Anestesiología | 20 JUN 05

Terapia Neural

Terapia neural (terapia neural de Huneke), desconocido por la población médica en general.
Autor/a: Dr. José Ubaldo Ramírez Delgado.* Fuente: Revista Dolor Clínica y Terapia Dol Clin Ter 2003; II(4) : 11-16
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Hacia 1940 Ferdinand Huneke fue testigo de algo revolucionario que ponía en duda todas las concepciones actuales sobre la etiología de muchas enfermedades: una mujer que cursaba con un problema de bursitis del hombro derecho con resistencia a todos los tratamientos. Basados en la concepción válida de que un foco dispersaba por vía sanguínea bacterias y toxinas, causándole este doloroso padecimiento, se extrajeron la mayoría de las piezas dentarias (que estaban en muy malas condiciones), así como las amígdalas, incluso se le quiso amputar la pierna izquierda por sospecha de foco infectante. La paciente había sufrido en su niñez (35 años antes) osteomielitis. Huneke la recibió en su consulta para tratar la bursitis. Le inyectó la combinación procaína-cafeína endovenosa en la extremidad superior enferma, colocó pápulas alrededor de la articulación del hombro, inyectó perie intra-articularmente y llevó su aguja incluso hasta el ganglio estrellado. Todo esto había sido efectivo en casos similares. Sin embargo, con la mujer en cuestión hubo un fracaso total y Ferdinand H. no tuvo más que dejarla ir sin curación alguna.

La paciente regresó un par de semanas después debido a que la región circundante de la vieja cicatriz de la osteomielitis (sobre la cara anterior de la tibia izquierda) se había inflamado tanto que empezaba a molestarle. La mujer comentó a Ferdinand, “ya que no pudo hacer nada por mi hombro, ayúdeme por favor con la pierna”. F. Huneke puso entonces las pápulas correspondientes en la cicatriz y vio el fenómeno en segundos a distancia: de súbito desaparecieron los dolores en el hombro del otro lado del cuerpo, en una forma tan total que la paciente, tras años de inmovilidad, pudo mover estupefacta el brazo en odas direcciones. “No tengo el más mínimo dolor”, exclamaba la mujer. Después de esta unica sesión sobre la cicatriz de la antigua osteomielitis en la pierna derecha, quedó curado el  hombro izquierdo, con efecto permanente.

 

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