Por Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health) - Los bebés prematuros que estuvieron más expuestos a las voces de los adultos, como la de sus padres, en la unidad de terapia intensiva neonatal (UTIN) tendieron a obtener los resultados más altos en las pruebas de desarrollo futuras, señaló un nuevo estudio.
"Esto es, simplemente, sobresaliente, una intervención fácil de implementar y económica para informar a las mujeres que visitan a sus hijos en la UTIN", dijo la autora principal, doctora Betty Vohr, del Hospital de las Mujeres y los Niños de Providence, Rhode Island.
En Pediatrics, su equipo publica que el feto está expuesto a la voz materna, pero que un bebé muy prematuro permanece en la UTIN, donde oye los ruidos de los monitores y las máquinas, pero poca conversación humana.
Los autores convocaron a las familias de 36 bebés clínicamente estables, pero que habían nacido antes de la 32ª semana de gestación y quedaron internados en la UTIN.
Un bebé nace a término cuando lo hace entre la 39ª y 41ª semanas de embarazo, según lo definen el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos y la Sociedad Estadounidense de Medicina Materno Fetal.
Los bebés que participaron del estudio utilizaron chalecos con dispositivos para registrar y analizar las conversaciones y los ruidos ambientales durante 16 horas. Los registros se realizaron a las 32 y 36 semanas de edad gestacional.
Los bebés estuvieron más expuestos a las palabras de los adultos a las 36 semanas que a las 32 semanas, aunque la cantidad que oyeron durante el estudio varió entre 144 y 26.000 palabras.
Luego, el equipo comparó los resultados con los valores de la escala para bebés Bayley-III, que evalúa el desarrollo motor, del lenguaje y la función cognitiva a los siete y 18 meses de edad.
Halló que, tras tener en cuenta el peso al nacer, la cantidad de conversación a la que había estado expuesto un bebé a las 32 semanas representaba el 12 por ciento de la diferencia en el desarrollo del lenguaje y el 20 por ciento de la variación en la capacidad de comunicación a los 18 meses de vida.
La conversación a la que un bebé había estado expuesto a las 36 semanas explicó el 26 por ciento de la variación en el desarrollo de la función cognitiva a los siete meses de edad.
El equipo observa también que a mayor exposición a la voz adulta en la UTIN, mayor puntaje en las evaluaciones del lenguaje y la función cognitiva infantil.
"Este sería el primer estudio que demuestra que la exposición temprana de los prematuros a una mayor cantidad de palabras de los adultos mientras están en la UTIN está asociado positivamente con el desarrollo cognitivo y del lenguaje después del alta", escribe el equipo.
"Hablarles a los niños es algo muy bueno", dijo la doctora Heidi Feldman, autora de un libro sobre la atención de los niños con discapacidad y especialista en desarrollo infantil de la Facultad de Medicina de Stanford University, en California.
"Algunas, empezamos cuando el bebé está en el útero. A veces, los hijos nacen cuando aún deberían permanecer en el útero".
Feldman, que no participó del estudio, consideró importante alentar a los padres a estar con sus hijos siempre que sea posible para hablarles y tocarlos suavemente en un lugar seguro, como la oreja o entre las cejas.
FUENTE: Pediatrics
Una intervención fácil de implementar y económica
Hablarle a los bebés prematuros mejora su desarrollo
Diferencias en el desarrollo del lenguaje y en la capacidad de comunicación.