Para evitar los falsos diagnósticos | 30 JUL 13

Buscan redefinir la palabra "cáncer"

Es porque se llama así incluso a las lesiones premalignas. Y eso “asusta” a los pacientes.

Un grupo de especialistas estadounidenses, que asesora a la principal institución de Estados Unidos sobre investigaciones del cáncer, recomendaron revolucionarios cambios en la definición de esta enfermedad y, directamente, la eliminación de esta palabra de algunos diagnósticos muy comunes.

Las recomendaciones, hechas por un grupo de trabajo del National Cancer Institut e, fueron publicadas ayer en el Journal of the American Medical Association . Sostienen, por ejemplo, que algunos estados premalignos, como el que afecta a las mamas llamado carcinoma ductal in situ (CDIS), que según concuerdan muchos médicos no es cáncer, debiera ser rebautizado para evitar falsos diagnósticos. Y excluir, además, el término carcinoma de modo de que las pacientes sientan menos temor y sean menos proclives a buscar tratamientos innecesarios y potencialmente dañinos, como la extracción quirúrgica de los senos.

Este grupo, en el que figuran algunos de los principales científicos en investigaciones sobre cáncer, sugirió también que muchas lesiones detectadas durante chequeos de cáncer de pulmón, tiroides, próstata y mama no debieran ser llamadas cáncer en absoluto y debieran ser clasificadas en cambio como afecciones IDLE, por indolent lesions of epitelial origin, o lesiones indolentes de origen epitelial. Si bien está claro que algunos o todos los cambios propuestos recién comenzarían a hacerse realidad dentro de años, si es que esto ocurre, el informe de un grupo tan destacado de científicos que cuentan con el claro apoyo del National Cancer Institute lleva la discusión a un nivel mucho más alto y modificará seguramente el debate nacional sobre el cáncer, su definición y su tratamiento en investigaciones futuras.

“Necesitamos una definición del cáncer siglo XXI en lugar de una del siglo XIX, que es la que hemos estado usando hasta ahora” señaló Otis Brawley, principal funcionario médico de la American Cancer Society, que no estuvo involucrado de forma directa en el informe.

El énfasis detrás de este pedido de cambio se basa en la creciente preocupación entre los médicos, científicos y organizaciones de defensa de los pacientes de que cientos de miles de hombres y mujeres se someten a tratamientos innecesarios y nocivos y hasta desfigurantes, a veces, por lesiones cancerígenas y premalginas que crecen con tanta lentitud que tienen pocas probabilidades de llegar a causar daño alguna vez.

El advenimiento en estos últimos años de una tecnología para los chequeos médicos altamente sensible aumentó la probabilidad de detectar los llamados incidentalomas –nombre dado a hallazgos casuales detectados durante análisis médicos que la mayoría de las veces no causan problemas–.

De todos modos, una vez que médicos y pacientes toman conciencia de que una lesión existe, por lo general se sienten obligados a hacer una biopsia y a intentar extraerla, con gran dolor y riesgo físico y psicológico para el paciente. El tema es conocido muchas veces como diagnóstico excesivo en tanto que los procedimientos innecesarios a los que son sometidos los pacientes se denominan tratamientos “excesivos”.

Estas propuestas del plantel de destacados médicos no van a ser adoptadas en todo el mundo. Larry Norton, director médico del Evelyn H. Lauder Breast Center en el Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, aseguró que el mayor problema es que los médicos no pueden decirles con certeza a sus pacientes cuáles tipos de cáncer no van a avanzar y cuáles los pueden matar y, cambiar la terminología, no resolvería este problema.

The New York Times. Especial - 29/07/13 /
Traduccion: Silvia Simonetti Clarín 30/07/13

Los expertos instan a que se redefina 'cáncer'
Muchos tumores avanzan lentamente y no son letales, lo que solo conduce a tratamientos innecesarios, señala un panel.

Medlineplus

Un panel de expertos comisionado por el Instituto Nacional del Cáncer de EE. UU. afirma que quizás haya que redefinir la palabra "cáncer" para prevenir el diagnóstico y el tratamiento excesivos de afecciones que, con frecuencia, no resultan mortales.

En un artículo que aparece en la edición en línea del 29 de julio de la revista Journal of the American Medical Association, los expertos afirmaron que los programas generalizados de detección del cáncer descubren demasiados tumores que no avanzarían hasta una etapa letal, y que se consideran "indolentes".

Sin embargo, la mayoría de los pacientes no comprenden esa diferencia, y "la palabra cáncer con frecuencia invoca el espectro de un proceso inexorablemente letal", escribieron la Dra. Laura Esserman de la Universidad de California, en San Francisco, el Dr. Ian Thompson Jr., del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Texas, en San Antonio, y el Dr. Brian Reid, del Instituto de Investigación del Cáncer Fred Hutchinson, en Seattle.

El cáncer puede tomar "vías múltiples", explican los tres, "de las cuales no todas avanzan a las metástasis y a la muerte, e incluyen enfermedades indolentes que no hacen daño durante la vida del paciente".

Este nuevo examen de qué constituye un diagnóstico de cáncer ha sido impulsado por la aparición, en las últimas décadas, de sofisticadas medidas de detección, como las mamografías, las colonoscopias y la prueba sanguínea del APE (para el cáncer de próstata). Todos fueron recibidos como medios potenciales para salvar vidas, y muchos predijeron que la adopción generalizada de estas pruebas detectaría la enfermedad pronto y haría que las tasas de cáncer se redujeran.

Pero la historia de la detección del cáncer ha sido distinta, anotó el panel, porque muchas de las lesiones detectadas en las pruebas han resultado ser indolentes.

"Hacer pruebas de detección para el cáncer de mama y el cáncer de próstata parece detectar más cánceres que son, en potencia, clínicamente insignificantes", explicaron los expertos. Se puede decir lo mismo sobre las pruebas de detección de los cánceres de tiroides y los melanomas. Sin duda, se han salvado vidas porque se detectaron y trataron tumores, pero también ha aumentado "la detección de enfermedades indolentes", escribieron los panelistas.

En los últimos años, este tipo de problemas ha evolucionado. El Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos (USPSTF), un influyente panel gubernamental, provocó un furor en 2009 cuando hizo un llamado al abandono de las mamografías regulares entre las mujeres menores de 50 años, al argumentar que los riesgos superaban a los beneficios de hacer pruebas de detección entre las mujeres más jóvenes. El mismo panel también rechazó el uso generalizado de la prueba del APE, al anotar que con demasiada frecuencia detecta lesiones de crecimiento lento que quizá nunca afectarían a la salud de los hombres.

Según el artículo de los expertos en la JAMA, el mejor escenario para la detección del cáncer es cuando el tumor crece con lentitud pero también es típicamente progresivo. El cáncer de colon funciona así, anotó el equipo, y la colonoscopia se ha convertido en un programa de detección "efectivo".

Sin embargo, mientras tanto, hay un "diagnóstico excesivo". Los expertos señalan que quizás se deba redefinir el cáncer para calmar los temores de los pacientes respecto a las lesiones indolentes, y para controlar el diagnóstico y el tratamiento excesivos.

"El uso del término 'cáncer' debería reservarse para describir las lesiones que tengan unas probabilidades razonables de una progresión letal si no se tratan", escribieron. Otros tumores se clasificarían en una categoría inferior: "lesiones indolentes de origen epitelial" (IDLE, por su sigla en inglés).

Tanto los pacientes como los profesionales de la salud podrían necesitar un cambio de mentalidad. "Los médicos, los pacientes y el público general deben reconocer que el diagnóstico excesivo es común y que ocurre con más frecuencia con la detección del cáncer", escribió el equipo.

Sin duda, las recomendaciones provocarán debate, pero un experto externo dijo que quizás el debate sea lo necesario en este tema.

"Seguimos teniendo problemas para convencer a las personas de que las cosas que se hallan como consecuencia de una mamografía o una prueba del APE y otras técnicas de detección no siempre son malignas en el sentido clásico de que resultarán letales", declaró al periódico The New York Times el Dr. Harold Varmus, director del Instituto Nacional del Cáncer. "Igual que el público en general se está acostumbrando a esta idea, hay científicos que también lo hacen".

Pero no todos se muestran de acuerdo. El Dr. Larry Norton es director médico del Centro del Seno Evelyn H. Lauder del Centro Oncológico Conmemorativo Sloan-Kettering, en la ciudad de Nueva York. Planteó que el problema es que incluso algunos tumores mamarios relativamente indolentes, como el carcinoma ductal in situ (CDIS), pueden luego convertirse en cánceres progresivos y letales.

"¿Qué casos de CDIS se convertirán en un cáncer agresivo y cuáles no?", planteó al Times. "Desearía saberlo. No tenemos formas muy precisas de observar el tejido y observar los tumores bajo el microscopio y saber con certeza que se trata de un cáncer de crecimiento lento".

FUENTES: July 29, 2013, Journal of the American Medical Association online, The New York Times

 

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