Depresión posparto | 05 ENE 10

Los antidepresivos durante la lactancia podrían ser una opción adecuada

Las mujeres con depresión posparto que amamantan a sus hijos reciben antidepresivos con menor frecuencia en comparación con lo observado en ausencia de lactancia materna.
Autor/a: Dres. Lanza di Scalea T, Wisner K Fuente: SIIC Clinical Obstetrics and Gynecology 52(3):483-497, Sep 2009

Introducción y objetivos

Es sabido que la lactancia materna es beneficiosa desde numerosos puntos de vista y disminuye la morbimortalidad del niño. Estos beneficios fueron demostrados al observar una disminución del riesgo de enfermedades como el asma, la diabetes mellitus y la leucemia durante la infancia. Asimismo, se verificaron beneficios duraderos como la disminución de la incidencia de asma y obesidad durante la adolescencia. A esto debe sumarse la disminución del riesgo de cáncer de ovario y de mama, hemorragias y aumento ponderal luego del parto entre las madres que amamantan a sus hijos. Además, el contacto íntimo entre la madre y el niño durante la lactancia es la primera forma de comunicación y favorece la relación entre ambos.

La depresión posparto puede alcanzar una prevalencia del 14.5%. Las mujeres con este trastorno que amamantan a sus hijos reciben antidepresivos con menor frecuencia en comparación con lo observado en ausencia de lactancia materna. Si bien la psicoterapia puede ser eficaz en caso de depresión posparto, la accesibilidad a este tipo de tratamiento puede ser limitada. La ausencia de tratamiento de la depresión posparto es frecuente, provoca trastornos funcionales en la madre y aumenta el riesgo de psicopatología en el niño. Además, afecta de manera negativa la relación entre ambos.

La frecuencia de situaciones que pueden requerir la administración de antidepresivos durante la lactancia es elevada e incluye la depresión posparto y otras enfermedades como los trastornos de ansiedad entre las mujeres en edad reproductiva. Por lo tanto, los profesionales deberán considerar los riesgos asociados con la falta de tratamiento o la administración de antidepresivos. Asimismo, deberá evaluarse qué antidepresivos son más adecuados para administrar durante la lactancia y cuáles son las estrategias para disminuir la exposición del niño a las drogas y evaluar los eventos adversos relacionados con el pasaje de éstas a la leche materna.

De acuerdo con la información obtenida en diferentes estudios, los niveles plasmáticos de paroxetina y sertralina en el niño, resultantes del pasaje de las drogas a través de la leche materna, en general son indetectables; en cambio, los niveles de fluoxetina son más elevados. La información sobre el citalopram es limitada pero se informaron niveles séricos cuantificables y eventos adversos en hijos de madres tratadas con esta droga durante la lactancia. También se informaron efectos adversos asociados con la administración de doxepina, paroxetina y fluoxetina. No obstante, la información disponible a largo plazo es limitada. Puede concluirse que la administración de antidepresivos durante la lactancia es una opción adecuada en caso de depresión posparto. La evaluación de los niveles séricos de las drogas en el niño puede permitir una valoración directa de la exposición.

El objetivo del presente estudio fue evaluar los estudios realizados desde junio de 2002 hasta diciembre de 2008 acerca del empleo de antidepresivos durante la lactancia.

Métodos

Se llevó a cabo una búsqueda de estudios en las bases de datos Medline, PreMedline, Current Contents, Biological Abstracts y PsycINFO. Como resultado se seleccionaron 63 artículos sobre el empleo de antidepresivos durante la lactancia. En la mayoría de los estudios se evaluaron los efectos del tratamiento con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS); también se detectaron estudios sobre los inhibidores de la recaptación de noradrenalina y serotonina (IRNS), los antidepresivos tricíclicos, los antidepresivos noradrenérgicos y serotoninérgicos específicos (NaSSA), como la mirtazapina y el inhibidor de la recaptación de noradrenalina y dopamina bupropion.

Resultados

Antidepresivos tricíclicos

La acción de los antidepresivos tricíclicos sobre numerosos receptores resulta en un perfil desfavorable de eventos adversos. Además, la sobredosis puede generar cardiotoxicidad. Por este motivo, su empleo es menos frecuente en la actualidad en comparación con drogas más nuevas. Según lo informado, el tratamiento con nortriptilina durante la lactancia materna no se asoció con la aparición de eventos adversos en los lactantes. De hecho, se informó que los hijos lactantes de madres tratadas con nortriptilina e imipramina no presentan niveles séricos detectables de las drogas. Los antidepresivos tricíclicos sólo son drogas de elección en pacientes con depresión posparto que presentaron buena respuesta a estas drogas en el pasado. En la actualidad no existen contraindicaciones para su empleo. No obstante, se desaconseja el uso de doxepina durante la lactancia debido al riesgo de sedación y depresión respiratoria en los lactantes.

ISRS

En general, los ISRS provocan efectos adversos leves y transitorios durante las primeras etapas del tratamiento y son agentes seguros en caso de sobredosis. En pacientes con depresión posparto se recomienda iniciar el tratamiento con el 50% de la dosis habitual debido al riesgo de cefaleas intensas relacionadas con la hipersensibilidad inicial a estas drogas.

La administración de citalopram durante la lactancia no afectaría el peso y el desarrollo neurológico de los lactantes. Además, el nivel plasmático de la droga y sus metabolitos en los lactantes sería muy inferior en comparación con lo observado en la leche materna. Estos niveles disminuirían progresivamente a medida que transcurre el tiempo. Puede concluirse que el tratamiento con citalopram durante la lactancia no se asocia con una exposición significativa del niño a la droga ni tiene consecuencias clínicas de importancia. También se informó la ausencia de diferencias significativas entre los hijos de madres tratadas con citalopram y los hijos de madres que no recibían tratamiento farmacológico durante la lactancia en términos de eventos adversos a corto plazo. La exposición del niño al citalopram no fue significativa aun entre las madres con un metabolismo lento de la droga. En otro estudio se informó que los hijos de madres tratadas con citalopram durante la lactancia pueden presentar una mayor frecuencia de inapetencia, cólicos e irritabilidad en comparación con la ausencia de exposición a la droga. No obstante, estos cuadros no requirieron intervención específica alguna. Se informó un caso de respiración irregular, hipotonía y trastornos del sueño en un niño cuya madre había recibido citalopram durante el embarazo y la lactancia. El cuadro se resolvió en forma gradual durante 3 semanas.

El escitalopram es el S-enantiómero del citalopram y presenta selectividad elevada por la inhibición de la recaptación de serotonina. De acuerdo con lo informado, la exposición de los lactantes a la droga no provocó eventos adversos a corto plazo. En cambio, se informó un caso de enterocolitis necrotizante en un recién nacido expuesto a la droga durante la vida intrauterina y por medio de la lactancia materna. Este cuadro podría relacionarse con un estado de hipercoagulabilidad derivado de la abstinencia a la droga. También se postuló la participación de la inhibición de la síntesis de óxido nítrico provocada por los ISRS. Si bien no es posible establecer una asociación causal, también se informaron 2 casos similares en niños expuestos a la paroxetina.

 

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