5% de su peso (P<0,001). En todos los estudios descendió significativamente por lo menos un marcador glucorregulatorio. Un estudio examinó la lipidemia con resultados mezclados: mejoría del colesterol de las lipoproteínas de alta densidad (HDL) y los TG, pero aumento del colesterol de las lipoproteínas (LDL) de baja densidad. Uno de dos estudios encontró mejorías significativas en los marcadores inflamatorios.

Aunque limitados, estos datos sugieren que el régimen con ayuno en días alternos puede producir descenso de peso modesto. Heilbronn y colegas observaron que los pacientes informaron sufrir hambre considerable durante los días de ayuno, que no disminuyó con el tiempo, lo que sugiere que el ayuno en días alternos quizás no sea una intervención de salud pública factible.

Métodos de ayuno modificado

Estos métodos en general permiten el consumo del 20% - 25% de las necesidades calóricas en días de ayuno programados regularmente. Este tratamiento es la base de la popular dieta 5:2, es decir restricción calórica durante 2 días no consecutivos por semana y alimentación habitual los 5 días restantes.

Varady y colegas investigaron los efectos del ayuno día por medio en ratones. Observaron disminución de la grasa visceral y de la leptina y aumento de la adiponectina. También se redujo el tamaño de los adipocitos, la proliferación celular y las concentraciones de factor de crecimiento tipo insulina.

Se hallaron ocho estudios de ayuno modificado en seres humanos. Las muestras fueron de 10 - 107 adultos, todos con sobrepeso u obesidad. La duración de las intervenciones fue de 8 semanas a 6 meses. De los ocho estudios, sólo uno incluía ejercicio programado. Seis de los estudios (75%) informaron descenso de peso estadísticamente significativo, del 3,2% - 8,0%.

Dos de cinco estudios hallaron disminuciones significativas de la insulina en ayunas, pero ninguno halló disminuciones de la glucemia en ayunas. Tres de los estudios hallaron mejorías significativas en la lipidemia. Dos de cinco estudios hallaron mejorías significativas en los marcadores inflamatorios, entre ellos la proteína C reactiva, el factor de necrosis tumoral alfa, la adiponectina, la leptina, y el factor neurotrófico derivado del cerebro.

En estos estudios un pequeño número de participantes (<15%) informó efectos colaterales negativos, como sensación de frío, irritabilidad, baja energía o hambre. No obstante, hubo mejorías en el estado de ánimo, entre ellas disminución de la tensión, la ira y la fatiga y aumentos de la confianza en sí mismos.

Tres de los ocho estudios mencionados compararon los métodos de ayuno modificado con la restricción calórica simple. Las dietas para bajar de peso fueron de 1200 a 1500 kcal12 o del 25% de restricción calórica por día. Sólo en un caso el ayuno produjo descenso de peso significativamente mayor que la dieta estándar para adelgazar (4,1%). En dos de estos estudios hubo valores de insulina significativamente disminuidos en relación con la restricción calórica, pero ninguna otra diferencia en los biomarcadores.

El estudio controlado de 12 semanas halló que el ayuno modificado junto con un protocolo de ejercicio produjo descenso de peso significativamente mayor (6,5%) en relación con el ayuno solo (3,2%) o el ejercicio solo (1,1%).

Varias revisiones compararon los resultados del ayuno con la restricción calórica continua. La más reciente halló que el ayuno intermitente logró reducciones de peso del 3% al 8% tras 3 - 24 semanas y en cambio la restricción calórica redujo el peso en un 4% - 14% tras 6 - 24 semanas. Ambas estrategias lograron disminuciones comparables de la masa de grasa visceral, la insulina en ayunas y la resistencia a la insulina, pero ninguna disminución significativa de la glucemia en ayunas.

Los resultados de estos estudios intervencionistas de ayuno modificado sugieren que esta estrategia produce descenso de peso, con efectos modestos y mezclados sobre los marcadores glucorregulatorios, las concentraciones de lípidos y los marcadores inflamatorios. Sin embargo, hay escasa evidencia que sugiera que el ayuno en días alternos produzca mayor descenso de peso o más cambios metabólicos que la restricción calórica.

Alimentación con períodos de restricción

Se hallaron 12 estudios en roedores con este método, con intervalos diarios de ayuno de 12 - 20 horas. A pesar de la heterogeneidad de estos estudios, las conclusiones fueron que en ratones, la alimentación con períodos de restricción se asoció con reducciones del peso, el colesterol total, los TG, la glucosa, la insulina, la interleucina 6, y el factor de necrosis tumoral, así como mejoras en la sensibilidad a la insulina.

Las investigaciones en animales destacan la posible importancia de sincronizar la alimentación con ayuno intermitente con los ritmos circadianos diarios. Los animales con acceso ilimitado a una alimentación rica en grasas comieron frecuentemente día y noche, alterando su ciclo normal de alimentación nocturna y sufrieron obesidad, diabetes y síndrome metabólico, mientras que aquéllos con alimentación solo nocturna consumieron las mismas calorías, pero estuvieron protegidos de la obesidad, la hiperinsulinemia, la esteatosis hepática y la inflamación.

Se encontraron sólo dos estudios en seres humanos que investigaron los efectos de intervenciones con alimentación con períodos de restricción que extienden la duración del ayuno nocturno. Ambos hallaron reducciones significativas del peso.

El primero, con 29 hombres con peso normal, el ayuno nocturno ≥ 11 horas produjo una diferencia significativa en el cambio de peso entre el grupo intervención (-0,4 kg) y el grupo control (+0,6 kg), que se traduce en un 1,3% de descenso de peso. No se evaluaron biomarcadores.

Otro estudio comparó el efecto de consumir una sola comida por día durante 8 semanas e informó un 4,1% de descenso de peso en relación con una alimentación isocalórica consumida en forma de tres comidas por día. Una sola comida por día se asoció también con disminución de la glucemia en ayunas y mejoras en las cifras de colesterol LDL y HDL. Esta forma de alimentación no provocó cambios del estado de ánimo o el vigor.

Aunque limitados, los resultados de estos estudios de alimentación con períodos de restricción son compatibles con las investigaciones en animales que indican que incorporar intervalos regulares de ayuno y comer de acuerdo con los ritmos circadianos diarios normales puede ser importante para mantener una función metabólica óptima.

Ayuno religioso

Muchas religiones incorporan el ayuno para obtener beneficios espirituales y físicos. Las investigaciones publicadas sobre este ayuno son casi todas de observación.

El ayuno de Ramadán

Uno de los cinco pilares del Islam es que los musulmanes adultos sanos deben ayunar desde el amanecer hasta la puesta del sol durante el mes sagrado de Ramadán. También está prohibido consumir líquidos, fumar y tomar medicamentos.

En 2012 un metanálisis de 35 estudios examinó el cambio de peso durante Ramadán. Los autores encontraron descenso de peso estadísticamente significativo en 21 (62%) de estos estudios. En conjunto, los estudios de este metanálisis mostraron una reducción del peso de 1,24 kg (intervalo de confianza, IC del 95% -1,60 a -0,88 kg) durante el ayuno de Ramadán. En 16 estudios de seguimiento, el aumento de peso medio fue de 0,72 kg (IC del 95% 0,32 – 1,13 kg) en las dos semanas siguientes a Ramadán.

 

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