Actualización en meningitis bacteriana | 25 AGO 04

Terapia en la sospecha de meningitis bacteriana en los niños

La presente revisión repasa los recientes desarrollos en la epidemiología y realiza las recomendaciones para el tratamiento.
Autor/a: Infectious Diseases and Immunization Committee Fuente: Infectious Diseases and Immunization Committee Paediatrics & Child Health 2001; 6(3): 147-52.
Desarrollo

La presente revisión repasa los recientes desarrollos en la epidemiología y realiza las  recomendaciones para el tratamiento cuando se sospecha meningitis bacteriana en los niños desde las seis semanas de edad en adelante. La monoterapia con cefalosporinas de tercera generación, como cefotaxime y ceftriaxone, era una opción recomendada para el tratamiento antibiótico empírico ante la sospecha de meningitis bacteriana en los niños desde el mes de edad a inicios de los 90. Las cefalosporinas de tercera generación eran eficaces contra los tres patógenos principales causantes de meningitis en este grupo etario: Haemophilus influenzae tipo b (Hib), Estreptococo pneumoniae y Neisseria meningitidis. Sin embargo, la epidemiología de la meningitis bacteriana en Canadá y los Estados Unidos ha cambiado. 

La Epidemiología actual y Susceptibilidad de Organismos Causales 

Los casos de meningitis causados por Hib han disminuido firmemente en Canadá y los Estados Unidos desde 1988 después de la introducción de las vacunas conjugadas anti-Hib para el uso en niños hasta los18 meses de edad. Después de que las vacunas fueran aceptadas en 1991/92 para su uso durante la infancia hubo una disminución de los casos. En 1985 (durante la era  prevacuna), se informaron 485 casos de infecciones invasivas por Hib en Canadá, mientras que sólo se informaron ocho casos por año de 1996 a 1997 en 11 de los 12 centros canadienses pediátricos que participan en el programa de monitoreo de inmunización (Immunization Monitoring Program, Active: IMPACT). Así, a fines de los90, la meningitis bacteriana en Canadá era principalmente causada por el S. pneumoniae y N. meningitidis, con unos pocos casos causados por Hib en los niños de un mes de edad y mayores.

Según las pautas del Comité Nacional de Estados Unidos para las Normas Clínicas de Laboratorio, cepas S. pneumoniae que tienen concentraciones inhibitorias mínimas (CIM) a la penicilina de 0.06 mg/L o menos se considera que son susceptibles; se considera que las cepas con una CIM de 0.1 a 1 mg/L tienen resistencia intermedia y cepas con CIM de 2 mg/L o más se consideran que son resistentes. Normalmente se considera que las cepas de S. pneumoniae con resistencia intermedia y cepas que son resistentes tienen 'susceptibilidad reducida' a la penicilina.

Aproximadamente 50% de las cepas penicilina-resistentes de S. pneumoniae también son resistentes a la cefotaxime y ceftriaxone; se definen cepas con CIM de 0.5 a 1.0 mg/L a cualquier cefalosporina como de resistencia intermedia, y se considera que las cepas con una CIM de 2.0 mg/L o más tienen resistencia de alto nivel. La frecuencia de resistencia del S. pneumoniae a la penicilina y otros antibióticos está aumentando en los Estados Unidos y Canadá. En Estados Unidos, un 40% de pneumococcus aislados de sitios del cuerpo estériles en algunas áreas geográficas son ahora penicilino-resistentes, con un 50% de los aislamientos de éstos con resistencia de alto nivel.

Tabla 1: Antibióticos empíricos recomendados para la sospecha de meningitis bacteriana  

Vancomicina
60 mg/kg/día IV dividido cada 6 hs o 
Cefotaxime 300 mg/kg/día IV dividido cada 6 hs.  

Ceftriaxone 100 mg/kg IV al diagnóstico; se repite la dosis de 100 mg/kg a las 12 h y 24 h, y entonces 100 mg/kg cada 24 hs.  

· Para pacientes que no pueden recibir vancomicina o cefalosporinas de tercera generación debido a una contraindicación (ej. alergia), debe buscarse la opinión del infectólogo especialista. En todos los pacientes, el tratamiento debe continuar hasta que obtener los resultados de susceptibilidad. Si los cultivos tempranos indican un organismo Gram-negativo, pueden agregarse a la vancomicina, un aminoglucósido.   
 
Artículo comentado por el Dr. Edgardo Checcacci, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Pediatría.

 

Comentarios

Usted debe ingresar al sitio con su cuenta de usuario IntraMed para ver los comentarios de sus colegas o para expresar su opinión. Si ya tiene una cuenta IntraMed o desea registrase, ingrese aquí

Contenidos relacionados
Los editores le recomiendan continuar con las siguientes lecturas:
AAIP RNBD
Términos y condiciones de uso | Todos los derechos reservados | Copyright 1997-2020