Una actualización | 28 OCT 13

Tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada

El trastorno de ansiedad generalizada es una enfermedad frecuente, que genera incapacidad. Existen diferentes fármacos y psicoterapias eficaces para su tratamiento, entre ellos, los inhibidores de la recaptación de serotonina y la terapia cognitivo conductual.
3
39
Autor/a: Dres. Bandelow B, Boerner JR, Möller HJ y colaboradores Fuente: SIIC Deutsches Ärzteblatt International 110(17):300-310, Abr 2013

Introducción

Entre los criterios diagnósticos del trastorno de ansiedad generalizada (TAG), según la décima versión de la Clasificación Internacional de Enfermedades, se incluye la preocupación por un peligro que resulta sobreestimado y cuyas consecuencias son consideradas catastróficas. Asimismo, la persona presenta manifestaciones vegetativas, síntomas mentales como el miedo a morir, síntomas generales como las parestesias y otros no específicos. Estas preocupaciones se generalizan rápidamente y ocupan muchas áreas del individuo, por ejemplo, las relaciones familiares y laborales. Las respuestas a estos temores suelen ser de defensa o de evitación a estas situaciones potencialmente riesgosas. Ante estas preocupaciones, el paciente comienza a presentar síntomas de ansiedad y consulta a gran variedad de especialistas en busca de un diagnóstico.

Los diagnósticos diferenciales incluyen los trastornos somáticos y otras enfermedades psiquiátricas, principalmente las del grupo de los trastornos de ansiedad (TA). En este último se encuentran los ataques de pánico, que se caracterizan por la presencia de ataques periódicos con manifestaciones de ansiedad; éstas incluyen los síntomas físicos y emocionales, entre ellos, las palpitaciones, la falta de aire y la sensación de opresión en el pecho. Este cuadro suele estar asociado con agorafobia. Las personas con ataques de pánico se diferencian de los pacientes que presentan TAG, ya que estos últimos se preocupan también por sus personas cercanas.

En el trastorno de ansiedad social (TAS), las preocupaciones y limitaciones están asociadas con situaciones sociales, en las cuales el individuo siente que puede ser observado o criticado. Los autores señalan que entre un 40% y un 67% de los pacientes que tienen TAG presentan también depresión. En estos casos de comorbilidad, debe evaluarse si los síntomas depresivos afectan a la persona más que los síntomas de ansiedad. Además, agregan que puede resultar difícil diferenciar el TAG de los cuadros somatomorfos, cuando los síntomas físicos no tienen correlato clínico, como por ejemplo las palpitaciones y la falta de aire. Los pacientes con un trastorno somatomorfo generalmente no aceptan una explicación psicosomática para los síntomas que tienen y esto los diferencia de aquellos que presentan TAG.

Según señalan los autores, el 45% de los TA no son diagnosticados en la atención primaria, esto se debe a que muchas veces los pacientes presentan molestias somáticas. Además, aclaran que en las personas con depresión no se evalúa la comorbilidad con los TA y, por lo tanto, éstos no se consideran al momento de indicar un tratamiento.

La prevalencia de TAG es del 4.3% a 5.9%. Esta enfermedad es 2 veces más frecuente en las mujeres. La edad de prevalencia es entre los 45 y 59 años. Si esta enfermedad no es tratada, suele tener una evolución crónica. Los autores señalan que sólo 2 de cada 5 pacientes reciben un tratamiento correcto.

 

Comentarios

Usted debe ingresar al sitio con su cuenta de usuario IntraMed para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión. Si ya tiene una cuenta IntraMed o desea registrase, ingrese aquí

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2021