Importancia de la titulación | 05 ENE 15

Seguridad de la pregabalina para el tratamiento de los pacientes con dolor neuropático

La pregabalina es una droga de primera línea para el tratamiento de pacientes que presentan diferentes tipos de dolor neuropático.
Autor/a: Dres. Freynhagen R, Serpell M, Latymer M y colaboradores Fuente: SIIC Pain Practice 1-11, Nov 2013

Introducción y objetivos

El tratamiento de los pacientes con dolor neuropático puede ser complicado debido a cuestiones como la cronicidad, la gravedad y las comorbilidades asociadas con el cuadro clínico. A esto se suma la resistencia al tratamiento y la intolerancia a la medicación. Entre las drogas empleadas con mayor frecuencia para el tratamiento de los pacientes con dolor crónico se encuentra la pregabalina. De hecho, la pregabalina es un agente de primera línea para el tratamiento de los pacientes con dolor neuropático. Su administración tiene lugar en pacientes con dolor neuropático central y periférico, asociado con neuropatía diabética periférica, neuralgia postherpética y lesiones de la columna vertebral, entre otras enfermedades.

El conocimiento actualizado de los eventos adversos asociados con la administración de pregabalina es fundamental para la práctica clínica. Existen diferentes estudios sobre la eficacia y la seguridad de la pregabalina en pacientes con dolor neuropático.

La presente investigación se llevó a cabo con el objetivo de evaluar la información obtenida en estudios aleatorizados y controlados con placebo sobre el empleo de pregabalina para el tratamiento de los pacientes con dolor neuropático periférico. El propósito fue obtener información sobre la seguridad de la pregabalina y el tiempo transcurrido hasta la aparición y la resolución de los eventos adversos más frecuentes.


Pacientes y métodos

Se evaluó la información correspondiente a 31 estudios sobre el empleo de pregabalina en personas con dolor neuropático periférico. Los estudios fueron en fases II, III y IV, se llevaron a cabo en diferentes países y los pacientes incluidos presentaban neuropatía diabética periférica, neuralgia postherpética, lumbalgia crónica y neuropatía asociada con cáncer o con la infección provocada por el virus de inmunodeficiencia humana (HIV), entre otros cuadros. Los estudios tuvieron una duración de 2 a 18 semanas.

La dosis de pregabalina fue fija, de 75, 150, 300, 450 y 600 mg/día, o variable, de 100 a 600 mg/día o de 150 a 600 mg/día. La evaluación de los eventos adversos se rigió por la aparición de signos y síntomas significativos, hallazgos de laboratorio alterados y cambios en la condición física. Dichos eventos se codificaron según la terminología incluida en el Medical Dictionary for Regulatory Activities. Finalmente, se incluyó la información disponible sobre los eventos adversos asociados con la suspensión del tratamiento con pregabalina.


Resultados

Se analizó la información correspondiente a 7 510 pacientes, de los cuales 4 884 habían recibido tratamiento con pregabalina. No obstante, sólo se contó con información sobre la seguridad del tratamiento correspondiente a 7 509 pacientes. El 53.1% de los pacientes era de sexo masculino y el 40.6% tenía una edad de 65 años o más. La duración media del tratamiento con pregabalina y placebo fue de 59 y 63 días, respectivamente. La dosis media de pregabalina en los estudios en los cuales se emplearon dosis flexibles fue de 280 mg/día. En pacientes oncológicos, esta dosis fue menor, posiblemente debido al empleo concomitante de otras drogas analgésicas.

La incidencia de eventos adversos aumentó a medida que lo hizo la dosis de pregabalina y fue menor entre los pacientes tratados con dosis fijas de hasta 150 mg/día, seguidos por los sujetos que recibieron dosis flexibles. Los cuadros más frecuentes fueron los mareos, la somnolencia, los edemas periféricos y el aumento ponderal. Las cefaleas, las náuseas y la diarrea fueron menos comunes entre los pacientes tratados con pregabalina en comparación con los que recibieron placebo. No se hallaron diferencias entre ambos grupos en cuanto a la frecuencia de rinofaringitis.

En relación con la euforia, la incidencia hallada ante la administración de pregabalina o placebo fue 1.6% y 0.2%, respectivamente. Los eventos adversos, cuyo riesgo de aparición fue mayor ante la administración de pregabalina, en comparación con el empleo de placebo, fueron los mareos, la somnolencia, los edemas periféricos, el aumento ponderal, la xerostomía, la constipación, la visión borrosa, los trastornos del equilibrio y la euforia.

La mayoría de los eventos adversos asociados con la administración de pregabalina aumentaron a medida que lo hizo la edad, con excepción de la euforia y el aumento ponderal, que fueron más frecuentes entre los pacientes más jóvenes. El perfil de eventos adversos observado en pacientes con neuropatía periférica diabética y neuralgia postherpética fue similar, en comparación con lo observado en la población completa de pacientes. No obstante, la incidencia de somnolencia y constipación fue algo mayor entre los sujetos con neuralgia postherpética en comparación con los individuos con neuropatía diabética.

Los pacientes con lumbalgia crónica presentaron mayor frecuencia de mareos, xerostomía y euforia y menor frecuencia de edemas periféricos y constipación en comparación con la población total.

En presencia de neuropatía asociada con el VIH, también se observó mayor frecuencia de euforia, en tanto que los sujetos con cáncer presentaron menor frecuencia de mareos, edemas periféricos, aumento ponderal y xerostomía, en comparación con la población total de pacientes.

El origen étnico también influyó sobre la incidencia de eventos adversos. La xerostomía y la visión borrosa fueron muy infrecuentes en personas de origen asiático, quienes presentaron mayor incidencia de somnolencia, edemas periféricos, aumento ponderal y constipación en comparación con los individuos de otros orígenes étnicos. Por su parte, los pacientes de origen afroamericano presentaron una frecuencia inferior de mareos, aumento ponderal, xerostomía, visión borrosa y trastornos del equilibrio en comparación con el resto de los sujetos.

El 4% y 1.9% de las personas tratadas con pregabalina interrumpieron dicho tratamiento debido a la presencia de mareos y somnolencia, respectivamente. Los trastornos del equilibrio se asociaron con la mayor incidencia de abandono del tratamiento. La interrupción de los estudios debido a la presencia de mareos, visión borrosa, somnolencia, edemas periféricos, euforia, xerostomía, aumento ponderal y constipación tuvo lugar en el 16.5%, el 14.3%, el 12.9%, el 10.5%, el 7.5%, el 5.7%, el 5% y el 3.8% de los casos, respectivamente.

Los mareos y la somnolencia en general aparecieron entre la primera y la segunda semana de tratamiento con pregabalina y, por lo común, se resolvieron antes de la finalización del estudio, una vez transcurridos 9 a 14 días del inicio. En la mayoría de los casos, los eventos adversos fueron transitorios y desaparecieron antes de la finalización del estudio. Esto no incluye el aumento ponderal. Finalmente, los resultados obtenidos en los estudios aleatorizados y controlados indicaron que los eventos adversos más frecuentes fueron los edemas periféricos, los mareos, el aumento ponderal y la somnolencia. En este caso, la dosis media de pregabalina fue de 200 mg/día.

 

Comentarios

Para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión debe ingresar con su cuenta de IntraMed.

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2022