Nuevas ideas sobre su evaluación y control | 14 FEB 11

Dolor vs. Inflamación

La inflamación es un proceso donde el organismo lucha contra un agente irritante a nivel de los nociceptores y se caracteriza esencialmente por dolor, tumor, calor, rubor e impotencia funcional.
Autor/a: Dr. Luis Urgelles Neurofisiólogo clínico, Instituto de Neurologia, Neurocirugía y Psiquiatría Academia de Medicina Sofía, Bulgaria Fuente: Revista Dolor Año 7/ Vol. V/ 2010
INDICE:  1. Desarrollo | 2. Bibliografía
Desarrollo

La palabra INFLAMACIÓN proviene del latín inflammare o inflammatio (encender fuego). Es un proceso donde el organismo lucha contra un agente irritante a nivel de los receptores (nociceptores) y se caracteriza esencialmente por dolor, tumor, calor, rubor e impotencia funcional. Los nociceptores son receptores sensibles al daño, actúan como transductores y conducen impulsos nerviosos a través de pequeñas Fibras A-Deltha (rápidas, mielinizadas) para el dolor agudo, y Fibras C (lentas, amielínicas) para el dolor crónico, hacia el sistema nervioso central.

Cuando un tejido es dañado, sus células liberan diferentes sustancias que producen dilatación de los vasos sanguíneos y, por consiguiente, mayor aporte de sangre hacia el área diana. Además, en los tejidos afectados, el exudado inflamatorio incrementa la permeabilidad capilar, migración leucocitaria, presencia de citoquinas y otros procesos locales que excitan e “irritan” las terminaciones nerviosas, imposibilitando el funcionamiento fisiológico de la región. Todo esto dentro de la llamada cascada del ácido araquidónico.

La respuesta inflamatoria ocurre con el fin defensivo de aislar y destruir al agente dañino, así como reparar el tejido u órgano dañado; cuando se mantiene de forma crónica hay destrucción de los tejidos locales, siendo difícil el restablecimiento de las funciones perdidas.

La inflamación puede ser de corta duración asociada al dolor fisiológico, pero cuando se mantiene mas allá de lo esperado, debe considerarse crónica y es el resultado de la irritación de la neurona a nivel de los receptores por un tiempo prolongado, con períodos de mayor o menor intensidad. En tal estado es necesario un tratamiento eficaz, evitando efectos secundarios.

En este trabajo se discute la importancia del control clínico de la inflamación, con formulaciones específicas para diferentes localizaciones, utilizando mediadores tales como hormonas, neuropéptidos y otros, con dosis equivalentes a las presentes en el organismo, con la intención de restablecer las óptimas condiciones biológicas, evitando efectos colaterales indeseados, de acuerdo con la Medicina Fisiológica de Regulación.

Palabras clave: Dolor, inflamación, irritación neuronal, ciclooxigenasas, interleukinas, b-endorfina.

Dolor

El dolor es un proceso complejo y lo podemos clasificar en cuatro categorías, a saber:

1. Fisiológico, relacionado con la preservación de la vida, asociado a un nivel de inflamación de corta duración.
2. Nociceptivo, está relacionado con la inflamación de larga duración y es generalmente crónico.
3. Neuropático, generalmente crónico, es resultado del daño, compresión o disfunción de los nervios periféricos o del sistema nervioso central (SNC). Generalmente, la inflamación está asociada al dolor, pero puede existir dolor sin inflamación, como es el caso del dolor neuropático.
4. Mixto, donde están involucrados diferentes factores; el mejor ejemplo es el dolor asociado al cáncer, que es crónico, permanente y difícil de controlar, donde se ha propuesto la utilización de analgésicos solos o combinados con opiáceos.1-7

En este trabajo discutiremos lo relacionado con la inflamación.

Citoquinas en la inflamación

Las citocinas o citoquinas son polipéptidos producidos, fundamentalmente, por los linfocitos y macrófagos activados, aunque también pueden ser originados por el tejido conjuntivo. Según la célula que las produzca toman su nombre: linfocinas, monocinas e interleucinas o interleuquinas. La interleucina (interleukina) es una citoquina, su nombre proviene del griego leukós (blanco) y kiné (movimiento), actúa como mensajera química a corta distancia; su principal función es regular los eventos que atañen a las funciones del sistema inmune y en el mecanismo de la inflamación. Es el principal medio de comunicación intercelular ante una agresión iniciando la respuesta inflamatoria. Hay citocinas proinflamatorias y otras antiinflamatorias. En la actualidad se conocen no menos de 33 interleucinas. Los linfocitos Th1 producen las interleucinas proinflamatorias IL-1a, IL-1b, IL-2, IL-6, etc. Los linfocitos Th2 producen las interleucinas antiinflamatorias IL-4, IL-10, etc. El proceso complejo de la inflamación está regido en parte por el balance entre los linfocitos Th1 y Th2.8,9,10,11

La inflamación es un proceso fisiológico en respuesta a una agresión tisular. La lesión provoca la liberación de los fosfolípidos (FL) de la membrana celular, estos son transformados por acción de la enzima fosfolipasa A2 en ácido araquidónico (AA). El AA en presencia de la enzima ciclooxigenasa (COX) genera prostaglandinas (PGs). Las PGs excitan las terminaciones nerviosas (nociceptores) desencadenando la sensación de dolor y comenzando el proceso inflamatorio en el sitio de la lesión, donde se liberan otros mediadores tales como bradiquinina, histamina, potasio, óxido nítrico, interleuquinas, etc.

A la fecha, se ha demostrado que existen diferentes vías a partir de la transformación del AA:

1- La vía de la 5-lipooxigenasa hacia los leucotrienos (LT), que son extremadamente constrictores de la musculatura lisa, participan en los procesos de inflamación crónica aumentando la permeabilidad vascular y favoreciendo el edema de la zona afectada. El ácido acetilsalicílico a bajas dosis es inhibidor específico de esta vía, evitando además la acción de los tromboxanos.
2- La vía de la COX-1 (tejidos) hacia las prostaglandinas E2, con el resultado de estimular los receptores de dolor; además, tiene las prostaglandinas citoprotectoras que preservan fundamentalmente las funciones del estómago y riñones; aquí los AINES (analgésicos antiinflamatorios no esteroideos) son inhibidores de esta vía en dosis terapéuticas, pero no inhiben la vía de la lipooxigenasa y por tanto no suprimen la formación de leucotrienos.
3- La vía de la COX-2 (tejidos) hacia las prostaglandinas, relacionadas fundamentalmente con la inflamación; aquí los AINES convencionales son inhibidores de esta vía si se utilizan en altas dosis o si se emplean los AINES COX-2 selectivos como la nimesulida o el celecobix, en dosis terapéuticas, que son bajas con respecto a otros AINES.12,13
4- La vía de la COX-3 (cerebro, corazón) involucrada con las prostaglandinas relacionadas con la fiebre; aquí el paracetamol ha mostrado inhibición específica de esta vía (Figura 1).14,15

Figura 1.

Existe la inhibición de las prostaglandinas a partir del bloqueo de la fosfolipasa donde los esteroides han mostrado efectividad terapéutica. De igual forma las interleuquinas, además de activar la COX 2, estimulan la enzima óxido nítrico sintetasa, incrementando los niveles de óxido nítrico (ON) a partir de la L-arginina actuando como un radical libre, como elemento proinflamatorio de acción local y corta duración; aquí los salicilatos pueden disminuir los niveles de ON (Figura 2). En todos estos casos es importante mencionar los efectos secundarios de los medicamentos señalados anteriormente.

Figura 2.

 

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