Oportunidades que se pierden | 29 JUL 10

Mortalidad y enfermedad materna en relación con el parto

Un estudio realizado en 20 hospitales de la Argentina y cuatro del Uruguay demostró que una serie de intervenciones efectivas podría reducir en forma significativa los casos de mortalidad y complicaciones de salud relacionados con el parto.

(Agencia CyTA – Instituto Leloir)

Un significativo porcentaje de casos de mortalidad y complicaciones de salud relacionados con el parto podría reducirse si se tomaran medidas de prevención durante el embarazo, o bien si se manejaran en forma efectiva algunas dificultades que se presentan durante y después del alumbramiento. A estas conclusiones llegó el equipo liderado  por el doctor Ariel Karolinski, coordinador del Centro de Investigación en Salud Poblacional del Hospital G. A. Carlos G. Durand,  luego de analizar 106 casos que incluyeron 26 muertes maternas y 80 casos de enfermedad grave. Los resultados fueron publicados en la edición de junio de la revista International Journal of Gynecology & Obstetrics.

La investigación se  efectuó en 20 hospitales en Argentina (15 hospitales en la provincia de  Buenos Aires, cuatro en la ciudad de Rosario, y uno en la ciudad de Buenos Aires) y cuatro en Uruguay (2 en Montevideo, 1 en Salto y el restante en Paysandú). “En este estudio, la muerte materna fue definida como el deceso de una mujer ocurrida durante el embarazo o dentro de los 42 días de su terminación, de forma independiente a su duración y localización, por cualquier causa relacionada a o agravada por el embarazo o por su manejo, pero no por causas accidentales o incidentales (suicidio u homicidio). La morbilidad materna severa fue definida como el ingreso de una mujer embarazada a Unidad de Terapia Intensiva (UTI) durante el embarazo o el período posparto antes de su egreso hospitalario”, señaló a la Agencia CyTA el doctor Karolinski que también se desempeña como investigador asociado del Instituto de Efectividad Clínica y Sanitaria con sede en la ciudad de Buenos Aires.

De acuerdo con el estudio, las principales causas de mortalidad y morbilidad materna severa (que concentran casi el 90 por ciento de los casos) fueron los trastornos hipertensivos (50 por ciento), hemorragia (26,4 por ciento) e infecciones (9,4 por ciento). “Cabe destacar que en este estudio quedaron excluidos las complicaciones de abortos, principal causa de mortalidad materna en nuestro país, ya que la investigación que se efectuó excluía los embarazos menores a 22 semanas de gestación”, resaltó Karolinski.

Intervenciones efectivas

El estudio tuvo como objetivo principal determinar la tasa de uso de intervenciones que tuvieron un beneficio probado en la reducción de la mortalidad materna y la enfermedad o morbilidad severa en la madre. “Para las principales causas de mortalidad materna y morbilidad materna severa, se observó que la tasa de uso global de intervenciones efectivas fue del 58 por ciento. Esto implica que el 42 por ciento de las mujeres que murieron o se enfermaron gravemente no recibieron alguna de las intervenciones efectivas”, señaló Karolinski. 

Específicamente, para cada causa principal de mortalidad materna y morbilidad materna severa se evaluó el uso de  determinadas intervenciones. En relación con

las mujeres que sufrieron una hemorragia aguda, el 91 por ciento recibieron transfusión sanguínea. “Se efectuó una cesárea oportuna (menos de 30 minutos desde el diagnóstico de la hemorragia aguda) en el 75 por ciento de los casos y se hizo un manejo activo del alumbramiento (administración profiláctica de ocitocina -un potente retractor uterino- inmediatamente después del nacimiento del bebé para prevenir hemorragia posparto) en el 25 por ciento de los casos”, indicó el especialista. 

Por otra parte para las mujeres que tuvieron trastornos hipertensivos, el 58,3 por ciento  de las mujeres que desarrollaron eclampsia (convulsiones secundarias e hipertensión arterial más presencia de altos niveles de proteína en la orina, o proteinuria) recibieron sulfato de magnesio para su tratamiento. “Asimismo el 33,3 por ciento de las mujeres que presentaron preeclampsia (hipertensión más proteinuria) recibieron sulfato de magnesio para prevenir la aparición de una eclampsia”, afirmó el autor principal de la investigación. Y agregó: “Aunque fueron sólo cuatro casos, ninguna mujer recibió antibióticos para rotura prematura de membranas pretérmino.”

Otros resultados de interés que mostró el estudio tienen que ver con algunas cifras estimativas de prevalencia en el sistema público de salud de la Argentina, indicó Karolinski. “La razón de mortalidad materna intrahospitalaria fue de 47,8 por 100 mil nacidos vivos, y la razón de morbilidad materna severa fue de 3,4 por mil nacidos vivos.  Esto permite inferir el peso de la morbilidad materna a nivel hospitalario en la Argentina: para un promedio de 700 mil nacimientos por año, la ocurrencia de morbilidad materna severa anuales es de cerca de 2400 casos, sin considerar las complicaciones de abortos. Esta estimación es extremadamente conservadora ya que se proyecta sólo los casos que ingresaron a terapia intensiva, cuando conocemos que hay otros criterios más sensibles que permitirían la inclusión de mayor número de casos”, subrayó el médico especialista en obstetricia y ginecología. Y continuó: “Finalmente, la tasa de letalidad fue del 13 por ciento. Esto significa que 13 de cada 100 mujeres que sufran una morbilidad materna severa terminarían muriendo.”

 

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