Revisión de las opciones terapéuticas con estrogenoterapia vaginal | 05 JUL 10

Tratamiento de la atrofia vulvovaginal posmenopáusica

El propósito de este artículo es discutir las consideraciones en el diagnóstico y tratamiento de VVA que resulta en dispareunia, centrándose en el uso de locales ET.
1
10
Autor/a: Dr. SA Kingsberg. S. Kellogg. M. Krychman International Journal of Women’s Health 2009:1 105–111

Introducción

En la actualidad, la mayoría de las mujeres vivirá más de un tercio de su vida en la etapa de la menopausia y muchas de ellas esperan mantener su salud y buena calidad de vida durante las décadas que dure su posmenopausia, por lo que es de suma importancia tener en cuenta la salud sexual. Aunque las oleadas de calor son el sello que más comúnmente identifica a la menopausia y el envejecimiento, muchas mujeres también experimentan una constelación de síntomas vulvovaginales como resultado de la hipoestrogenemia. Por otra parte, aunque es probable que los sofocos disminuyan con el tiempo, independientemente del uso o no de del tratamiento estrogénico (TE), se caracterizan por sufrir síntomas vulvovaginales progresivos que no tienden a resolverse sin tratamiento. Se estima que el 10% al 40% de las mujeres sufren molestias posmenopáusicas debido a la atrofia vulvovaginal (AVV) que requiere tratamiento, pero sólo el 25% de estas mujeres solicita tratamiento. El ardor que acompaña a la AVV debido a la sequedad e irritación de la mucosa vulvovaginal puede ser grave y lo suficientemente debilitante como para afectar no solo la comodidad personal femenina en sus actividades diarias sino también su capacidad de tener relaciones sexuales placenteras y sin dolor. Aproximadamente el 40% de las mujeres con atrofia vaginal informa dispareunia, definida como el dolor urogenital persistente y recurrente que se presenta antes, durante o después del coito (o la penetración). Como resultado, estas mujeres sintomáticas que consideran que la sexualidad es un componente importante de su calidad de vida no están alcanzando la calidad de vida que esperan.
 
El mantenimiento de la salud sexual cae bajo la competencia de los profesionales de la salud, en particular los que se especializan en medicina reproductiva. En 2.000, una reunión internacional organizada por la Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud dio lugar a la publicación de un documento titulado "Promoción de la salud sexual.” Según este documento, los profesionales de la salud están obligados a obtener una formación adecuada sobre la sexualidad humana: "Los profesionales especializados en salud reproductiva deben poseer una formación más profunda sobre los temas de sexualidad humana que el profesional de la salud general". A pesar de esta recomendación, muchos prestadores de salud han fracasado en reconocer y abordar la importancia de estos problemas de salud médicos y no evalúan estos síntomas vulvovaginales en las mujeres posmenopáusicas. Las razones que a menudo se invocan para no hacer frente a los problemas sexuales son la vergüenza personal y las limitaciones de tiempo, con lo que las mujeres siguen sufriendo las consecuencias dolorosas de la AVV y experimentando dolor durante el coito. Por otra parte, estas mujeres no conocen los tratamientos de restauración vaginal disponibles, y a menudo sienten como si tuvieran que soportar en un silencio angustiante.

 

Comentarios

Usted debe ingresar al sitio con su cuenta de usuario IntraMed para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión. Si ya tiene una cuenta IntraMed o desea registrase, ingrese aquí

AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2021