Glaucoma | 16 JUN 14

La deficiencia de ω-3 y PIO factores de riesgo adicionales para disfunción de las células ganglionares

Investigación sobre la función retiniana luego de manipulación de la dieta y aumento inducido de presión intraocular diseñado para comprometer las células ganglionares retinianas.
Autor/a: Dres. Christine T.O. Nguyen, PhD, Algis J. Vingrys, PhD & Bang V. Bui, PhD. J Glaucoma 2013;22:269–277
INDICE:  1.  | 2. Referencias

La ingestión de ácidos grasos poliinsaturados ω-3 y ω-6 es esencial para la salud. No solo es importante un consumo adecuado, sino también que exista un equilibrio entre ambos ácidos. Se ha comprobado que una dieta rica en ácidos ω-3 mejora la función retiniana, en especial la función de las células ganglionares retinianas (CGR). Ya que en el glaucoma existe una pérdida progresiva de CGR, es importante analizar si los ácidos ω-3 favorecen la función de las CGR cuando el ojo se encuentra bajo estrés, como ocurre con esta patología.

El incremento de la PIO constituye una metodología normalmente utilizada para simular el estrés que se produce en caso de glaucoma. El aumento experimental de la PIO en ratas se ha logrado alterando las vías de flujo mediante láser, inyección hipertónica salina o cauterización del drenaje venoso. Todos estos métodos emplean alguna forma de inflamación ocular para inducir el aumento de la PIO. Estos métodos no sirven para el estudio de los ácidos grasos poliinsaturados ya que estos modulan la respuesta inflamatoria.  Por lo tanto, para controlar el nivel de aumento de la PIO, se desarrolló un modelo de picos agudos de PIO, mediante la canulación de la cámara anterior y se determino un nivel de aumento de la PIO que mostró producir disfunción temporaria de las CGR. De esta forma, controlamos el estrés que afecta las CGR y podemos analizar si la deficiencia en la dieta de ω-3, actúa como factor de riesgo adicional de la PIO en caso de glaucoma.

Pacientes y métodos:
Un grupo de ratas Sprague-Dawley fue alimentado con una dieta rica en ω-3 (n=15) y otro con una dieta deficiente en ω-3 (n=16), cinco semanas antes de concebir y luego de destetar a las crías, estas recibieron las mismas dietas. A las 20 semanas, se indujo incremento de la PIO reiteradamente, mediante la canulación de la cámara anterior, hasta 70 mmHg durante una hora en tres oportunidades durante una semana. Se realizaron electro-retinogramas (ERG) a la semana de cada incremento de PIO para analizar los fotorreceptores (PIII) células bipolares ON y células ganglionares/amacrinas.

Como el objetivo de la investigación fue estudiar el efecto de una dieta rica en ω-3 sobre las células ganglionares, se utilizó una metodología de ataques agudos de PIO reiterados para agredir las células retinianas. Dicha metodología llevó la PIO a 70 mmHg, para producir déficits retinianos internos. Aunque tal nivel de incremento de la PIO está muy por encima de los niveles observados en casos de glaucoma crónico, la finalidad de dicho método fue estudiar la función de las CGR bajo estrés. Como estudios anteriores mostraron que un solo ataque de presión de este nivel solo produce una disfunción temporaria, se reiteró tres veces la situación de estrés para producir una pérdida de función permanente. Cada inducción del aumento de PIO se hizo con un intervalo de una semana, para dar tiempo a que se manifestara la apoptosis y para evitar que mejorara la función.

Aunque la amplitud pSTR fue el único parámetro del ERG que mostró una disfunción significativa, al reiterar el incremento de la PIO se provocó un incremento paradójico en la amplitud nSTR y una aceleración de los tiempos de PII, pSTR y nSTR.

Uno de los mecanismos que podría ser responsable de estas alteraciones paradójicas del ERG es la alteración de la actividad de las células amacrinas.

En cuanto al efecto de ω-3, su déficit en la dieta provoca demora en la foto-recepción que coincide con la menor sensibilidad como se observó en estos y otros grupos. El nuevo descubrimiento de este estudio es una pérdida de CGR en presencia de amplitudes retinianas normales que indican una pérdida preferencial en la función retiniana proximal. Por lo tanto, la deficiencia de ω-3 es especialmente perjudicial para la función de las CGR y los reiterados aumentos de PIO también provocan disfunción retiniana proximal. Además, en el presente estudio se demostró que la combinación de deficiencia de ω-3 y aumentos de PIO produce un efecto acumulativo en la función retiniana. La deficiencia de ω-3 produce más disfunción que el aumento de PIO por sí solo y la combinación de ambos es peor que cada uno de estos efectos por separado y no es raro que dicha combinación exacerbe la pérdida de amplitud pSTR más que otros parámetros del ERG. Lo más importante es destacar que las células ganglionares retinianas se ven especialmente afectadas por la manipulación en la dieta de ácidos poliinsaturados ω-3 e incremento de la PIO.

La información del presente estudio avala la teoría de que la dieta rica en ω-3 mejora la función de las células ganglionares retinianas, aportando una reserva funcional superior contra los aumentos agudos de PIO. Sin embargo, hay que destacar que el efecto favorable de ω-3 en la función de las células ganglionares retinianas es adicional e independiente del efecto de reducción de la PIO causado por una cantidad suficiente de ω-3.

Otro factor que puede modificar el efecto de ω-3 sobre la PIO es la presión sanguínea que altera la presión de la perfusión ocular, factor de riesgo de disfunción de las CGR y de glaucoma. Sin embargo, el efecto de la dieta sobre la presión sanguínea no está relacionado con los cambios observados en el ERG.

El concepto de que la dieta es un factor de riesgo modificable para la salud tiene antecedentes en diabetes e hipertensión sistémica. La información del presente estudio indica que el suplemento de ω-3 podría servir en la prevención y tratamiento de glaucoma, ya que no solo baja la PIO, sino que también permite que las CGR soporten mejor los incrementos agudos de PIO.

Consideramos que la manipulación de la dieta tiene cierta relevancia clínica por las siguientes razones: En primer lugar, los efectos sobre los tejidos son más importantes que la dieta en sí, en la salud, existe similitud entre las alteraciones del tejido retiniano de este estudio y las informadas en los glóbulos rojos de pacientes con glaucoma, comparados con controles. En segundo lugar, los estudios en humanos muestran que incluso leves modificaciones en la dieta en ensayos clínicos pueden aportar importantes beneficios para la salud.

A pesar de la ausencia de otros factores de riesgo en el presente estudio, se pudo demostrar un efecto acumulativo. Por lo tanto, es probable que en humanos con otros factores de riesgo sistémicos, incluso una dieta levemente empobrecida pudiera producir un aumento del riesgo. No obstante se debe seguir investigando el tema para establecer cuál es la relación dosis-reacción entre el consumo de ω-3 y la función de las células ganglionares.

Conclusiones:
Tanto la deficiencia de ω-3, como el reiterado aumento de la PIO provocan disfunción de las células ganglionares retinianas y la combinación de ambos factores produce un efecto acumulativo. La información del presente estudio indica que una dieta rica en ω-3 mejora la función de las células ganglionares retinianas haciéndolas menos vulnerables al efecto del aumento de PIO.

♦ Síntesis y traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de oftalmología.

 

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