Neurociencia / Fue aprobado por el Incucai | 13 JUN 12

Primer estudio con células madre en ACV

Las células madre son teóricamente capaces de reparar tejidos dañados.

Por Nora Bär

En un panorama frecuentemente dominado por promesas sin fundamento e ilusiones que no se cumplen más que en un puñado de trastornos de la sangre, el Incucai acaba de aprobar el primer ensayo clínico del uso de células madre en neurología que se realiza en el país.

Científicos de Fleni y el Cemic estudiarán la seguridad y efectividad de estas entidades, que en cuanto se advirtió su capacidad para reparar los tejidos fueron llamadas "la mina de oro de la biología". Las emplearán para tratar las secuelas del accidente cerebrovascular (ACV) o ataque cerebral.

Como corresponde, la investigación se realizará en forma absolutamente gratuita y con el consentimiento informado de los participantes, y forma parte del Programa Binacional de Terapia Celular (Probitec), una iniciativa conjunta de Brasil y la Argentina. Participan seis centros del país vecino, coordinados por la Universidad de Río de Janeiro, y los dos locales, con Fleni como centro coordinador.

"El programa cuenta con financiación de los ministerios de Ciencia de ambos países -cuenta el doctor Sebastián Ameriso, jefe del Departamento de Neurología Vascular de Fleni e investigador principal del proyecto, que trabajará junto con los doctores Gustavo Sevlever , de Fleni, y Marina Romano, de Cemic, entre otros-. En estos casos es imprescindible, porque no hay una medicación de por medio que pueda interesar a una compañía privada: el «medicamento» lo preparamos nosotros."

Sebastián Ameriso. Jefe de neurología vascular, Fleni. Estas células que se pondrán "bajo la lupa" durante los próximos tres años en 140 personas, son capaces de dividirse sin perder sus propiedades o de transformarse en los distintos tejidos del organismo cuando reciben las señales indicadas o se encuentran en las condiciones adecuadas.

Para ser admitido en el estudio, los pacientes deberán haber padecido un ACV de la arteria cerebral media (un cuadro considerado entre moderado y grave) de entre seis horas y siete días de evolución.

El tratamiento consistirá en realizarles una punción de médula ósea para obtener las células madre, e inmediatamente procesarlas para identificar las que tengan la capacidad de producir factores neurotróficos (proteínas que protegen a las neuronas).

Tras este procedimiento, que en manos experimentadas como las de los hematólogos de Fleni y Cemic, expertos en trasplante de médula ósea, dura un par de horas, millones de esas células teóricamente prodigiosas serán inyectadas en la arteria media ingresando por la carótida.

"En algún momento se pensó que las células madre implantadas se convertirían en neuronas -explica Amerise-. Pero hoy sabemos que esto no es viable, porque se encuentran en un ambiente en el que no pueden desarrollarse y no establecen conexiones con el resto. En muchos casos, aunque se ubiquen en la lesión, no sobreviven mucho tiempo. En cambio, lo que se ha visto con estudios de tomografía de emisión de positrones (PET, según sus siglas en inglés) es que estas células productoras de factores neurotróficos son reconocidas y establecen un «diálogo» con las neuronas, y quedan fijas en la zona del infarto varios días durante los cuales las sustancias protectoras que segregan ayudarían a una mejor recuperación."

Datos preliminares

Según explica el especialista, ya existen estudios piloto en seres humanos con este mismo protocolo en Brasil, España y Gran Bretaña, y los resultados serían alentadores.

"Lo que se ve hasta ahora es que el procedimiento parece ser seguro y los datos preliminares, en un número pequeño de pacientes que no supera los treinta, sugieren que puede ser eficaz", comenta Ameriso.

 

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