VIII Congreso Argentino de Obesidad y Trastornos Alimentarios | 09 NOV 08

Todo lo que hay que saber para bajar de peso

Consejos de expertos en nutrición.

Por Nora Bär

Derribaron mitos, analizaron las perspectivas futuras de la epidemia de obesidad, pasaron revista a los últimos conocimientos sobre el complejo mecanismo que regula el hambre y la saciedad, pero, sobre todo, dejaron en claro que sacarse kilos de encima no es tarea sencilla, aunque hay acciones claves para poder lograrlo.

Todo esto ocurrió en el VIII Congreso Argentino de Obesidad y Trastornos Alimentarios, en Rosario, que convocó a 1500 destacados especialistas del país y del extranjero.

Los científicos cada día entienden mejor el intrincado caleidoscopio de hormonas y neurotransmisores que gobiernan nuestros impulsos alimentarios, y también los distintos comportamientos que hacen saltar la aguja de la balanza. De ese nuevo conocimiento es posible extraer las claves para encarar con mejores posibilidades de éxito la rebaja de peso.

Hoy, los expertos aseguran que muchos alimentos prohibidos podrían perfectamente no serlo (como la carne de cerdo), y que otros, que consumimos con la conciencia tranquila (como algunos que prometen ser "dietéticos") terminan conspirando contra los esfuerzos más decididos.

He aquí algunas de sus conclusiones.

La comida, ¿una adicción?

"Si uno se alimentara como en la época de las cavernas, con algunas plantas, frutos y carnes silvestres, no se presentarían estas compulsiones por comer. Pero la comida procesada con alto contenido de hidratos de carbono y grasas genera interacciones químicas que son desconocidas para el organismo, y que de alguna manera enloquecen los mecanismos del hambre y de la saciedad", afirma el doctor Julio Montero, director de la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (Saota).

"Estos neoalimentos o psicoalimentos se apoderan del control de esta maquinaria y la descalibran -agrega Montero-. Como resultado, el cuerpo se transforma en un avaro que, pese a que está en la abundancia, sigue reclamando más y más. Es el caso de la obesidad: carencia en medio de la abundancia. Este avaro tiene las alforjas llenas, pero en lugar de beneficiarse de su ahorro tiene que cargar con una pesada mochila que nunca utiliza."

¿Cómo lograr una adecuada conducta alimentaria?

"Sería una ingenuidad pretender que un adicto deje su adicción consumiendo menos droga -subraya el doctor Montero-. Tiene que dejar de tomar contacto con lo que lo perturba. Por eso, nosotros proponemos un esquema terapéutico que intenta eliminar todas esas comidas que disparan conductas impulsivas, y reemplazarlas por cantidades libres de los alimentos paleolíticos, aquellos primeros interlocutores de nuestros genes que aseguraron nuestra vida."

Entonces, ¿cuál sería la fórmula para bajar de peso?

"El paciente tiene libertad para consumir alimentos protectores -dice la licenciada Mariné Morillo, del Centro Asistencial de la Saota-. No lo restringimos en cantidad, sino en calidad alimentaria. Puede comer todos los tipos de carnes magras hasta quedar saciado. Reemplazamos las harinas por opciones que pueden ser rollitos de jamón cocido magro y queso, que también son una muy buena fuente de calcio. El paciente también puede comer fruta y verdura [que contienen algunos carbohidratos] en cantidades limitadas. Con esta dieta los pacientes bajan el 10% en dos meses; el 12%, en cuatro, y el 16%, en seis. Cuando aprenden a manejar la adicción alimentaria que generan los hidratos de carbono, pueden ir incorporando más alimentos."

Agrega la doctora Gladys Guarrera: "Con este programa notamos que personas que llegan con dislipemias (alteración del equilibrio de lípidos o grasas del organismo), a los tres meses se mejoran simplemente con bajar de peso y sin haber utilizado medicación".

Disparen contra la grasa

"El tejido graso alcanza su máximo desarrollo apro
ximadamente a los 20 años -dice Alex Valenzuela, médico chileno especialista en obesidad-. Por eso es importantísimo restringir o adecuar el número de calorías que se consumen en la niñez y en la adolescencia para evitar que se generen más adipocitos, que son los ?envases´ para almacenar la grasa. Si multiplicamos los adipocitos en niños y adolescentes, aumentamos su riesgo de obesidad."

¿Qué es más efectivo, la dieta o la actividad física?

"Lo que más hace bajar de peso es la restricción calórica -dice Raúl Bastarrechea, de la Universidad de Texas en San Antonio-. Pero si se tiene en cuenta que la mayoría de los pacientes lo recuperan en tres años, la actividad física es clave. Esta a es la clave para que el metabolismo sea más efectivo. Un músculo entrenado absorbe un 80% de la glucosa, mientras que un músculo no entrenado desviará el 80% de la glucosa al tejido adiposo. Se invierte el patrón de utilización de los azúcares."

Valenzuela agrega: "Si quieres mantener a tu paciente flaco, el ejercicio va a ayudar. Si no, el organismo va a tratar de recuperar el peso que perdió."

 

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