Enfermedad ocular tiroidea | 09 ABR 08

Cigarrillo y enfermedad ocular tiroidea

Evaluación de pruebas epidemiológicas sobre asociación entre tabaquismo y la enfermedad ocular tiroidea.
Autor/a: Dres. J Thornton, SP Kelly, RA Harrison y R Edwards Fuente: Síntesis y traducción: Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de oftalmología. Eye (2007) 21, 1135–1145; doi:10.1038/

La enfermedad ocular tiroidea (EOT), también conocida como oftalmopatía de Graves, es la manifestación extratiroidea del hipertiroidismo autoinmune. 25-50% de los pacientes con enfermedad de Graves tienen involucrada la visión, de los cuales 3-5% llegan a un grado grave de la enfermedad. La etiología de EOT es compleja. Intervienen factores genéticos, endógenos y ambientales en su desarrollo. El riesgo de desarrollar EOT aumenta con la edad y es más frecuente en las mujeres que en los hombres.

La relación entre el tabaquismo y EOT se describió por primera vez en 1987, en el presente estudio analizamos la evidencia y los estudios publicados sobre el tema para evaluar dicha relación. Hallamos 15 estudios de casos y controles y de cohortes que investigaron la asociación entre tabaquismo y EOT. La calidad de dichos estudio fue variada, algunos tuvieron deficiencias en los criterios de calidad y muchos de los estudios de casos y controles no contaron con un grupo de control apropiado. La mayoría de los estudios, en especial aquellos con diseños y metodologías más sólidas, avalaron una asociación entre tabaquismo y desarrollo y progresión de EOT.

En la presente revisión encontramos pruebas de una relación fuerte y consistente entre tabaquismo y EOT. Ocho de nueve estudios de casos y controles hallaron una asociación positiva, con un incremento del riesgo de EOT veinte veces mayor para los fumadores en relación con quienes nunca fumaron o dejaron de fumar. Sin embargo, en cuatro estudios el análisis estuvo restringido a la comparación de casos con EOT y controles sin enfermedad de Graves, lo que dificulta la interpretación de los resultados. Los cinco estudios de casos y controles que realizaron una comparación más adecuada de tabaquismo entre pacientes con enfermedad de Graves, con y sin EOT, encontraron una asociación.

Los estudios prospectivos de cohortes están mejor diseñados para demostrar sin dudas que el tabaquismo precede el desarrollo o progresión de EOT. De los dos estudios prospectivos que investigaron las causas de EOT, el estudio de mejor calidad encontró una fuerte asociación positiva entre tabaquismo e incidencia de EOT en pacientes con enfermedad de Graves. El segundo de dichos estudios no encontró una asociación, pero metodológicamente era menos sólido.

Tres de cuatro estudios encontraron también una relación del tabaquismo con una mayor progresión de EOT y/o menor respuesta al tratamiento contra EOT.

La evidencia encontrada se obtuvo de estudios heterogéneos en cuanto al tiempo y lugar, diseño y análisis. Los estudios evaluaron la relación con el tabaquismo en poblaciones de Europa, América y Lejano Oriente para establecer la incidencia o prevalencia de EOT, asimismo la progresión o resultado del tratamiento. Los controles de los estudios de casos y controles incluyeron controles hospitalarios y comunitarios, con y sin enfermedad de Graves. La EOT no tiene un diagnóstico homogéneo y las definiciones de la enfermedad varían entre los estudios, con distintas clasificaciones, síntomas y grado de gravedad de la enfermedad.

La mayoría de los estudios que investigaron el tema mostraron un efecto dosis-reacción con mayor incidencia de EOT y gravedad de los síntomas de la enfermedad ocular al incrementarse la intensidad del tabaquismo, y con asociaciones más fuertes con el tabaquismo en pacientes con casos más graves de EOT. Solo tres estudios examinaron los efectos de dejar de fumar. Todos hallaron pruebas de reducción del riesgo de EOT entre los ex - fumadores en comparación con los fumadores.

Los mecanismos biológicos por los que el cigarrillo contribuye al desarrollo de EOT quedan sin esclarecer aun. Se han sugerido varias teorías. Por ejemplo, el cigarrillo podría tener una acción irritante directa sobre el ojo. Esto explicaría los cambios inflamatorios, pero no aclara el aumento del volumen del músculo extraocular y de los tejidos fibroadiposos retrobulbares.

El tabaquismo ha sido vinculado con otras enfermedades autoinmunes incluyendo artritis reumatoidea y enfermedad de Crohn, esto indicaría que podría existir un estímulo generalizado del proceso autoinmune en los fumadores. Se cree que las citoquinas intervienen en la patogénesis de la EOT y el cigarrillo podría influir en la secreción y actividad de las citoquinas causando hipoxia en el espacio retrobulbar.  Otros mecanismos sugeridos son que el cigarrillo afecta las reacciones inmunológicas involucradas en la patogénesis de la enfermedad ocular al alterar la hormona TSH y hacerla más inmunogénica o al sensibilizar el tejido orbital ante un disparador aún desconocido de la EOT.

 

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