¿Qué es "salud"? | 22 AGO 11

¿Debería modificarse la definición de salud de la OMS?

La definición de salud de la OMS como "estado de completo bienestar" ya no es adecuada dado el aumento de las enfermedades crónicas. Un artículo publicado en The British Medical Journal, la opinión de expertos y la de nuestros lectores.
INDICE:  1.  | 2.  | 3.  | 4.  | 5.  | 6.  | 7.  | 8.  | 9.  | 10. 

Por Dr. Gonzalo Casino (España)

Por muy maravilloso que sea el propio bienestar, siempre será susceptible de mejora. Esa es la trampa de la definición actual de la OMS, según la cual todos podemos considerarnos o ser considerados enfermos, desde los tímidos a los viejos, y no sólo quienes lo están realmente. Y esto no es ni bueno ni cierto ni operativo ni sostenible. La salud no puede ser de ningún modo un estado inalcanzable, sino algo más general y elemental, más compatible con las alegrías y las penas de toda vida humana.

La actual definición no beneficia a los sistemas sanitarios, siempre con recursos limitados, sino a las industrias de la salud, dispuestas a ampliar sin límites las demandas de bienestar para vender sus productos y servicios. Como dice el sociólogo Zygmunt Bauman, las compañías farmacéuticas, que no sólo promocionan sus fármacos sino también las enfermedades que puedan encajar con sus productos (disease mongering), no han inventado esta estrategia sino que probablemente se limitan a seguir la lógica comercial de las empresas de nuestro tiempo que buscan crear una demanda más que satisfacer una necesidad. 

La actual definición no vale por utópica, medicalizadora (inductora de una carrera sin freno de servicios de salud y bienestar), poco operativa e insostenible. La anterior (la salud como ausencia de enfermedad) era más práctica pero demasiado estrecha. Entre la amplitud de una y la estrechez de otra, está esa idea de salud que tiene que ver con la capacidad de adaptación y de autogestión que proponen los autores de este artículo del BMJ y que muchos compartimos, pero que tan difícil resulta de formular.

La salud no puede ni debe ser el objeto de culto de una nueva religión ni una nueva frontera científica. Tampoco es un estado asimilable al bienestar, que es un concepto más amplio y dependiente de más variables (ingresos, educación, situación política, etcétera). Probablemente no haya una definición universalmente válida  sino variantes culturales y hasta biográficas. En un reciente comentario deEscepticemia decía que mí definición preferida era la de Freud: la capacidad de amar y trabajar. Y es muy posible que la idea personal de salud cambie con la edad. Diego Gracia la definía como “la capacidad de llevar a cabo el proyecto de vida que uno se marca”.

Creo que la actual definición debe ser modificada por un concepto más dinámico y operativo, más inclusivo que exclusivo, y sin duda más acogedor y restringido que ese estado inalcanzable de completo bienestar.

Gonzalo Casino es médico, periodista científico y autor de escepticemia.com

 

Comentarios

Para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión debe ingresar con su cuenta de IntraMed.

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Política de privacidad | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2024